Diego de Torres Villarroel

Bodegón con frutos del bosque, de Luis Egidio Meléndez

Entre los poetas que prolongan el gusto barroco en el siglo XVIII, destaca Diego de Torres Villarroel (Salamanca, 1694-1770), discípulo ferviente de Quevedo. De él toma el estilo conceptista y la burla mordaz.

AL IR A ESCRIBIR, CONFIESA SU DESCONFIANZA

Sobre la mesa el codo y acostada,
en la siniestra mano la cabeza,
la pluma en ristre y a tenderse empieza
sobre plana no escrita y ya borrada.

Así estaba el ingenio en la estacada,
cuando asalto de presto a mi rudeza,
de Calderón la gracia y la agudeza
y de Solís la musa celebrada.

Cogióme su memoria tan de susto,
que ni con prosa ni con verso salgo;
consulto el miedo a sus ideas justo.

Y viendo que con estos nada valgo,
dejé la pluma, desmayóse el gusto,
y eché las Musas a espulgar un Galgo.

Obras, 1752.

PAGO QUE DA EL MUNDO A LOS POETAS

Dícese de Quevedo que fue claro,
y que en algunas coplas está obsceno;
Góngora puede ser que fuese buen,
pero ya sus comentos le hacen raro.

El Calderón, que nos lo venden caro,
sólo de lo amatorio fue muy lleno
y nos dejó en la cómica un veneno
que nos hemos bebido sin reparo.

La idea de Juan Pérez fue abatida,
de Solís intrincada, ¡infeliz suerte!
¡Oh, ciencia pobre! ¡Facultad perdida!

¡Mundo borracho, que al barón más fuerte
después de ajarlo, miserable, en vida,
predicas estas honras en su muerte!

Obras, 1752.

ACONSEJA A SU HERMANA DOÑA JOSEFA DE TORRES QUE NO SE DÉ AL ESTUDIO DE LA POESÍA

Mi Padre hace Sonetos lindamente,
Octavas nuestro Abuelo las hacía,
y bien poco ha, que se murió una Tía
por hacer Seguidillas de repente.

Villarroel (que se daba por pariente)
fue muy favorecido de Talía,
y yo hago tal cual copla, Pepa mía,
por no negar la casta solamente.

Del loco mayorazgo estáis exentos,
los que nacéis segundos y no trates
de resolver papeles ni instrumentos.

Pero si acaso das en disparates,
no te podré negar los alimentos,
mas te pondré la letra en los Orates.

Obras, 1752.

A TODA LA TROPA DE MAMARRACHOS

Compositores de Capota y Porra,
Poetas de Zurrón y de Zamarra,
cuyo bestial espíritu desbarra
rebutiendo el papel de lana y borra.

¿Cómo queréis sin que Castalia corra,
fecundar vuestro numen, que es panarra,
y sacudirle el vientre a la guitarra
si por Musa tenéis a una Cotorra?

Siempre tendréis sonidos de cencerrra
y cuanta copla vuestro seso escurra
del Cómico Teatro se destierra.

Rómpase vuestra testa, no discurra,
todo es rebuzno lo que el canto encierra,
id a ver chischiveos de una burra.

Obras, 1752.