Categoría: Literatura hispanoamericana

María Mercedes Carranza

La poesía de María Mercedes Carranza (1945-2003) explora temas como la soledad, el amor y el desencanto; también reflexiona sobre el valor de la palabra poética y sobre la realidad convulsa de su Colombia natal. Su obra está en continuo diálogo con otros textos, mitos, personajes históricos, obras literarias y tradiciones culturales, que reinterpreta desde una mirada crítica o irónica.

MÉTALE CABEZA

Cuando me paro a contemplar
su estado y miro su cara
sucia, pegochenta,
pienso, Palabra, que
ya es tiempo de que no pierda
más la que tanto ha perdido. Si
es cierto que alguien
dijo hágase
la Palabra y usted se hizo
mentirosa, puta, terca, es hora
de que se quite su maquillaje y
empiece a nombrar, no lo que es
de Dios ni lo que es
del César, sino lo que es nuestro
cada día. Hágase mortal
a cada paso, deje las rimas
y solfeos, gorgoritos y
gorjeos, melindres, embadurnes y
barnices y oiga atenta
esta canción: los pollitos dicen
píopíopío cuando tienen
hambre, cuando tienen frío.

Vainas y otros poemas, 1972.


Bruno Montané Krebs

Bruno Montané Krebs (Chile, 1957) es uno de los miembros más destacados del movimiento infrarrealista. Su obra se caracteriza por los tintes existenciales y la fe en la palabra reveladora. Roberto Bolaño, que lo inmortalizó en su novela Los detectives salvajes, con el nombre de Felipe Müller, dice que «su poesía está hecha de sangre suspendida en el aire».

LAS BELLAS PALABRAS

La palabra es hoguera en los palacios
y tienda de campaña en los jardines.
La palabra, tallo de luz,
muela podrida.
Y tú sientes que la sintaxis
es una factoría oculta en el fondo
del pantano, mugido que no para,
silencio que la envuelve.
La palabra es la voz de los resucitados
que no han muerto, es el juego que se aleja
invisible, pero no sin antes danzar
con sus cortinas flameantes
frente a tu rostro con cerebro,
que es donde vive la palabra
antes de desaparecer.

El maletín de Stevenson, 1979.


Isaac Goldemberg

La poesía del escritor Isaac Goldemberg (1945), descendiente de padre judío, de origen ucraniano, y de madre católica peruana, ahonda en la dualidad de sus raíces culturales. Muchos de sus poemas se presentan como alegorías o fábulas, donde lo narrativo y lo metafórico se unen en un intento de conciliar poesía y filosofía.

LECCIÓN DE POESÍA

La poesía sufrió la mayor devastación.
Fue expulsada de nación en nación.
¿Dónde estaba la justicia en esto?

Al examinar lo ocurrido,
la poesía llegó al corazón del asunto:
Podía ser que hubiese sido la víctima
por haberse dedicado a servir sus propios propósitos.

Cierto, tuvo una visión y una perspectiva del Universo,
pero permaneció oculta al humano.
Su perspectiva fue nada más
que una proyección de sí misma
y quedó bastante satisfecha de su conclusión:
no se encontraba a disposición de los humanos,
y no era sensible a sus términos,
estaba oculta y se revelaba solo cuando lo deseaba.

La poesía era la poesía
y el humano era el humano
y ocurrió que ya casi nunca se encontraban
la una con el otro.
Esto puso al humano en su lugar,
golpeó en la raíz de su error,
de su concepción de la realidad misma.

¿Pero por qué se dio en el humano esa aversión tan profunda?
El humano dijo que su mismísima presencia
lo había puesto en peligro
y tenía que hacerla perecer para no ser su amenaza.
Luego rehusó voltear a mirarla.

Libro de las transformaciones, 2007.


Mario Meléndez

Los poemas de Mario Meléndez (Chile, 1971) han sido comparados por Luis Alberto de Cuenca con “un cuadro de Magritte que se hubiera pintado allá en lo alto de la cordillera andina, en un nido de cóndores”. En su poesía conviven la recuperación de las raíces culturales de América Latina y Chile con el gusto por lo insólito y absurdo.

QUÉ DEBO HACER PARA CANTAR

… a Telvy Orellana

Qué debo hacer para cantar
si a veces se me pierde el grillo
que llevo adentro
se me desprende la campana
el timbre, el ave
y sólo me queda el latido
de algún jilguero en la memoria
luchando por desatar su melodía
sobre las alas del abecedario
Y cuando encuentro al fin mi flauta
en un estanque del tiempo
se me oscurece la garganta de pensar
a quién, a quién, a quién
dirigiré las notas
de este arcoiris sin luz
de esta ampolleta mal colocada
y casi siempre insatisfecha
Preferiría escuchar por las tardes
a una gaviota sentada en mi cuaderno
jugando a ser paracaídas
en los espacios en blanco
o repetir el grito de unos bigotes
al ser arrancados de su lugar de origen
Preferiría el sonido de un huevo
sacándole la lengua al aceite
apresurado por entrar a la boca
de mil mujeres sin dentadura
Entonces recuerdo
que llevo pegada una mosca
al tímpano del alma
ella se reproduce en mis sueños
y no es violín
porque en la muerte desafina
y se le rompen las cuerdas
al detenerse en la sangre.

Vuelo subterráneo, 1996.


Humberto Ak’abal

Humberto Ak’abal (Guatemala, 1952-2019), poeta indígena, que escribe en quiché y se autotraduce al castellano, es autor de poemas brevísimos y de gran sencillez, en los que aborda temas universales (el amor, la muerte, la naturaleza…), y nos muestra la visión del universo y la filosofía del pueblo Maya-K’iche’.

LOS POETAS

Los poetas
son como las abejas:

otros se comen lo que hacen.

Tejedor de palabras, 2001.