Leopoldo María Panero

Trivium, de Dino Valls

Leopoldo María Panero (Madrid, 1948-2014), el más trasgresor de los novísimos, hace de la autodestrucción, de las obsesiones paranoicas, materia de su canto. Su palabra, cercana al delirio, inconformista y rebelde, ahonda en su sentimiento de desamparo.

INVOCACIÓN Y LECTURA

Del color de la vejez es el poema
que a la vida insulta y a los hombres increpa
llamándoles con voz de sirena hacia el desierto:
qué larga es hacia la nada la procesión de los hombres
con gritos y relinchos, y fuego en los dos ojos
y ceniza que cae señalando el camino
y alabando al abismo la página que escribo
y que se dobla y se tuerce entre tus manos.

Contra España y otros poemas de no amor, 1990.

LECTURA

Yo no hablo del sol, sino de la luna
que ilumina eternamente este poema
en donde una manada de niños corre perseguida por los lobos
y el verso entona un himno al pus
Oh amor impuro! Amor de las sílabas y de las letras
que destruyen el mundo, que lo alivian
de ser cierto, de estar ahí para nada,
como un arroyo
que no refleja mi imagen,
espejo del vampiro.
de aquel que, desde la página
va a chupar tu sangre, lector
y convertirla en lágrima y en nada:
y a hacerte comulgar con el acero.

Piedra negra o del temblar, 1992.

CECI N’EST PAS UNE PIPE

En el poema muere mi mano
que lo atraviesa entero
rosa homosexual nacida de la nada
y que se vierte en ella como un pus
llamado vida, árbol
que veo en la sombra dibujado
como la silueta del poema.

Orfebre, 1994.

PATA DE MONO

De lo negro sale el poema
de los pozos del alma inconfesables.

Y la virgen acaricia la cruz
con dedos húmedos de excremento
y es como si un espectro terrible yaciera
aún entre mis dedos
que escriben la página.

Guarida de un animal que no existe, 1998.

LA POESÍA ES EL DESTINO DE LA LÁGRIMA…

La poesía es el destino de la lágrima
como un vómito enredado a otro vómito
como el árbol del saber
como el silencio en que se halla la noche
buscando locamente lo que excede al ser
la nada en que me buscas
el desierto y la flor.

Esquizofrénicos o La balada de la lámpara azul, 2004.

UN POEMA QUE SE ENROSCA A LA VIDA…

Un poema que se enrosca a la vida
Como la hiedra al árbol cortado
Como la sílaba a la sílaba
Como la sílaba hecha de herrumbre y de silencio
Como la sílaba se enrosca al árbol cortado
Diciendo nada al hombre
Y al poema que se enrosca sobre el hombre.

El hombre elefante, 2005.