Emilio Coco

Mímesis, de Giulio Paolini

El poeta Emilio Coco (1940) es autor de espléndidas traducciones de poetas españoles al italiano. Su poesía hace uso de las formas métricas clásicas para tratar de temas cotidianos, con un lenguaje coloquial, lleno de ironía y humor.

POETA MENOR

Resuenan los estantes de mis libros
y oigo a grandes poetas en voz baja
leyendo versos mágicos. Aquel
murmullo tan suave me sosiega

y predispone el ánimo ferviente
a la escucha. La vida es un hervor
de pasiones titánicas, la nada
se sublima en sus altos sentimientos.

Al pensar en mi historia de poeta
vivida sin excesos ni desastres,
entre afanes vulgares, entre amores

ruines, todo me irrita. Me fastidia
que al futuro mi nombre solo pase
en una larga lista de menores.

El amor tardío, 2005. Traducción de Carlos Pujol.

POETA MINORE

Dagli scaffali della libreria
odo i grandi poeti a voce bassa
leggere versi pieni di magia.
Quel soave sussurro mi rilassa

e mi dispone l’animo fervente
all’ascolto. La vita è un ribollire
di passioni titaniche ed un niente
si sublima nel loro alto sentire.

Pensando alla mia storia di poeta
vissuta senza eccessi né sconquassi
tra quotidiane cure e vili amori,

m’infastidisco. Certo non m’allieta
che ai posteri il mio nome solo passi
nel lungo e arido elenco dei minori.

Il tardo amore, 2005.

LAS ÚNICAS PALABRAS

Quisiera escribir versos muy audaces
que me diesen un aire de moderno.
Pero parecerían algo falsos
e impropios de la edad que ya tenemos.

Los poemas eróticos exigen
que haya dos cuerpos jóvenes y bellos.
No es este nuestro caso. La piel cede,
y existen además otros problemas.

¿Tú qué crees? ¿Me aventuro a usar palabras
como túrgido, erecto, penetrar?
¿No se van a reír mis enemigos?

Lo dejaré correr. Esto es lo único
que te puedo decir: ¡Cómo me gustan
tus ojos verdes y tu linda cara!

El amor tardío, 2005. Traducción de Carlos Pujol.

LE SOLE E VERE

Vorrei scrivere versi molto spinti
per darmi un’aria di modernità.
Ma ho paura che appaiano un po’ finti
e non s’addicano alla nostra età.

Il poetare erotico richiede
due corpi belli e giovani. Purtroppo
non è così per noi. La pelle cede
e sai che non è questo il solo intoppo.

Che dici? Mi avventuro con parole
come turgido, eretto, penetrare?
Non è che muovo i miei nemici al riso?

È meglio che desista. Ecco le sole
e vere che ti posso regalare:
amo i tuoi occhi verdi e il tuo bel viso.

Il tardo amore, 2005.