Autor: editor

Santiago Sylvester

Jugo de naranja, de Verónica García Lao

Dentro de la rica tradición de poesía intelectual de su país, cabe situar la obra del argentino Santiago Sylvester (1942). En sus versos, investiga los entresijos de la vida cotidiana y los tópicos del lenguaje.

LAS PALABRAS DIARIAS

La cuestión es entender la intención
de las palabras que usamos empecinadamente:
las que grita el diarero,
las que el lechero murmura entre los vapores
del amanecer,
las que giran obsesivamente en la cabeza del loco,
las que el cartero lleva sin saberlo en su bolsa.

Son pocas las palabras que sostienen la realidad
y que podrían destruirla con su sola ausencia;
son las que usamos para explicar nuestra porción del mundo,
las palabras de nuestra convicción,
de nuestra íntima apuesta.

La cuestión es entender la intención de las palabras,
esa armonía sin énfasis que se parece al destino.

Entreacto, 1990.


Louise Labé

Dama en el baño, de François Clouet

Louise Labé (1525-1566), conocida con el sobrenombre de la Belle Cordière, es una de las más importantes figuras de la lírica renacentista francesa. Ovidio y Petrarca son sus principales modelos. Su obra consta de un Debate entre la locura y el amor, tres Elegías y veinticuatro Sonetos.

OH TÚ LAÚD, AMIGO EN DESVENTURA…

Oh tú laúd, amigo en desventura,
de mis suspiros, prueba fehaciente,
de mis afanes, dúctil confidente,
a menudo rimaste mi incordura:

y tanto el llanto urgía tu mesura,
que apenas en la boca un canto ardiente,
lo tornabas endecha de repente,
tono mayor trocado en amargura.

Pues de insistir, celoso, en lo contrario,
al silencio me obligas arbitrario:
mas viendo a mi ternura suspirar,

dando cabida a tristes letanías:
al goce de tormentos me ceñías,
y a dulce mal, un dulce fin buscar.

Sonetos, XII, 1555. Traducción de María Negroni.


Javier Almuzara

Estados del alma, encerrado en sí mismo, de Javier Arizabalo García

Para el ovetense Javier Almuzara (1969), los poemas son “el bostezo de la melancolía”, una forma de echarle un poco de literatura a la tristeza. Su estilo se caracteriza por la brevedad, la adjetivación insólita y precisa, los finales contundentes, el uso de la paradoja…

LA CÁRCEL DE PAPEL

Las mejores historias que has vivido
te las contaron.
Dorados, minuciosos, lentos párrafos
que explicaban el mundo,
te negaron el mundo.

Y muy pronto añadiste
tu esfuerzo al de los que antes
alzaron aquel muro
de libros frente a ti;
también tú diste vida
a fantasmas de tinta y de papel:
tu propia vida.

Has pasado los años,
los días y las páginas
creyendo vanamente que si ahora
no estás tan vivo como los demás
cuando te mueras no estarás tan muerto.

Por la secreta escala, 1994.


Idea Vilariño

Adán y Eva, de Washington Barcala

Idea Vilariño (Uruguay, 1920-2009) es autora de poemas muy breves, desprovistos de todo énfasis, en los que se pretende el señalamiento desnudo de la miserable condición del hombre.

QUÉ PUEDO DECIR

Qué puedo decir
ya
que no haya dicho
qué puedo escribir
ya
que no haya escrito
qué puede decir nadie
que no haya
sido dicho cantado escrito
antes.
A callar.
A callarse.

Nocturnos, 1955.


Eloy Sánchez Rosillo

Dormitando, de Golucho

Eloy Sánchez Rosillo (Murcia, 1948), poeta figurativo y clásico, destaca por su tono meditativo, melancólico, elegíaco. El lenguaje depurado y preciso le sirve para tratar de las grandes preocupaciones del ser humano, así como de las pequeñas cosas cotidianas.

EL POETA

Siempre te he visto así, con esa firme
aceptación altiva de la noche.
Sobre tu gesto el tiempo deposita
la pátina afligida de la estirpe
que te eligió y dio nombre a la costumbre
de andar siempre tan solo entre los hombres.
La ceniza sagrada de otros cuerpos
acumula en tu voz sus viejos cantos,
su manojo de huesos y palabras.
Te han señalado a ti porque adivinan
que eres la rama verde, el tiempo nuevo
en el que su decir se continúa:
a tu modo dirás lo que aprendiste
en la frecuentación de sus presencias.
Saben cómo te alcanzan esas sombras
que te imponen su amor, su deterioro.
Tu destino es buscar lo que se esconde
tras la espesa corteza de los días,
evitar que te escuchen los oídos
que alimentan su paz en la dorada
seguridad del pan y los metales.
Habitarás la tierra de tu culpa,
la casa amarga de la soledad.
Pero en tu pecho brillará una herida
y en tu dolor palpitarán los astros.

Maneras de estar solo, 1978.