Categoría: Otras literaturas de España

Joan Margarit

Bodegón, de Alberto Corazón

El leridano Joan Margarit (1938) cultiva una poesía realista, con una fuerte carga autobiográfica y moral. La poesía, con su registro de afectos, recuerdos, momentos vividos, músicas y lecturas, se convierte para el poeta en lugar preferente para encontrarse a sí mismo.

POÉTICA

A Joan Grimalt

Al ir tras la belleza estarás solo:
Si la encuentras, se desvanece y deja
polvo de mariposa entre los dedos.
Perseguirás de nuevo el resplandor
que sabes dentro de ti, como el relámpago
que muestra fugazmente,
hasta el lejano horizonte, la realidad.

Edad roja, 1990. Traducción de Antonio Jiménez Millán.


Salvador Espriu

Niña con gato, de Antoni Clavé

El gerundense Salvador Espriu (1913-1985) huyó de los halagos sensoriales y sonoros para elaborar un lirismo sobrio, contenido, pero intenso, en torno a los problemas de la condición humana, su tiempo y su tierra.

VERSOS, CAMINO ADELANTE

De un viejo color de plata
quisiera yo que fuesen
mis versos: de un noble,
antiguo color de plata.

Ante la muerte, que trae
secretas señales del rostro
que yo veo al mirarme,
busco con ellos extinguidas
voces del mar, paso de nubes,
las distantes primaveras.

Triste y libre, camino,
ante la muerte que me mira,
a la luz, por la plata
antigua de mis versos.

Mrs. Death, 1952. Traducción de José Batlló.


Celso Emilio Ferreiro

Cuento de ciegos, de Alfonso Daniel Rodríguez Castelao

El orensano Celso Emilio Ferreiro (1914-1979) es el autor de uno de los más importantes poemarios en gallego de la posguerra: Longa noite de pedra (1962). En él, con un lenguaje desgarrado, directo, sarcástico a veces, se ocupa de los problemas de las gentes humildes de Galicia.

LA POESÍA ES VERDAD

Uno busca la verdad
por todos los caminos, bajo las piedras,
en las raíces oscuras de las miradas,
más allá de las espumas y de los crepúsculos.

Busco la verdad en ti, recia poesía
de los hombres que trabajan,
tacto real de las cosas
que están y son, aunque nadie las vea.
Hombre total,
que vas y vienes sin sombra por las calles
y tienes tu verdad en las cimas
del mundo, en lo profundo de la historia,
en la experiencia de un día cualquiera,
y no ves los pájaros ni las nubes
ni las remotas manos del viento suave
que acarician al mundo desde siempre.
Investiga la verdad de tu tiempo
y encontrarás tu poesía.

Larga noche de piedra, 1962. Traducción de Basilio Losada.


Gerard Vergés

La loba, de José Luis Pascual

La poesía del tarraconense Gerard Vergés (1931-2014) gira en torno a tres ejes temáticos: el hombre, el paisaje y el tiempo. El tono elegíaco y la ironía son otras de sus constantes.

ARTE POÉTICA

A R. M., que me ha enviado sus versos

Si al escribir, amigo, eres tan vano
que piensas que la rima y la medida
esconden el secreto, cal y espinas
te esperarán en el trovar cerrado.

Palabra oscura y pensamiento vago
tu sepultura cavarán, sin duda.
El verso en sí no es literatura.
La retórica, amigo, es solo fango.

Sé cierto que más fácil que escribir
es dar consejos. Pese a los poetas
malos, bella es la luz que cruza abril.

Como Abraham, hay que tener coraje
y matar, sin piedad, a nuestros hijos.
Y salvar, de entre mil, sólo una imagen.

Lirio entre cardos, 1988. Traducción de Ramón García Mateos.


Manuel Curros Enríquez

Paisaje, de Ovidio Murguía

Manuel Curros Enríquez (1852-1908), poeta orensano clave en el Rexurdimento de la lírica gallega, denunció en sus versos el caciquismo y el oscurantismo religioso.

¡ROMPED LAS LIRAS!

Por encima de la barahúnda
de escarnios y excomuniones
que las cantigas de los siervos
por doquier suscitan,
espantada, atónita,
la virgen Poesía
clamó desalentada:
«¡Vates, romped las liras!»

¡Romped las liras cuando
se hace temer todavía
la maza de Xan Dente
por vara de Justicia!
¡Cuando en nuestros Códigos
no vale de un nombre la vida
los siete viles escudos
en que la tasó Molina!

¡Callar!… ¡Que no se escucha
el chapotear de las víctimas
en el mar de azufre y sangre
de la esclavitud caídas!
¡Callar!… ¡Y las manos clavadas,
y la túnica ceñida,
y la intolerancia abajo
y la intolerancia arriba!

No. Hecha está la promesa
y es menester cumplirla.
La patria muere. ¡Mal haya
el hijo que no la mira!
¡Y mal haya quien le niegue,
por tedio o cobardía,
los himnos que la amortajen,
la sangre que la redima!

¡Romped las liras delante
de la libertad que aspira
bajo la zarpa férrea
del dogma que la asesina!…
¡Aún gobierna Claudio!
¡Aún Seiano priva!
¡Aún los proscritos lloran
y triunfa Mesalina!

¡No la rompáis, poetas!
Templadla en odio, en ira,
hasta que de ella salgan
las explosiones de las minas;
hasta que cada nota
como una espada hiera,
como una epidemia barra
las viejas teogonías.

Gustoso despedazara
y resignado la mía,
si en eso de mi pueblo
la suerte consistiera,
mas, mientras huérfano y triste
mis consuelos pida,
romperla… ¡en tu testa
tan sólo, tiranía!

Aires de mi tierra, 1880. Traducción de Xavier Costa.