Archivo de la categoría: Literatura cubana

Poéticas – Literatura hispanoamericana – Literatura cubana

Nancy Morejón

Desnudo bajo la lluvia, de Joel Jover

En la poesía de Nancy Morejón (Cuba, 1944) se fusiona lo íntimo y lo social, la vida cotidiana y la revolución. La poesía negra tiene en ella a una de sus más célebres representantes.

MANTO

Oh las palabras formando un manto
a mi alrededor.
La pureza de sus sonidos
anda corriendo sobre mi funda de bambula.
Oh las palabras sonando sobre el lago
de un país de África del Sur.
Cuántas palabras entretejidas que no necesito ver
sino escuchar como estrujadas, a una vez,
en el fondo de los océanos,
hasta que un delfín asoma su cola triunfal
en el centro de las madréporas
y un canto de sirena va empujando su nariz rosa
hasta la punta de una luna,
esa luna que las palabras van tejiendo
con una hebra de plata
que tiene como fondo el ardor de las algas ondeantes,
una hebra de plata que se agiganta
como en la música de mi vecino José Claro Fumero
y se transforma en un precioso manto tibio para mi bien.

Carbones silvestres, 2005.

Juan Clemente Zenea

Paisaje de Cataluña, de José Joaquín Tejada

Juan Clemente Zenea (Cuba, 1832-1871), antecedente americano de Bécquer, en opinión de Lezama Lima, es el representante central del segundo romanticismo cubano, más íntimo y sutil.

LAS TRES NOVIAS DEL POETA

(Del alemán.)
A Ramón de Armas y C.

Tres novias tiene el poeta:
La primera es la mañana,
Rubia virgen que se envuelve
En un manto de oro y plata.
Y la segunda es la tarde,
La beldad morena y lánguida
Que con gasas de luz fúlgida
Adorna su frente pálida.
–¿Cuál es la tercera entonces?
–La noche, la más amada,
La que entre blondas de luna
Soñolienta y triste pasa.
Cuando llega la primera
Con las puntas de sus alas
Hace vibrar los idilios
Sobre las cuerdas del arpa.
Al beso de la segunda
Salen del fondo del alma
Con la voz del sentimiento
Los romances y baladas.
La tercera viene luego
La bella musa elegiaca,
Y le brinda en copa de oro
La inspiración de las lágrimas.

Cantos de la tarde, 1860.

Waldo Leyva

Flujo hacia arriba, de Baruj Salinas

La poesía de Waldo Leyva (Cuba, 1943) presenta dos temas centrales: la nostalgia y el sueño de la utopía. Se proyecta por tanto hacia un pasado irremediablemente perdido y hacia un futuro por construir. Su lenguaje es depurado y preciso.

UN POEMA ES SIEMPRE LA CARENCIA DE ALGO…

Un poema es siempre la carencia de algo.
No hay personaje ajeno,
todos descubren las claves ocultas del que escribe.

Sólo el poeta sabe el daño que ocasiona cada verso
pero sigue buscando la palabra.

El rasguño en la piedra, 1995.

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Samuel Feijóo

El festín, de Samuel Feijóo

En la poesía de Samuel Feijóo (1914-1992), poeta vinculado al grupo Orígenes, adquiere gran protagonismo el paisaje cubano, la atmósfera peculiar de sus campos; también, las inquietudes metafísicas o religiosas.

SI MI VOZ…

Si mi voz no es una llama muy alta,
erguida a lamer el viento final, junto a las estrellas, más allá…
no hallaré su música.
Se perderá como el rumor de una ola, lejana del viento en los oídos.
Tengo que poner mi nombre donde alumbre, ¿y cómo?
Tengo que ocultarme detrás de un árbol.
Tengo que ser y saberlo.
Por mis ojos ve la vida algo más que naranjos,
algo más que la tierra nocturna.

Camarada celeste, 1940.

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Fayad Jamis

Che, de Fayad Jamis

Dentro de la generación poética cubana del 50, destaca la voz de Fayad Jamis (México, 1930- Cuba, 1988), por su compromiso político humanista y por la unión de imágenes surrealistas y coloquialismo.

LA VIDA

¿Querías que el poema fuera solo
la sombra de la lila el recuerdo de la fuente
el día puro ahogándose en mi angustia?
¿Querías que el poema sólo hablara en voz baja
en medio de la tarde
cuando el sueño con olor a savia entra en los nidos
y tantas cosas vivas parecen estar muertas?
Pero ahora mientras tú me escuchas la primavera estalla
y mi poema no tiene lilas ni venas adormecidas
sino el cercano rumor de la realidad
Yo mismo me muevo y trabajo y remuevo
cosas viejas e inútiles y siento
cómo respiran mis hermanos de lucha
y mientras fumo nace este poema
y mientras crece mi poema
canta en mi patria la primavera
Querías que sólo hablara mi silencio
y ahora mis huesos gritan y mi voz no está sola
y te digo que la noche es hermosa en la ventana
y más hermosa en el sudor de los que luchan
en el taller o en la trinchera
en este instante en que una estrella de alas blancas
perfora la oscuridad del mundo
Pues aunque esperes que de mi poema
la sombra de una lila caiga en la tarde
sólo verás caer mi puño cerrado y en mis versos
florecerá con todos sus fuegos la vida.

Por esta libertad, 1962.

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