Jorge Guillén

Mujer leyendo, de Francisco Bores

La lírica del vallisoletano Jorge Guillén (1893-1984) es paradigma de la “poesía pura” o “intelectual”, a pesar del entusiasmo vital de sus versos.  Su lenguaje, muy elaborado, destaca por la densidad conceptual.

TENTATIVA DE COLABORACIÓN

Sobre el silencio nocturno
Se levantan, se suceden
Frases. Las impulsa un ritmo:
Claro desfile de versos
Que sin romper el negror
De la noche a mí me alumbran.
Se funden cadencia y luz:
Palabra hacia poesía,
Que se cumple acaso en ti,
en tu instante de poeta,
Mi lector.

Homenaje, 1967.

HACIA LA POESÍA

1

Iba por un camino.
Sin voluntario influjo
De pronto sobrevino
–No lo buscó el poeta–
Y casual se produjo
La gracia de un hallazgo.
Inspiración, inquieta.

Je ne cherche pas. Je trouve.

«Yo no busco, yo encuentro.»
Algo surge por don
De un cielo ajeno dentro
De mí: la inspiración

2

Supere a nuestro mundo en caos
El orden de nuestra palabra
Firme para que se nos abra
La hora a más luz. Expresaos

3

Inspiración. Hallo cosas
Que no buscaba mi pluma.
Están ante mi conciencia
Que las ve. Todo se suma.

¿Hay segunda inspiración?
El hallazgo considero
Con la vista de mis ojos:
Es certero o no certero.

Inspiración, intuición.
Algo elemental, instinto,
Con sol, con luna o con lámpara
Misterio jamás extinto.

4

Aquel antro de Cumas
Azora mi modestia,
Turbada por sagrada
Sibila, casi bestia
De inspiración, de espumas.

5

«Amapolas como…» No.
Jamás ni «sangre» ni «fuego».
Rojos pétalos silvestres,
Indecibles. ¿No son únicos?
El nombre a la flor señala.
Esas amapolas, ésas:
Amapolas, amapolas.

6

No juego con las cosas, ya abstracciones.
Sólo desearía, de los seres
En cuya realidad muy firme creo,
Extraer su virtud, matiz, esencia,
Con amor y con fe decir la vida
Que está allá, frente a mí, que es conquistable.
Sensación, no ilusión, objeto, verbo.

7

Juegos de imaginación,
Juegos con ciertas palabras.
Nadie se evade. También
Bajo cabriolas de cabras
Hay tierra, gravitación.

8

Se desbandan las palabras,
Chocan, chirrían, pretenden
Absoluta incongruencia.
¿Absurdo?
Allá, por el universo,
Todo está relacionado.
Queda un último sentido.

9

¿Escribiré por sílabas contadas?
¿Contaré en estos versos once siempre?
Es la andadura quien me lleva a gusto
Del compás y la mente emparejados
Por esta acción del pensamiento rítmico
Tan natural a este nivel de verso,
Ya casi canto en el que vivir encarna.

10

El ritmo, dices, basta en el comienzo.
Como germen de incógnito poema.
¿Ritmo vacío existe?
El ritmo significa
También: inseparable criatura.

11

Si me expreso con la rima,
Obra es también del lenguaje,
Autor. Su fuerza me anima:
Pone más de lo que traje.

12

Pronunció. «hipsipila»,
Y después, «la crisálida.»

Quería suscitar
Un estado admirable
De elevación, transporte
Súbito a lejanías,
Hondo cambio, ventura,
Incógnito horizonte.
Misterio del esdrújulo,
Y del vocablo –hechizo:
«¡Oh, quién fuera hipsipila que dejó la crisálida!»

13

¿Tal montón será el poema
Con ese estilo de fárrago
Que nada sobrante quema?

14

Mal escrito. Falta vida.
Las abstracciones no ocultan
Su propósito homicida.

15

¿Hay tradición o experimento?
Ninguna forma se repite.
Poema: cada vez lo invento.

16

Poesía: sensación
De una materia verbal
Que ilumina una visión
Con frescura de raudal.

17

El autor se relee
Textos mal recordados.
Sí, funcionan exentos,
Libres. No maravillas:
Criaturas. ¡Existen!

18

En el silencio es pura la palabra.
Sobre él se apoya como firme base
Mental, esa palabra me edifica
Sólo a mí.
No es ése su destino.
Quiere encarnar en voz, carne concreta,
Una voz que imperfecta bien me suene,
Viva, real, impura al realizarse.

19

Atención. Obra de arte.
Posee varios sentidos:
Apolo y Venus y Marte.
¡Tal silencio entre sonidos!

20

CASOS

¿Gran poeta? Más bien genial.
Sus palabras tan sólo exigen
Arranques oscuros de origen
Y alegría de manantial.

21

Aquel poema tan desesperado
Sin más visión final que podredumbre
Bullía, rebullía, se afirmaba,
Si buen poema, vivo, vivacísimo.

22

Historia, no Disparate.
Entre vientos y veletas
El valor es pulso y late.
He ahí nuestros poetas.

23

En medio de la noche despertó.
«Y si yo fuese de verdad poeta…»
Dichosa fue su cara sin careta.
Se moderó. «¿No habrá quien diga no?»

Y otros poemas, 1973.