Sophia de Mello Breyner Andresen

Natacha, de António Soares

La portuguesa Sophia de Mello Breyner Andresen (1919-2004), una de las más importantes herederas de la tradición clásica, define la poesía como “mi explicación con el universo, mi convivencia con las cosas, mi participación en lo real, mi encuentro con las voces y las imágenes”.

MUSA

Aquí me senté queda
Con las manos sobre las rodillas
Queda muda secreta
Pasiva como los espejos
Musa enséñame el canto
Inmanente y latente
Yo quiero oír despacio
Tu súbito hablar
Que de repente me abrasa

Dual, 1972. Traducción de Jacobo Sanz Hermida.

MUSA

Aqui me sentei quieta
Com as mãos sobre os joelhos
Quieta muda secreta
Passiva como os espelhos
Musa ensina-me o canto
Imanente e latente
Eu quero ouvir devagar
O teu súbito falar
Que me foge de repente

Dual, 1972.

LA ESCRITURA

En el palacio Mocenigo donde vivió solo
Lord Byron usaba las grandes salas
Para ver la soledad espejo por espejo
Y la belleza de las puertas cuando nadie pasaba

Escuchaba los rumores marinos del silencio
Y el eco perdido de pasos en un corredor lejano
Amaba el liso brillar del piso pulido
Y los techos altos donde se ocultan las sombras
Y aunque se sentara en una sola silla
Le gustaba ver las sillas vacías

Sin duda nadie necesita tanto espacio vital
Mas la escritura exige soledades y desiertos
Y cosas que se ven como quien ve otra cosa

Podemos imaginarlo sentado a su mesa
Imaginar el alto cuello robusto
La camisa abierta y blanca
El blanco del papel las arañas de lo escrito
Y la luz de la vela -como en ciertos cuadros-
Tornando todo atento

Islas, 1989. Traducción de Diana Bellesi.

A ESCRITA

No Palácio Mocenigo onde viveu sozinho
Lord Byron usava as grandes salas
Para ver a solidão espelho por espelho
E a beleza das portas quando ninguém passava

Escutava os rumores marinhos do silêncio
E o eco perdido de passos num corredor longínquo
Amava o liso brilhar do chão polido
E os tectos altos onde se enrolam as sombras
E embora se sentasse numa só cadeira
Gostava de olhar vazias as cadeiras

Sem dúvida ninguém precisa de tanto espaço vital
Mas a escrita exige solidões e desertos
E coisas que se vêem como quem vê outra coisa

Podemos imaginá-lo sentado à sua mesa
Imaginar o alto pescoço espesso
A camisa aberta e branca
O branco do papel as aranhas da escrita
E a luz da vela – como em certos quadros –
Tornando tudo atento

Ilhas, 1989.

ESCRITURA II

Escribe en una sala grande y casi
Vacía
No precisa de libros ni de archivos
Su arte es hija de la memoria
Dice lo que vio
Y el sol de lo que miró para siempre lo aclara

Islas, 1989. Traducción de Diana Bellesi.

ESCRITA II

Escreve numa sala grande e quase
Vazia
Não precisa de livro nem de arquivos
A sua arte é filha da memória
Diz o que viu
E o sol do que olhou para sempre o aclara

Ilhas, 1989.