Archivo de la categoría: Literatura hispanoamericana

Poéticas – Literatura hispanoamericana

Thelma Nava

Para Thelma Nava (México, 1932), la poesía es un gozo, algo que nos llena el espíritu, nos ayuda a vivir, nos hace más sensibles para entender la vida. En sus versos es constante la presencia o la metáfora del animal, como lo es también la búsqueda del tiempo y las cosas primitivas.

PARA QUIEN PRETENDA CONOCER A UN POETA

Es difícil conocer el corazón de un poeta.
A primera vista resulta fácil doblegarlo por la vanidad
ensalzarle y hasta aprenderse de memoria unas cuantas líneas suyas.
Caminar a su lado y sostener el mar con la mirada,
hablar de ciudades irreales,
adivinar su amor y sus costumbres,
su vida cotidiana, sus odios y rencores.
Penetrar el secreto de su técnica,
llegar a sus orígenes.

Pero ¿quién, bajo lluvia, es capaz, sabe realmente
cómo es por dentro ese cuerpo tembloroso, amoroso,
maldito, blasfemo o perseguido de un poeta?

1978. El primer animal. Poesía reunida (1964-1995).

Moncho Azuaga

El poeta y dramaturgo Moncho Azuaga (Paraguay, 1952) escribe una literatura comprometida con su tiempo. Desde sus versos, condena las tiranías del poder y del capital y expresa su solidaridad con los más débiles.

ARTE POÉTICA

Que ya no escriba.
Que ya no hable, me pidieron.
Que calle.
Que todo es inútil, me dijeron.
Que no vale la pena tanto esfuerzo.
Sin embargo,
afuera, en la calle,
voces anónimas, sombras, casi sombras
reclamaban el viento, la lluvia azul,
el cielo.

Bajo los vientos del sur, 1986.

Seguir leyendo Moncho Azuaga

Max Aub

Aunque el escritor hispano-mexicano, de origen francoalemán, Max Aub (1903-1972) es reconocido sobre todo por su narrativa y su teatro, también escribió poemas. Durante su detención en el campo de concentración de Djelfa (Argelia), se propuso “escribir lo más sencillamente posible” y eligió la poesía porque “el verso es lo más desnudo”. 

POÉTICA PARA DJELFA

para que el estilo del decir se assemejase al sentir, y las
palabras y las cossas fuessen conformes

Fray Luis de León (De los nombres de Cristo)

Quisiera decir las cosas
tal como son.
Dar con las palabras justas
como el filo de una hoz.
Quisiera hablar sin imágenes,
mudo como el corazón,
igual objeto y vocablo
como es a lo real el sol,
y que estos mis sentimientos
fueran voz,
trágica potencia muda
de los hechos como son.
Que si digo el verde prado
de esmeralda o corindón,
cada cual se representa
su vivo verde interior.
Y si escribo el verde amor,
cada cual tendrá su tinto
y preferido color.

Quisiera decir las cosas
tal como son,
sin alegorías ni imágenes
como el sol.
Contar, sin más,
lo que fue y sucedió.
Por falta de exactitud
la belleza se inventó;
lo que va de lo visto
a lo que se pintó.
En el cantar que quisiera
sobra todo cuanto soy.

9-3-42, en Diario de Djelfa, 1942.

Pálmenes Yarza

La poesía de la venezolana Pálmenes Yarza (1916-2007) es una constante exploración del tiempo: intenta captar la imagen del presente, el momento clave, y a la vez reencontrar el ámbito del pasado, el tiempo perdido.

PROMESAS

He de aprender a hilar mi tela
como la araña, sin telar;
demarcaré en medio de la vida
la armonía de ser!

Cavaré la tierra con mi raíz,
como la planta,
y después
subirá mi fuerza al cielo
y se dará en flor;
génesis de la vida!
la flor es la canción del árbol!

Con mis ojos diáfanos
soliviantaré la calma de la tierra
en las noches largas!

Hablaré conmigo;
y cuando hable con los otros
mi silencio será el lastre
de las palabras suspendidas
en el alma!

Pálmenes Yarza, 1936.

Seguir leyendo Pálmenes Yarza

Francisco Luis Bernárdez

La poesía de Francisco Luis Bernárdez (Buenos Aires, 1900-1978) exalta el amor, la fe y los misterios de la naturaleza en versos clásicos y desnudos. Su obra se caracteriza por la claridad del estilo y el rigor silogístico de la construcción.

RETORNO

Pobreza aleccionadora
de la montaña, que enseña
a vestirme de estameña
mis pensamientos de ahora…

(Estameña lugareña,
perfumada de aldeanía
como el sayal de estameña
de san Francisco de Umbría.)

Por fin, en la sed ajena
sea mi música franca
la taza de leche blanca
y la taza de agua buena.

Cada metáfora sea
una metáfora noble,
como este Cristo de roble
de la capilla de aldea,

cuyo iluminado leño
categorizado ha visto,
en metáfora de Cristo,
su cuerpo de árbol pequeño.

Las hojas de mi sencillo
libro, así, dignas serán
de cortar con el cuchillo
con que cortamos el pan.

Alcándara, 1925.

Seguir leyendo Francisco Luis Bernárdez