Categoría: Autores

Dámaso Alonso

Don Quijote de la Mancha, de Joaquín Peinado

Dentro de la poesía pura hay que situar la obra inicial del madrileño Dámaso Alonso (1898-1990). Ya en la posguerra, escribe Hijos de la ira (1944), obra fundamental en lo que él mismo denominó poesía desarraigada, es decir, la de aquellos para quienes el mundo es “un caos y una angustia, y la poesía una frenética búsqueda de ordenación y de ancla”.

CÓMO ERA

¿Cómo era, Dios mío, cómo era?
JUAN R. JIMÉNEZ

La puerta, franca.
Vino queda y suave.
Ni materia ni espíritu. Traía
una ligera inclinación de nave
y una luz matinal de claro día.

No era de ritmo, no era de armonía
ni de color. El corazón la sabe,
pero decir cómo era no podría
porque no era forma, ni en la forma cabe.

Lengua, barro mortal, cincel inepto,
deja la flor intacta del concepto
en esta clara noche de mi boda,

y canta mansamente, humildemente,
la sensación, la sombra, el accidente,
mientras Ella me llena el alma toda!

Poemas puros, poemillas de la ciudad, 1921.


Xavier Villaurrutia

Fenómeno, de Remedios Varo

La poesía de Xavier Villaurrutia (México, 1903-1950) gira en torno a la angustia existencial y la muerte. Poeta de honda emoción, supo evitar las efusiones sentimentales gracias al rigor intelectual al que sometió a su poesía.

POESÍA

Eres la compañía con quien hablo
de pronto, a solas.
Te forman las palabras
que salen del silencio
y del tanque de sueño en que me ahogo
libre hasta despertar.

Tu mano metálica
endurece la prisa de mi mano
y conduce la pluma
que traza en el papel su litoral.

Tu voz, hoz de eco,
es el rebote de mi voz en el muro,
y en tu piel de espejo
me estoy mirando mirarme por mil Argos,
por mí largos segundos.

Pero el menor ruido te ahuyenta
y te veo salir
por la puerta del libro
o por el atlas del techo,
por el tablero del piso,
o la página del espejo,
y me dejas
sin más pulso ni voz y sin más cara,
sin máscara como un hombre desnudo
en medio de una calle de miradas.

Reflejos, 1926.


Juan Eduardo Cirlot

Collage de la serie El mundo roto, de Romà Vallés

Para Juan-Eduardo Cirlot (Barcelona, 1916-1973), poeta visionario, cercano al surrealismo, que mantuvo el espíritu de las primeras vanguardias en la España de posguerra, la poesía es “un esfuerzo por encontrar el umbral de la ultrarrealidad”.

EL POETA

Ese hombre de cabellera dispersa, no es otra cosa que el exhumador de un mundo antes irredento. Ha aprendido, sufriendo, fórmulas mágicas que los otros desconocen: conjuros para evocar y recrear las danzas interiores.
Razas sordomudas, perdidas en sus parajes profundos, cobran voz bruscamente y, desde el valle dormido bajo la niebla, ese coral suena iluminando regiones desoladas o magníficas.
Así hasta que toda la tierra se convierte en eco.

Árbol agónico, 1945.


Emilio Ballagas

Danza afrocubana, de Mario Carreño

En los años 30, la obra de Emilio Ballagas (1908-1954) participa de las dos corrientes principales de la poesía vanguardista cubana: la poesía pura y la poesía negra. Más tarde, sus versos se teñirán de preocupaciones metafísicas y religiosas, sin renunciar por ello a la hermosura del lenguaje.

…Y MI CANTO

Se apagaron de pronto las campanas,
enmudecieron hoscos los balcones
y se espantó la luz en brusco vuelo.

Tendí con la mirada
luz sobre los caminos.
Y canté a pulmón vivo:
en cada nota iba un trozo de mí mismo.

Salpicando colores
sacudí en mil gorjeos
mi propio corazón…

…Y las puertas
se abrieron en triunfo,
hicieron eco todas las campanas,

y vino el pájaro de la alborada
a picotear estrellas en mi mano,
a posarse cantando en mi índice.

Júbilo y fuga, 1931.


Juan Manuel Bonet

Relojes, de Josep Enric Balaguer

El poeta español Juan Manuel Bonet (París, 1953) busca “un poema cuya forma, precisa e imprecisa a un tiempo, esté al servicio de la impresión fugitiva, del tiempo que huye”.

ESCRIBIR

Escribir –como si nada fuera importante–
el sencillo irse de las horas
sentado en la terraza de un café
de una provincia española.
Escribir, como si estuviera escrito
que el ruido de esas tazas sobre el mármol
tuviera que pasar el arroyo claro
de unos versos.
Escribir, como si nada fuera.

La patria oscura, 1983.