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Nuestramérica, reflexiones de identidad, de Romeo Galmadéz

La poesía del salvadoreño Roque Dalton (1935-1975) se caracteriza por el contenido político y la experimentación a partir de los recursos de la narrativa, el periodismo y otros discursos no poéticos.

POR QUÉ ESCRIBIMOS

Uno hace versos y ama
la extraña risa de los niños,
el subsuelo del hombre
que en las ciudades ácidas disfraza su leyenda,
la instauración de la alegría
que profetiza el humo de las fábricas.

Uno tiene en las manos un pequeño país,
horribles fechas,
muertos como cuchillos exigentes,
obispos venenosos,
inmensos jóvenes de pie
sin más edad que la esperanza,
rebeldes panaderas con más poder que un lirio,
sastres como la vida,
páginas, novias,
esporádico pan, hijos enfermos,
abogados traidores
nietos de la sentencia y lo que fueron,
bodas desperdiciadas de impotente varón,
madre, pupilas, puentes,
rotas fotografías y programas.
Uno se va a morir,
mañana,
un año,
un mes sin pétalos dormidos;
disperso va a quedar bajo la tierra
y vendrán nuevos hombres
pidiendo panoramas.
Preguntarán qué fuimos,
quienes con llamas puras les antecedieron,
a quienes maldecir con el recuerdo.
Bien.
Eso hacemos:
custodiamos para ellos el tiempo que nos toca.

La ventana en el rostro, 1962.

ARTE POÉTICA

A Raúl Cardoso

La angustia existe.

El hombre usa sus antiguos desastres como un espejo.

Una hora apenas después del crepúsculo
ese hombre recoge los hirientes residuos de su día
acongojadamente los pone cerca del corazón
y se hunde con un sudor de tísico aún no resignado
en sus profundas habitaciones solitarias.

Ahí tal hombre fuma gravemente
inventaría las desastrosas telarañas del techo
abomina de la frescura de la flor
se exilia de su misma piel asfixiante
mira sus torvos pies
cree que la cama es un sepulcro diario
no tiene un cobre en el bolsillo
tiene hambre
solloza.

Pero los hombres los demás hombres
abren su pecho alegremente al sol
o a los asesinatos callejeros
elevan el rostro del pan desde los hornos
como una generosa bandera contra el hambre
se ríen hasta que duele el aire con los niños
llenan de pasos mínimos el vientre de las desaventuradas
parten las piedras como frutas obstinadas en su solemnidad
cantan desnudos en el cordial vaso del agua
bromean con el mar lo toman jovialmente de los cuernos
construyen en los páramos melodiosos hogares de la luz
se embriagan como Dios anchamente
establecen sus puños contra la desesperanza
sus fuegos vengadores contra el crimen
su amor de interminables raíces
contra la atroz guadaña del odio.

La angustia existe sí.

Como la desesperanza
el crimen
o el odio,

¿Para quién deberá ser la voz del poeta?

El turno del ofendido, 1961-1965.

AMÉRICA LATINA

El poeta cara a cara con la luna
fuma su margarita emocionante
bebe su dosis de palabras ajenas
vuela con sus pinceles de rocío
rasca su violincito pederasta.

Hasta que se destroza los hocicos
en el áspero muro de un cuartel.

Taberna y otros lugares, 1969.

ARTE POÉTICA

Poesía
Perdóname por haberte ayudado a comprender
que no estás hecha sólo de palabras.

Poemas clandestinos, 1981.

DE NUEVO ACERCA DE LAS CONTRADICCIONES EN EL SENO DE LA POESÍA

Nuestra poesía es más puta que nuestra democracia
con sus párpados puede corromper a la juventud
trompeta de burdel sonada hacia el horizonte
a lomos de una vaca a punto de desintegrarse
pero ducha en el póker de los siglos

Cristo con bello chaleco de jazzista
clavado químicamente a su propio milagro
el poeta simulará una espléndida mudez
pensando que tan sólo la ciudad es náufraga

Rezo a tu tempestad imploro
suplico cara a cara por tu tempestad
gozne justo de goce flete de oro
hacia el desierto que clama por la sal

Crema de lástima emboscada flagrante
todo esto es sólo una erizante broma
cuando no lloras eres espantoso
como un payaso de caucho descolorido por la corriente

La poesía es el cubo de la leche de burra
donde cayó la estrella por quienes todos preguntan
otra jugarreta de la locura
y perdería mi puesto de centinela formidable
cayendo como la lengua de un ahorcado
hasta una jaula llena de lobos frágiles

Una erizante broma nada más
emboscada flagrante
puta poesía para simular

Un libro levemente odioso, 1988.

S.O.S.

(Carta que me llegó)

“El gran poeta chileno Pablo Neruda
recibió el Premio Nobel.
Esa noche invitó a cenar a solas a Gabriel
García Márquez
y luego dijo a la TV francesa
que la narrativa es mejor que la poesía y que
Cien Años de Soledad
es la mejor novela del siglo y quizás
la mejor novela en español desde Cervantes.

El presidente Richard Nixon recibió
el tres de febrero al poeta soviético Eugenio Yevtushenko,
durante media hora en la Casa Blanca.
“La poesía, la música y la pintura -dijo Nixon-
son un lenguaje internacional que trasciende
toda frontera geopolítica.”
Henry Kissinger, Consejero Especial de Nixon para
Asuntos de Seguridad, asistió a una parte de esta
entrevista.
Después de ella, el poeta Yevtushenko
voló a Puerto Rico donde declaró
que Cien Años de Soledad es la mejor novela del siglo
porque tiene de todo: misterio, poesía, denuncia, etc.

Yo que pienso que el Premio Nobel es el Premio Principal
de la burguesía internacional,
que sé que en Haifong y Hanoi conocen bien el lenguaje
internacional del que Nixon habló a Yevtushenko,
sospecho que en algún lugar deberá tener
abundante mierda Cien Años de Soledad
-que tanto me ha gustado hasta ahora
en su embelesador marco estrictamente literario
(no he leído la crítica al respecto)-
como para lograr tan peculiar coincidencia.”

Puede ser que esto no sea poético.
Pero si en todo ello hay verdad,
en nombre de todos los embelesados lectores
de “la más bella literatura de América Latina”,
pido auxilio.

Un libro levemente odioso, 1988.