
La poesía de Luis Muñoz (Granada, 1966) funde los elementos experienciales con la meditación moral y humanística. Del simbolismo, toma el gusto por la sugerencia, la vaguedad; de los poetas herméticos italianos, a los que ha traducido, la intensificación de la imagen.
EL ARMA CARGADA
La poesía hace sitio a la nube del tiempo,
relampaguea como si todo abarcase,
se convierte en un salto, en un grito,
en un anillo absorto, en esperanza.
Cuando parte el silencio la nuez de algún poema,
la poesía es un viento con origen,
un sedal desatado,
la corriente rizada y fragorosa,
la lata de cerveza donde se prueba el tiro.
Y no sé si costumbre o cambio de costumbre,
si revés o si cara, si moneda del día.
Su certeza es la misma que nimba cada cosa.
Yo no sé qué hace falta para ser necesario.
De «Lámpara en la niebla», en Manzanas amarillas, 1995. En Limpiar pescado: poesía reunida, 2005.



