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Sin título, de Artur Bual

La poesía del portugués Miguel Torga (1907-1995) se mantuvo ajena a las innovaciones vanguardistas, en una línea de sobrio tradicionalismo y un discurso directo e inmediato, con gran atención a la reflexión metafísica.

IDENTIDADES

Maté la luna y su fulgor difuso.
Quiero versos de hierro y de cimiento.
Y en vez de rimas, uso
Las consonancias que ofrece el sufrimiento.

Universal y abierto, va mi instinto
A todo corazón que ande contrito.
Y lucha como sabe y como puede:
Da belleza y sentido a cada grito.

Mas como una inscripción en un peñasco
Tiene más duración,
Gasto las horas y los días
Dando más dura forma a la emoción.

Penas del Purgatorio, 1954. Traducción de Carlos Clementson.

IDENTIDADES

Matei a lua e o luar difuso.
Quero os versos de ferro e de cimento.
E em vez de rimas, uso
As consonâncias que há no sofrimento.

Universal e aberto, o meu instinto acode
A todo o coração que se debate aflito.
E luta como sabe e como pode:
Dá beleza e sentido a cada grito.

Mas como as inscrições nas penedias
Têm maior duração,
Gasto as horas e os dias
A endurecer a forma da emoção.

Penas do Purgatório, 1954.

ORFEO REBELDE

Orfeo rebelde, canto como soy:
Canto como un poseso
que, a navaja, en la cáscara del tiempo
graba la furia de una hora y otra.
Canto a ver si mi canto compromete
la eternidad en mi sufrir.

Otros, felices, sean ruiseñores…
Yo elevo así mi voz, desafiante:
que cielo y tierra, piedras conjugadas
del molino cruel que me tritura,
sepan que hay gritos y ventiscas,
hay violencias sedientas de ternura

Bicho instintivo que en el cuerpo, intuye,
de un poeta, la muerte que rechaza,
canto como quien usa
los versos en legítima defensa.
Canto sin preguntarles a las Musas
si el canto es de terror o de belleza.

Orfeo rebelde, 1958. Traducción de Paco García.

ORFEU REBELDE

Orfeu rebelde, canto como sou:
Canto como um possesso
Que na casca do tempo, a canivete,
Gravasse a fúria de cada momento;
Canto, a ver se o meu canto compromete
A eternidade no meu sofrimento.

Outros, felizes, sejam rouxinóis…
Eu ergo a voz assim, num desafio:
Que o céu e a terra, pedras conjugadas
Do moinho cruel que me tritura,
Saibam que há gritos como há nortadas,
Violências famintas de ternura.

Bicho instintivo que adivinha a morte
No corpo dum poeta que a recusa,
Canto como quem usa
Os versos em legítima defesa.
Canto, sem perguntar à Musa
Se o canto é de terror ou de beleza.

Orfeu rebelde, 1958.