Archivo de la categoría: Literatura argentina

Poéticas – Literatura hispanoamericana – Literatura argentina

José Mármol

El escritor argentino José Mármol (1817-1871) es el autor de Amalia, la novela política más importante del romanticismo hispanoamericano. De su poesía, destacan el largo poema narrativo Cantos del peregrino, de temática antirrosista, y las composiciones líricas reunidas en Armonías. En su obra se perciben huellas de Byron, Espronceda y Zorrilla.

CANTO DEL POETA

I

En mi barca de poeta
con mi Lira y mi querida,
surco alegre de la vida
el inmenso y turbio mar.

Y, la vela desplegada,
y en el mástil mi corona,
si por mí ninguno abona,
yo por mí sabré abonar.

Vuela, vuela,
mi barquilla,
no hay orilla
que tocar;
que en tu rumbo
tan incierto,
es tu puerto
todo el mar.

II

Si me encuentro algún pirata
y a mi rumbo presto vira,
yo me río, y en mi Lira
suena un canto sin afán.

Que al puñal que me amenaza
la alma mía no se inquieta,
pues si matan al poeta,
la Canción no matarán.

Vuela, y todo
desafía,
barca mía,
sin temer;
que lo humano
no se avanza
donde alcanza
tu poder.

III

Cuando recio brama el viento
y la ruda mar se empina,
mi cabeza se reclina
en los hombros de mi bien.

Y, al arrullo de las ondas,
yo me aduermo en su regazo,
mientras forma con su brazo
la corona de mi sien.

Corre, barco,
descuidado,
que a tu lado
va el amor;
que este niño
allí se encanta
donde canta
el trovador.

IV

Si altas naves al hallarme
alzan fuerte su bandera,
“Id con Dios, que es más velera
mi barquilla”, digo yo;

“de oro y seda son las vuestras,
mis banderas son de flores;
sois más ricas en honores
pero no más libres, no.”

Vuela, vuela,
barca activa,
con altiva
vanidad;
Que en tu humilde
popa airosa
va la hermosa
libertad.

V

Cuando en medio de las olas
se deshaga mi barquilla,
mi corona irá a la orilla
mientras yo a la Eternidad.

Y banderas y altas naves
cuando ya nadie recuerde,
mi corona siempre verde
vivirá en la humanidad.

Sigue, sigue,
barca bella,
yo tu estrella
sé alumbrar.
Yo, que si eres
sumergida,
nueva vida
te he de dar.

VI

En mi barca de poeta
con mi Lira y mi querida,
surco alegre de la vida
el inmenso y turbio mar.

Vuela, vuela,
mi barquilla,

que en tu rumbo no hay orilla,
y es tu puerto todo el mar.

Armonías, 1851.

Francisco Luis Bernárdez

La poesía de Francisco Luis Bernárdez (Buenos Aires, 1900-1978) exalta el amor, la fe y los misterios de la naturaleza en versos clásicos y desnudos. Su obra se caracteriza por la claridad del estilo y el rigor silogístico de la construcción.

ALCÁNDARA

Después de haber volado tanto
vuelve a su alcándara el halcón.
El halcón es mi corazón
y la alcándara es este canto.

Mi vuelo es lento porque aguanto
con garra ardida a la emoción;
Fénix virtual cuyo plumón
en mi ardimiento es como amianto.

A mi vuelo, breve guarida
destinando van, una a una,
las alcándaras de la vida.

Y, en realidad, esta inquietud
va de una alcándara, la cuna,
a otra alcándara, el ataúd.

Alcándara, 1925.

Seguir leyendo Francisco Luis Bernárdez

Abel Robino

Ánforas, de Abel Robino

La poesía del argentino Abel Robino (1952) está marcada por la experiencia del exilio: la ausencia, la pérdida, el desarraigo son los temas que la recorren. Su estilo se caracteriza por el uso de imágenes deslumbrantes, de hondo patetismo.

ARTE POÉTICA

Lo invisible es fácil de ver y yo diré la verdad :
en mi juventud, escudriñé el cielo con un ojo fanático
mitad cólera, mitad estupor
esperando que de lo alto se anunciase el día
y me descubriese así la boca abierta al infinito.

En la edad sin razón, siguiendo consejos llegué a probar
con un escorpión sobre la lengua,
qué otra cosa que unas pocas tinieblas a descubrir
se le puede pedir a la delicada virtud de un aguijón.

Con los años y las ruinas de la ilusión intenté
vislumbrar algo, arrancando de mi mente todo convencimiento
de lo real y tan solo agité la cabeza en un largo sí,
en un largo no.

Desahuciado visité la muerte en la fosa de los elefantes
donde oí decir de nada sirve venir a enumerar huesos
perdidos mientras lo singular y desconocido,
como una pulga, salta entre nosotros.

Lo invisble es fácil de ver y yo diré la verdad :
solo es necesario desinfectar el misterio
y larga vida a las promesas,
y larga vida a sus inocentes.

Hiel por hiel, 1997.

José Pedroni

Idilio de Aurelio Macchi

La poesía de José Pedroni (Argentina, 1899-1968), clásica, íntima y serena, gira en torno al campo, la familia, la vida provinciana. Lugones reconoció en él a un “gran poeta de la patria”.

VIDA

Ven conmigo, poeta.
Deja tu mesa con su rosa triste.
La alegría está afuera.
Muriendo y renaciendo,
llegó a caballo; se sentó en la hierba.

Ven conmigo, oh, mi amigo.
El dolor está afuera.
Pasa y no acaba de pasar llorando.
Lleva setenta muertos a la tierra.

Ven conmigo. En el cielo
grandes aves dan vueltas
porque los campesinos han llegado
a su isla de hierba,
y están hablando y cantan
alrededor de ella.

Ven conmigo. En la calle
pasa una gran bandera
con una estrella, sobre flores
que las mujeres siembran.
Pasa y no acaba de pasar el cielo.
Lleva setenta muertos a la tierra.

Ven conmigo, que el hombre
tiene las voces que no encuentras;
que tu verso lo tiene
una mujer que es nueva,
a quien el viento de las ramas
le sopla el pelo y la pollera.
Ven, que no te conocen.
Tu canción está afuera.

¿Para quién la flor sola de tu vaso;
para quién, si está muerta?
Ven conmigo a encontrarte con el hombre
en la mesa de tierra;
a acompañar al hombre
por su calle de sangre y azucena.
El canto está en la voz de los que cantan.
El ángel está afuera.

Canto a Cuba, 1960.

Seguir leyendo José Pedroni