Categoría: Autores

Acacia Uceta

Paisaje con cráter, de Francisco Arias

Acacia Uceta (Madrid, 1925-2003) destacó entre los poetas de la memoria histórica, solidarios con los más humildes, comprometidos con la vida, con el amor al trabajo, la belleza, la paz y la justicia.

POR EL HOMBRE

Voy a cantar al hombre,
al hombre sólo.
Tapaos los oídos con cera los cobardes,
volved la espalda los indiferentes:
no callaré por eso.
No podría callar aunque me echaseis
un puñado de rosas a los ojos.
Imposible es hallar cumbre o crepúsculo
que arrasar no quisiera
por levantar del polvo a un desvalido.
Apagaría todos los luceros
por devolver a un ciego la mirada,
a un triste la esperanza,
o simplemente
por llevar un minuto de alegría
al ser más humillado de la tierra.
Sólo el hombre me importa,
sólo el hombre:
su vacío infinito,
su valentía y su temor trenzados,
su alma interrogante
azotada de siempre por la duda,
atada a una cadena de preguntas
sin posible respuesta;
su postura intermedia
entre la Nada y Dios
y su impotencia
para negar el pecho a la tristeza.
Tan sólo por el hombre,
por nosotros, hermanos, los pensantes,
los desvelados y los oprimidos,
seguiré golpeando y golpeando
en la hermética puerta clausurada;
seguiré suplicando
desde todas las voces ignoradas,
desde todos los nombres conocidos,
por los que han de venir y los que fueron,
por los niños enfermos,
por los soldados muertos,
por los muertos en el comienzo mismo de la vida,
por los triunfantes y los ajusticiados
de todas las prisiones de la tierra,
por el hombre de siempre
con su destino oscuro
abierto a los confines
lo mismo que una cruz irrevocable,
por su infancia marchita,
ensuciada por todos
sin compasión alguna a su pureza;
por su alocada juventud vencida
a golpes de renuncia y de fracaso,
por su vejez de plomo
vertiendo como alero
su mínimo caudal en el vacío…
Por esta sucesión interminable
de pasos vacilantes monte arriba,
por esta des de altura
de la que siempre fuimos rechazados,
por esta sumisión agradecida
hasta el límite mismo de la muerte,
yo vuelvo a alzar mi ruego
y vuelvo a alzar mi canto
en millones de voces repetido.
Y hablo otra vez del hombre,
de nosotros, hermanos,
en un plural abierto
sin frontera de tiempo ni de raza.
Y ahora que el ademán es aún pujante
sobre esta tierra dura que me aguarda
y bajo estas estrellas que me ignoran,
me descubro la herida,
la herida mía y nuestra,
tan vieja y tan dolida como el mundo,
a ver si la ve Dios, a ver si existe
una gota de gracia que la cure.

Frente a un muro de cal abrasadora, 1967.


Manuel Scorza

Gallinas, de Víctor Delfín

En la poesía del peruano Manuel Scorza (1928-1983) caben la imagen tradicional y la surrealista, la exaltación épica y la intimidad lírica, lo social y lo amoroso.

EPÍSTOLA A LOS POETAS QUE VENDRÁN

Tal vez mañana los poetas pregunten
por qué no celebramos la gracia de las muchachas;
tal vez mañana los poetas pregunten
por qué nuestros poemas
eran largas avenidas
por donde venía la ardiente cólera.

Yo respondo:
por todas partes oíamos el llanto,
por todas partes nos sitiaba un muro de olas negras.
¿Iba a ser la Poesía
una solitaria columna de rocío?
Tenía que ser un relámpago perpetuo.

Mientras alguien padezca,
la rosa no podrá ser bella;
mientras alguien mire el pan con envidia,
el trigo no podrá dormir;
mientras llueva sobre el pecho de los mendigos,
mi corazón no sonreirá.

Matad la tristeza, poetas.
Matemos a la tristeza con un palo.
No digáis el romance de los lirios.
Hay cosas más altas
que llorar amores perdidos:
el rumor de un pueblo que despierta
¡es más bello que el rocío!
El metal resplandeciente de su cólera
¡es más bello que la espuma!
Un Hombre Libre
¡es más puro que el diamante!

El poeta libertará al fuego
de su cárcel de ceniza.
El poeta encenderá la hoguera
donde se queme este mundo sombrío.

Las imprecaciones, 1955.


Jenaro Talens

Espiral, de Mateo Vilagrasa

La poesía de Jenaro Talens (Tarifa, Cádiz, 1946), destacado miembro de la promoción poética de los 70, indaga en el conocimiento de la realidad, a través de la reflexión sobre la propia poesía y del proceso creativo, y más tarde, a través de la vivencia existencial y el pulso de la emoción.

ARS POETICA

Chercher humblement à faire plaisir?
Los cuerpos que transmigro incoloran mi piel.
Es el estrago de una primavera
que yo decido primavera.
Y silenciosamente,
cómplice en el lugar del agujero,
muere el fantasma de Platón,
la metáfora del barco inscrito en el atardecer.
Mis ojos instrumentan
una mirada umbilical. El aire de la noche
genera aullidos, sueños del deseo
disolviéndose en torno a algunos pájaros
como si nieve móvil. Una música
que traspasa las grietas, su mensaje.
Transferir superficies constituye
la imagen aparente del objeto. Más allá
de su barbarie y su abstracción el labio magnifica
mi volumen. Así
la sucesión me engendra, me acumula. Un eco que produce
otros ecos, la historia, el hilo indestructible
que nada usurpa ni rehúsa: excede,
como la arena el pairo de las olas.

Taller, 1973.


Michel Deguy

Reflejos en el agua deformados por el espectador, de François Morellet

Michel Deguy (París, 1930) es uno de los autores más representativos de la tendencia metapoética que ha marcado la poesía francesa de las últimas décadas. La analogía, el símil, los contrastes, son recursos frecuentes de su obra, fuertemente influida por el pensamiento filosófico.

EL POETA

Con ojeras de muerto el poeta desciende a este mundo del milagro. ¿Qué siembra sin amplio ademán en el único surco de la arena –donde de seis en seis horas cual una sirvienta iletrada que prepara la página y el escritorio el mar con toca blanca dispone y modifica de nuevo el alfabeto vacío de las algas? ¿Qué favores concede a las cosas que nada esperan en el silencio del gris?
la coincidencia
*
Por eso el poema concluye arbitrario

Ave que manipula su jaula
Separa los barrotes del templo
Se repone del pasado Abandona el censo
Procede, ya dispuesto, a la otra versión

Y entonces el poema busca un poema más profundo
Otro bajo éste
Que se agita en su espacio bajo este trazado
Un poema más profundo bajo el poema
Un poema que empieza mal

esta escalera frágil sin fondo en la página

Saetines, 1964. Traducción de David Marín Hernández.


Alejandro Oliveros

Amigos, de Alexis Fernández

Alejandro Oliveros (1949) introduce en la poesía venezolana el poema de talante narrativo de inspiración anglosajona, en el que se combina culturalismo y experiencia.

ARS

Con los mismos pronombres y adjetivos
todos los poemas deben estar escritos
en alguna parte. Tal vez nuestra derrota
sea lo puramente aproximativo, la cercanía
máxima del ave a la rareza de los cuerpos fijos.
A menos que el círculo
cuadre y se encierre
en el techo convexo de su doble, que la palabra
resista y se reconozca en el horizonte.
Reconocer los confines del canto, su extensión,
no frente a la muerte en la rama del árbol
sino ante el centro mismo que nos evade.

El sonido de la casa, 1983.