Categoría: VIII) Contemporáneos

José Manuel Benítez Ariza

Menina 26, de Carmen Casanova

Menina 16, de Carmen Casanova

La poesía de José Manuel Benítez Ariza (Cádiz, 1963) se basa en la intensidad de la sugerencia. El sujeto poético de sus versos, desde la lucidez o desde el aturdimiento, analiza los resortes de la conciencia, a la búsqueda de algún tipo de certidumbre.

POÉTICA

Es posible que estemos confundidos;
que acaso por haberles
hecho excesivo caso a los dictados
de una noche confidencial,
o a los razonamientos
precisos del insomnio, muchas cosas
que parecían claras
permanezcan oscuras. Y que hayamos
olvidado otro modo de pensar
anterior, más abstracto, parecido
a ese juego de niños que consiste
en encajar figuras en un hueco
con forma de manzana, de triángulo,
de estrella (más bien pienso
en un niño obstinado, que se empeña
en poner el triángulo en el hueco
de la estrella)… O, tal vez,
en el fondo se trate de otro juego
más simple, consistente en juntar cosas
desiguales, que evocan otras cosas:
un caracol, un ábaco, un sombrero
que son el tiempo, el miedo, la cercana
presencia de la muerte (de la muerte,
que es un niño que encaja una figura
de pájaro en el hueco de una luna);
para acabar sacando del sombrero
–y aquí es inevitable hacer de mago,
son gajes del oficio–
un paraguas que se abre y del que salen
palomas silenciosas que nos dejan
un nudo en la garganta. Y uno, en ese
momento, balbucea como un niño
(otra vez ese niño de antes, ya
cansado y aburrido)
y se escucha a sí mismo y se consuela
buscando en el dibujo de la alfombra
la pieza que le falta, la silueta
cambiante de la nube
que se le escurre siempre entre los dedos.

Los extraños, 1998.


Juan Luis Panero

Retrato de Mart, de Manuel Boix

La poesía de Juan Luis Panero (Madrid, 1942-2013) ahonda en el misterio de lo vivido, el implacable paso del tiempo y la devastadora realidad de la muerte. Su poesía, escrita bajo el magisterio de Cernuda y los poetas del 50, contribuyó a la superación de la estética novísima.

EXTRAÑO OFICIO

Poeta en tiempo de miseria, en tiempo
de mentira y de infidelidad.
JOSÉ ÁNGEL VALENTE

Poeta en tiempo de miseria, en tiempo de mentira
y de infidelidad, y de ellas, no altivo juez,
espectador atónito, menos aún, habitante alegre de la ignorancia.
Poeta de esta hora, testigo absorto tantas veces
de injusticia o de lágrimas, silencioso participante en ellas.
Trabajador de las palabras, levantando muros,
cerradas cárceles donde sólo la memoria habita.
Letras y sílabas, torpemente aprendidas, elevándose
inútiles junto a la firme realidad de unas manos,
de unos ojos que piden simplemente vivir.
Extraño oficio, viejo como los árboles
y como las rocas firme, a través de los aciagos días,
hasta llegar a este momento, ante el blanco papel,
que antes fuera dorado pergamino,
canción de pueblo humildemente recordada.
Duro destino, ser voz sobre otros hombres,
pero también, vecino último de la propia infancia,
acobardada sombra entre la soledad y el sueño.
Apenas hoy, rincón oculto de ternura,
lugar bañado de risa y sol de estío,
se ofrecen al que de su vocación así dispuso.
Y el seco estampido de los disparos
o la apagada pupila frente al amanecer,
son historia ejemplar, iluminado aviso,
para aquel que, con sólo la verdad por cimiento,
construye terco su esperanza y la escribe
cuando camina hacia su fin.

A través del tiempo, 1968.


Víctor Botas

Proserpina en invierno, de Guillermo Pérez Villalta

Víctor Botas (Oviedo, 1945-1994) escribió poemas de tono intimista y factura clásica; sus versos, sentimentales e irónicos, están llenos de referencias a la gran literatura grecolatina.

CON INDECISA PLUMA VOY PONIENDO…

Con indecisa pluma voy poniendo
indecisas palabras. (Quiero darte
un poco de mi espíritu.) Es difícil
llenar tanto papel con unas líneas
capaces de emoción. A cada paso
se bifurca el camino y aparecen
otros nunca pensados; sólo uno,
que no sabré encontrar, es el preciso.
Escribo, pues, errando las ideas
y sus vanas palabras. (Se parece
bastante este oficio a esa otra busca
más rica, que es la vida. La ventaja
de la ficción consiste en que, si quiero,
rompo la hoja. Puedo repetirme.)

Las cosas que me acechan, 1979.


Antonio Carvajal

Primavera, de José María Guerrero Medina

El granadino Antonio Carvajal (1943), gran poeta amoroso y vital, sobresale entre los escritores de su generación por su espectacular dominio de los recursos métricos y expresivos.

ELEGÍAS

8

Quizá de la poesía sea yo el mejor obrero.
Lo dicen tantos. Ellos deben saber por qué.
Pero no saben darme la palabra que quiero,
toda ella encendida de esperanza y de fe.

Pero no saben darme el abrazo que espero;
porque antes que poeta, antes que artista, que
domador del vocablo rebelde, hubo un certero
rayo que hirió mi alma y curarla no sé.

Porque antes que poeta, y antes que profesor
de vanidades, soy un varón de dolor,
un triste peregrino que busca su alegría.

Tal vez cordial o vano, tal vez il miglior fabbro;
pero pocos entienden que en mis palabras labro
esa fosa con flores que llamamos poesía.

Miradas sobre el agua, 1993.


Juan Lamillar

Jardines de Sevilla, de Jorge Pedraza López

Juan Lamillar (Sevilla, 1957) es una de las voces con mayor propensión metafísica y carga sensorial de su generación, la de los poetas de la experiencia.

POÉTICA

¿Para alcanzar qué voz,
qué cuerpo presentido,
qué noche de amistad,
qué playa embelleciendo la memoria,
escribo este poema?

Alguien decía unos versos,
y una música oscura perduraba
más que el mar esa noche.

¿Cómo trazar tu risa en el recuerdo,
y aquel fulgor vencido de la hoguera?
¿Qué rescoldo brillante me quema ahora las manos?

Frente a otro mar más misterioso escribo.
Frente a otra playa aún más intangible.

Música oscura, 1989.