Categoría: VIII) Contemporáneos

Manuel Astur

La poesía del asturiano Manuel Astur (1980) combina emoción y belleza. Los misterios del mundo natural, la reflexión sobre el sentido de la vida o la búsqueda de la poesía son algunas de las claves de su literatura.

LA POESÍA

La poesía:
coger un carbón
de la chimenea apagada y dibujar con él
lo que recuerdas
del fuego
antes de que se te olvide.

El fruto siempre verde, 2024.


Marta Sanz

La poesía de Marta Sanz (Madrid, 1967) aborda, con un lenguaje áspero, lleno de imágenes plásticas, muchas veces feístas, la reflexión sobre temas como la propia identidad, el deseo carnal, la perversión, los mitos culturales, la memoria y la escritura. Es una poesía combativa e irreverente, llena de sugerencias.

NO QUIERO LA PALABRA PRECISA…

No quiero la palabra precisa.
Es pobre y es pequeña.
Quiero una palabra
llena de flecos.

Una lámpara con chupones morados.
Una excrecencia.
Gota que rezuma del canalón.
La estalactita rota.
El polvo de trabajar los brillantes.
Un hielo deshecho.
Y deshaciéndose.
La saliva que le escapa, por la comisura,
a la bella que duerme en el bosque.
La ganga del mineral.
El hilo que sobra detrás del cañamazo.

No quiero la palabra precisa,
sino una llena de flecos,
una lámpara y vuelta a empezar,
un laberinto,
la flor,
una palabra
que ni yo misma entienda
y solo pueda poseer
cuando los otros,
los de buena voluntad,
me la traduzcan.

Perra mentirosa, 2010.


José Teruel

La poesía de José Teruel (Melilla, 1959) hunde sus raíces en la poesía mística y en la tradición simbolista. Su lenguaje, esencial, es una meditación, depurada de toda anécdota, sobre el deseo, la ausencia o el tiempo.

ÍNCIPIT

El verbo cuando adviene
es el lugar donde solo acontece,
el jardín de granados
que cerca lo indecible.
No sabemos de qué palabra
hemos nacido, envite oscuro
que emerge a tientas,
en el borde sumido de la luz.
De esta letanía de voces
por una casa hoy deshabitada,
quiero rescatar la maraña inédita
que nuestros cuerpos alojaron,
el estado de gracia
anterior a cualquier plegaria.

Vertical de ausencia, 2021.


Basilio Sánchez

La poesía de Basilio Sánchez (Cáceres, 1958), austera y serena, contemplativa y lúcida, busca una aproximación a la esencia de las cosas. Echa raíces en la tradición simbolista, en su deseo de desentrañar lo secreto y desvelar el misterio.

AMO LO QUE SE HACE LENTAMENTE…

Amo lo que se hace lentamente,
lo que exige atención,
lo que demanda esfuerzo.

Amo la austeridad de los que escriben
como el que excava un pozo
o repara el esmalte de una taza.

Mi habla es un murmullo,
una simple presencia que en la noche,
en las proximidades del vacío,
se impone por sí sola contra el miedo,
contra la soledad que nos revela
lo pequeños que somos.

El poeta no ha elegido el futuro.
El poeta ha elegido descalzarse en el umbral del desierto.

He heredado un nogal sobre la tumba de los reyes, 2019.


Jordi Doce

La poesía de Jordi Doce (Gijón, 1967) hunde su raíz en la tradición europea de la poesía meditativa y de la búsqueda de la trascendencia. Sus poemas suelen tener origen en alguna anécdota, a partir de la cual nos descubre un mundo complejo.

PARA VIVIR

La mano escribe para no morir.
O cuenta el mundo en sílabas contadas
para decir: aquí termina el mundo,
fuera impera la noche
y el frío de la noche,
el lento gotear de las estrellas
y su terco silencio impenetrable.

La mano escribe para no morir.
Semeja su hermana, la lengua,
envuelta en un temblor que no comprende,
ajena a la raíz que la redime.

La mano escribe para no morir.
O dice el mundo en sílabas contadas
para decir: aquí termina el mundo,
fuera impera la noche
y el frío de la noche,
quietud de lo que nunca vive o muere
pues nunca tuvo nombre.

Otras lunas, 2002.