Autor: editor

Amalia Bautista

La poesía de Amalia Bautista (Madrid, 1962) se caracteriza por la tenue musicalidad de sus versos, de ritmo endecasílabo, el carácter epigramático y fragmentario, el tono coloquial e irónico y los temas cotidianos: la soledad, el amor, la pérdida de las iluisiones…

SHEREZADE

Llevo casi mil noches fabulando,
me duele la cabeza, tengo seca
la lengua y agotados los recursos
y la imaginación. Y ni siquiera
sé si me salvaré con mis mentiras.

Cuéntamelo otra vez, 1999.


Juvencio Valle

La blusa amarilla, de Augusto Eguiluz

La poetización del sur de Chile, de sus bosques paradisíacos, es una constante en la obra lírica de Juvencio Valle (1900-1999). También lo es la influencia de los clásicos españoles del Siglo de Oro, en especial de Fray Luis de León.

EMOCIÓN AZUL

Esta emoción azul ¿será mi verso?
Asoma como un brote en mi palabra,
aromada de ensueño y de ilusiones,
candorosa y azul como las salvias.

Bendito verso azul que me levanta,
aquí lo llevo en el altar de mi alma:
ya frondoso y erguido como un árbol,
ya fragante y azul como las malvas.

Perfumado jazmín que en mí florece,
licor de exaltación que así me embarga;
cuando quiero volar por los caminos
como un ala sutil nace en el alba.

La flauta del hombre pan, 1929.


Adam Mickiewicz

Retrato de Adam Mickiewicz, de Walenty Wankowicz

La poesía del poeta romántico polaco Adam Mickiewicz (1798-1855), patriótica y exaltada, aporta una visión subjetiva de la naturaleza, a la vez que expresa, desde el destierro, la nostalgia por la patria lejana.

AJUDAH

Recostado en la roca del Ajudah, me gusta
ver las embravecidas olas, cuando en estrechas
filas negras estallan o, como nieve argéntea,
magníficas circulan en miles de arco iris.

Tocan la playa, en ondas pequeñas se deshacen,
invaden las orillas cual tropa de ballenas,
la tierra, triunfadoras, conquistan y se vuelven
otra vez, esparciendo conchas, perlas corales.

Así en tu corazón, joven poeta, grandes
tempestades levanta la pasión a menudo;
pero cuando la lira suenas, a hundirse corre,

sin herirte, en las ondas del olvido, y tras ellas
deja inmortales cantos, con que luego los siglos
tejerán la corona que tus sienes adorne.

Sonetos de Crimea, 1826. Traducción de Juan Rejano.


Aníbal Crespo

Diego@pablo.com, de Raúl Lara

La poesía de Aníbal Crespo Ross (Bolivia, 1948) gira en torno a la pasión amorosa y a la búsqueda de lo sagrado en un mundo donde acecha el mal. Su lenguaje ha sido definido como “salvaje y ardiente”.

AL FINAL DE ALGUNOS DÍAS…

Al final de algunos días
siento
el peso del planeta en mis espaldas
y la sangre agobiada
por tanto desacierto.

Al final de algunos días,
necesito escribir…

Escribir estos signos
estas letras,
que son mi identidad secreta,
mi armadura
y también
la puerta de mi alma
(que a veces alguien abre
y puede llegar donde yo no puedo).

Escribir para doblegarme,
escribir y escribir…

Escribir y continuar escribiendo;
a los sueños que me sueñan
a las furias que me hieren
al amor que me sostiene.

Continuar escribiendo
porque la escritura

es la única forma de acabar conmigo.

El amor lejos del mundanal ruido, 1995.


Juan Rejano

El gallo, de Enrique Climent

Juan Rejano (Córdoba, 1903-1976) es uno de los poetas republicanos de la generación del 27 cuya obra se desarrolla principalmente en el exilio, en México. Su producción está marcada por la nostalgia de la patria perdida, la preferencia por las formas tradicionales, cultas o populares, y el compromiso político.

EL NOMBRE

Si escribo gratitud, si escribo amor,
solo ofrezco unos signos. Signos. Nada.

Puedo escribir también pan, libertad,
y acaso se me quiebren las palabras.

Yo escribo en mis adentros hombre y pueblo,
y algún sentido tiene ya la fábula.

Lo más profundo siempre está en el nombre:
México, Cárdenas.

El libro de los homenajes, 1961.