Jorge Eduardo Eielson

Paisaje infinito de la costa del Perú, de Jorge Eduardo Eielson

En la trayectoria poética de Jorge Eduardo Eielson (Perú, 1924-2006) es constante la reflexión lúcida sobre el quehacer literario. Su obra es como una red de nudos apretados en los que se cruzan los hilos de las palabras, las vivencias, las intuiciones, las revelaciones…

POESÍA

En mi mesa muerta, candelabros
De oro, platos vacíos, poesía
De mis dientes en ruina, poesía
De la fruta rosada y el vaso
De nadie en la alfombra. Poesía
De mi hermana difunta, amarilla,
Pintada y vacía en su silla;
Poesía del gato sin vida, el reloj
Y el ladrón en el polvo. Poesía
Del viento y la luna que pasa,
Del árbol frondoso o desnudo
Que un fósforo cruza. Poesía
Del polvo en mi mesa de gala,
Orlada de coles, antigua y triste
Cristalería, dedos tenedores.

Reinos, 1944.

ESCRIBO ALGO…

escribo algo
algo todavía
algo más aún
añado palabras pájaros
hojas secas viento
borro palabras nuevamente
borro pájaros hojas secas viento
escribo algo todavía
vuelvo a añadir palabras
palabras otra vez
palabras aún
además pájaros hojas secas viento
borro palabras nuevamente
borro pájaros hojas secas viento
borro todo por fin

Mutatis mutandis, 1954.

QUE TODOS SOMOS POETAS…

Que somos todos poetas
No cabe duda alguna
Y no sólo los humanos
Sino también el cocodrilo
Las hormigas y los monos
Son poetas. El mismo sol
Que parece el más grande de todos
Es un poeta menor
Que nos alumbra débilmente
Y no nos deja ver
Más allá de nuestros ojos
Pero hay también personas
Que jamás han escrito
Una sola palabra
Porque ellos mismos son
Confusas palabras balbuceos
De ese brillante adefesio
Que llamamos universo
Insolentes criaturas
Que atraviesan nuestro mundo
Con un zapato en la cabeza
Y un sombrero en los pies
Siempre en busca de algo puro
De incandescentes bicicletas
Que según afirman
Llevan a las estrellas
Puesto que para ellos
Dios pasea diariamente
A través de sus galaxias
Y sus átomos azules
Siempre en bicicleta
Sin darse cuenta ¡oh inocentes!
Que nada de eso existe
Que no hay ninguna bicicleta
Y que lo que ellos buscan
Sin escribir nunca nada
Ni llamarse poetas
Se llama simplemente
Poesía

De materia verbalis, 1958.

PAPEL

Escribo con los ojos
Con el corazón con la mano
Pido consejo a mis orejas
Y a mis labios
Cada verso que escribo
Es de carne y hueso.

Sólo mi pensamiento
Es de papel.

Pequeña música de cámara, 1965.

POESÍA EN FORMA DE PÁJARO

Poesía en forma de pájaro, de Jorge Eduardo Eielson