En la poesía de Ana Merino (Madrid, 1971) se funde la memoria y la imaginación, la cotidianidad y el misterio, lo real y lo onírico. La perplejidad ante la vida y el paso del tiempo, las mudanzas de la identidad, la vulnerabilidad del ser humano… son temas nucleares en su poesía.
EL INVENTOR DE LAS METÁFORAS…
El inventor de las metáforas
se parece al duende de los gatos
metiéndose a media noche
por la boca abierta de los niños
para fabricar sus sueños con pesadillas.
El inventor de las metáforas
saborea con su lengua pegajosa
cada llanto infantil
arañando las sábanas.
Y los niños sudorosos
se abrazan a la almohada
e intentan descifrar
la forma de su angustia.
El inventor de las metáforas
siembra una semilla venenosa
que germina en poema
o agoniza en locura después de muchos años.
La voz de los relojes, 2000.
PEQUEÑA CICATRIZ
Escribo porque tengo
la cicatriz de los sueños
dentro de mi cabeza.
Un golpe seco
de palabras,
unas gotas de ideas dispersas
y el olvido vestido
de niña sonámbula
que tropieza con el futuro
y cae sobre un presente húmedo
de pis y sudor viejo.
Escribo porque a veces
mi cicatriz no sueña,
y su insomnio
me asusta.
Compañera de celda, 2006.