
La obra poética de Emily Dickinson (Estados Unidos, 1830-1886) es celebrada, gracias a su especial sensibilidad, misterio y profundidad, como una de las más importantes de habla inglesa de todos los tiempos. Dickinson supo crear un lenguaje metafísico y emotivo a la vez.
ERA UN POETA, O SEA…
Era un poeta, o sea
sacaba algún sentido sorprendente
de los significados ordinarios;
y una esencia infinita
de todas nuestras cosas
que tienen que morir en los umbrales;
tal vez fuimos nosotros los que antes
las inmovilizamos.
El poeta descubre
imágenes, y es él quien nos permite
que tengamos, aun siendo paradoja,
la pobreza sin fin.
El inconsciente robo
de una parte no va a quitarle nada,
pues todas las riquezas que posee
nada son para el tiempo.
1862. Traducción de Carlos Pujol.



