Para Víctor Rodríguez Núñez (Cuba, 1955), la poesía no se puede definir, porque es siempre “algo más”. Su naturaleza es híbrida: se mueve entre el oficio y la inspiración, la idea y el sentimiento, el testimonio y la evasión.
ENTRADA
No sé por qué camino
pero he llegado aquí
Hasta este raro sitio
sin casas ni paisaje
Este lugar desnudo
de las piedras al alma
donde el mundo germina
Quizás también tú llegas
siguiendo ese camino
En esta vida harta
de aciertos y certezas
sólo el error nos une
La poesía es el reino
de los equivocados
Oración inconclusa, 2000.