Categoría: Otras literaturas

Saint-John Perse

Cerca del mar, de Paul Gauguin

El poeta francés Saint-John Perse (1887-1975) nació en la isla de Guadalupe, en Las Antillas. Ambicionó convertirse en el “poeta de la exaltación marina”. Sus versos, amplios, majestuosos y sonoros, repletos de referencias simbólicas y míticas, recuerdan los versículos bíblicos.

POESÍA PARA ACOMPAÑAR LA MARCHA DE UNA DECLARACIÓN EN HONOR DEL MAR…

Poesía para acompañar la marcha de una declaración en honor del Mar.
Poesía para ayudar al canto de una marcha a todo alrededor del Mar.
Como la empresa de dar vueltas al altar y la gravitación del coro en el circuito de la estrofa.

Es un canto de mar como nunca fue cantado, pues es el Mar en nosotros quien lo cantará:
El Mar, llevado en nosotros, hasta la consumación del aliento y la peroración del aliento.
El Mar, en nosotros, llevando su sedoso rumor de alta mar y su inmensa frescura de fortuna por el mundo.

Poesía para calmar la fiebre de una velada en un periplo de mar. Poesía para vivir más intensamente nuestra velada entre las delicias del mar.
Y es un sueño de mar como nunca fue soñado, pues es el Mar en nosotros quien lo soñará:
El Mar, tejido en nosotros, hasta en sus zarzas abismales, el Mar, en nosotros, tejiendo sus grandes horas de luz y sus grandes pistas de tinieblas?

El Mar, todo licencia, todo nacimiento y todo contricción, el Mar, en su aflujo de mar.
En la afluencia de sus burbujas y en la infusa sabiduría de su leche, ah, en la ebullición sagrada de sus vocales ?¡las santas hijas! ¡las santas hijas!?
El Mar mismo todo espuma, como Sibila en flor sobre su silla de hierro…

“Invocación, III”, en Amers, 1957. Versión de Manuel Álvarez Ortega.


William Butler Yeats

Rose, Shamrock, y Thistle, de George W. Joy

La poesía del irlandés William Butler Yeats (1865-1939) cantó en sus comienzos los mitos antiguos de Irlanda con un lenguaje musical exquisito. Luego, abandonó los excesos ornamentales buscando una poesía más desnuda.

A LA ROSA QUE ESTÁ SOBRE LA CRUZ DEL TIEMPO

¡Rosa roja, orgullosa Rosa, triste Rosa de mis días!
Acércate mientras canto antiguas tradiciones:
Cuchulain combatiendo con la fiera marea,
el canoso Druida, criado en el bosque, de ojos calmos,
que sumió en sueños a Fergus, y en la ruina,
y tu propia tristeza, de la que las estrellas, envejecidas
de bailar con sandalias de plata sobre el mar,
cantan con su alta y solitaria melodía.
Acércate: que, no cegado ya por el destino humano,
bajo las ramas del amor y el odio hallo
en cuantas cosas necias viven sólo un día,
la belleza eterna, errante en su camino.

¡Acércate, acércate, mas deja
un hueco con que llenar tu aliento!
Para no oír más cosas vulgares que imploran,
la larva que se oculta en su agujero,
el ratón que junto a mí cruza la hierba
y esperanzas mortales que se afanan y pasan;
sino que sólo busque las extrañas cosas dichas
por Dios a los que han muerto ya hace mucho
y aprenda a cantar con una lengua ignota.
Acércate; quiero, antes que mi tiempo acabe,
cantar a la vieja Eire y sus leyendas.
¡Rosa roja, orgullosa Rosa, triste Rosa de mis días!

La rosa, 1893. Traducción de Antonio Rivero Taravillo.


João Cabral de Melo Neto

Sin título, de Cicero Dias

Los dos polos de la poesía del brasileño João Cabral de Melo Neto (1920-1999) son la denuncia de una realidad social injusta y el ascetismo intelectual y técnico del propio poeta.

EL POEMA

A tinta y a lápiz
Se escriben todos
Los versos del mundo.

¿Qué monstruos están
Nadando en el pozo
Negro y fecundo?

¿Qué otros se deslizan
Soltando el carbón
De sus huesos?

¿Cómo el ser vivo
Que es cada verso
Un organismo

Con sangre y hálito
Puede brotar
De gérmenes muertos?


Boris Slutsky

Naturaleza muerta con radio, busto de Nefertiti, un jarrón de flores y revista Yunost, de Ivan Ivanov-Stepanovich Sakachev

Boris Slutsky (1919-1986) es uno de los más importantes poetas rusos de la posguerra. Su poesía, antirretórica, conversacional, prosaica, lleva la dura impronta de la Gran Guerra Patria.

FÍSICOS Y LÍRICOS

Los físicos están de buena,
Los poetas están de mala,
Y no por cálculo frío
Sino que por ley del mundo.

Quiere decir que nosotros
No hemos descubierto lo que debíamos descubrir.
Quiere decir que son débiles
Las alas de nuestros versos
Y que nuestros pobres caballos
No dan alcance a Pegaso.
Ésta es la causa por qué
Los físicos están en la buena
Y los poetas en la mala.

No discutamos, la cosa
Es evidente por sí misma.
Por eso será que no duele.
Por el contrario, resulta
Interesante comprobar
Que mientras nuestros versos merman
Como si fueran de espuma,
La verdadera poesía
Se repliega a los logaritmos.

1959. Traducción de Nicanor Parra.


Giosuè Carducci

Thais, de Ercole Rosa

Giosuè Carducci (1835-1907) es el más importante poeta italiano de finales del XIX: en sus poemas se supera el formalismo caduco de la poesía decimonónica, mediante el rechazo del sentimentalismo romántico y la vuelta a las formas clásicas y su decir ético.

PRELUDIO

Odio la poesía al uso; brinda,
fácil, al vulgo sus costados lacios;
alárgase entre abrazos rutinarios,
lánguida, y duerme.

Viva la estrofa quiero yo, que al ritmo
de pies y palmas en los coros salte;
su ala yo atrapo al vuelo, y ella, indómita,
niégase y lucha.

Tal la bacante, en el Edón nevoso,
de ávido fauno entre los brazos presa;
estrujadas, del pecho en flor las gracias
tiemblan más bellas.

Gritos y besos en la ardiente boca
mézclanse; el sol en la marmórea frente
ríe, y la larga cabellera ondula
trémula al viento.

Odas bárbaras, 1899. Traducción de Amando Lázaro Ros.