Categoría: Literatura española

César Antonio Molina

Fragas del Eume, de Pedro Bueno Salto

César Antonio Molina (La Coruña, 1952), poeta bilingüe, en español y en gallego, es autor de una obra densa, heredera de la tradición simbolista europea, profundamente humanística.

VIENES EN LA NOCHE DE CUZCO CON EL HUMO FABULOSO DE TU CABELLERA

Mi mano está sobre el desnudo papel de la mesa
y yo a kilómetros de distancia
en tu túnica de tela real finísima,
transparentes ambos cuando al estar mojados
de tinta o mar se dejan ver preformes,
voluptuosos por la oblicuidad del oleaje.

Mis días están plenos en el resollar fatídico del océano.
La sal, la nube la amarga espuma, el cielo brocado
boya en el adiós.

El poema y tú estáis en la otra orilla.
Una extensión liquida media entre nosotros
y un cocodrilo aguarda en la playa
como tintero, ojo, ombligo, áspid fosfórico
que guía la sed de mañana.

Mi mano aspira al encuentro.
Todo en ella está preparado,
jaula y cebo,
para las garras llenas de bálsamo.

Mi noche es ahora día,
mi día es ahora noche.
¿Quién nos caza?

Mi mano está sobre el desnudo papel de la mesa
y mi deseo a kilómetros de distancia
te sale al encuentro.
Tu cabellera ondula la escribanía como una vegetación.
Rueda humeante en las mareas,
desea morir y renacer.
Sus pies son un torbellino y su cuerpo está aéreo
como mi mano de cazador que sigue pasos,
aquella huella alzada contra las frondas.

La voz del poema clama como el ánsar o la llama cogida en su celo
y es tu imagen quien me aprisiona en el mismo vibrar.

Mi mano está sobre la desnuda piel de la tuya,
el ámbito interior crea un espacio de silencio,
en la línea de papel
por donde el viento seca esta tinta simpática.

Derivas, 1987. Las ruinas del mundo, 1991.


Duque de Frías

Venus y Cupido, de José Ginés

La obra de Bernardino Fernández de Velasco y Pimentel Frías, duque de Frías (1783-1851), se sitúa en el período de transición entre la poesía ilustrada y la romántica. Es poesía civil o de circunstancias, muy influida por la de su amigo Juan Nicasio Gallego.

MI MUSA Y MI CORAZÓN

A mi amigo D. Juan Nicasio Gallego
ROMANCE

Desde los añosos muros,
Y entre las torres feudales
Que fueron de mis abuelos
Solaz, mansión y baluarte;

Ofreciéndose a mi vista
Montes, villas y lugares
De los célebres Toledos,
De la gran Toledo alcaides;

Anhelo, mi caro amigo,
El que mis versos alcancen
La aprobación de las Musas,
La dicha de que te agraden.

Mas ¿cómo inflamar el estro
Que ilustra el canto del vate,
Cuando la mano resiste
Pulsar la lira süave,

Pues de mi antigua existencia
Sólo han venido a quedarme
Ambos ojos para el llanto,
El pecho para pesares?

Si para alegrar el mundo,
Luces vertiendo a millares,
Rompe el sol la noche umbría,
El sol para mí no nace.

Si con sus abiertas hojas
La rosa embalsama el aire;
Si desde el búcaro olores
Del clavel difunde el cáliz;

Si al rayar la blanca aurora,
Su canto ensayan las aves;
Si refleja el claro arroyo
Los vergeles de su margen;

Si del árbol de Minerva
Se puebla el monte y el valle;
Si entre blanco azahar brotada,
Luce la poma fragante;

Para mí naturaleza,
Con sus galas admirables,
Ni embelesa mis sentidos
Ni da consuelo a mis males.

Ya me desdeñan las Musas,
Y bien pueden desdeñarme:
Eco en mi numen no tienen
Las fabulosas deidades.


Manuel Ruiz Amezcua

Rosas y rejas, de José Luis Resino

Para el poeta jiennense Manuel Ruiz Amezcua (1952), la gran poesía es la que nos entrega “el núcleo de la condición humana, su verdad intemporal: su resistencia al tiempo y al olvido”. Alejado de modas y grupos, en su obra no están reñidos la intensidad dramática y el rigor técnico.

ESCRIBIR SOBRE COSAS…

Escribir sobre cosas
que no tienen sentido,
que nunca lo tuvieron
y que no lo tendrán jamás.

Conformar el destino
que no nos pertenece
y arañar el amparo
de la inutilidad.

Saber que todo llega muy deprisa
para quien no cree en nada
y se olvida de todo,
lo que está violentado
y lo que no.

Empezar y no acabar nunca nada
y volver a empezar
sabiendo que nunca nada encierra nada
y que nada tiene sentido
salvo el tiempo en su destrucción.

Consumirse despacio
y vivir rodeado
de la más absoluta negación.

Ver la eterna necesidad de todo
y alzar en las palabras
la única salvación.

Donde la huida, 2001.


Alberto García Ulecia

La sevillana, de Fernando Zóbel

La poesía del sevillano Alberto García Ulecia (1932-2003) se caracteriza por la claridad formal, la visión subjetiva del paisaje y la reflexión ética. Su poesía recibe influencias del romanticismo alemán y de la tradición poética popular andaluza.

OFICIO DE POETA

Incierto es el destino de la obra de arte.
¿Quién lo ignora? Si insistes, tratando de fijar
la sed y la hermosura que te depara el mundo,
no es por creer tu voz señera o tu experiencia.
Entonamos la misma canción en solitario,
mientras se nos marchita la misma triste rosa.

Fervor de la memoria , 1992.


Diego de Torres Villarroel

Bodegón con frutos del bosque, de Luis Egidio Meléndez

Entre los poetas que prolongan el gusto barroco en el siglo XVIII, destaca Diego de Torres Villarroel (Salamanca, 1694-1770), discípulo ferviente de Quevedo. De él toma el estilo conceptista y la burla mordaz.

AL IR A ESCRIBIR, CONFIESA SU DESCONFIANZA

Sobre la mesa el codo y acostada,
en la siniestra mano la cabeza,
la pluma en ristre y a tenderse empieza
sobre plana no escrita y ya borrada.

Así estaba el ingenio en la estacada,
cuando asalto de presto a mi rudeza,
de Calderón la gracia y la agudeza
y de Solís la musa celebrada.

Cogióme su memoria tan de susto,
que ni con prosa ni con verso salgo;
consulto el miedo a sus ideas justo.

Y viendo que con estos nada valgo,
dejé la pluma, desmayóse el gusto,
y eché las Musas a espulgar un Galgo.

Obras, 1752.