Categoría: Literatura española

Susana March

Aunque se muestra permeable a las distintas tendencias poéticas que se suceden durante la posguerra, predomina en la poesía de Susana March (Barcelona, 1915-1990) una línea intimista de introspección de tono existencialista. Sus versos evidencian cierta predilección por los símbolos de estirpe romántica y por formas métricas tradicionales.

INQUIETUDES

Versos, sueños, poesía…
¿Para qué? Nada me han dado,
e igualmente me han dejado
con mi atroz melancolía.

He soñado. El alma mía
dulcemente ha caminado
por un país encantado
lleno de luz y armonía.

Y me encuentro ahora que estoy
sin saber a donde voy…
¡Entre dos mundos perdida!

Ignorando si en mi suerte
me espera al llegar la Muerte
o voy en pos de la Vida.

Rutas, 1938.


Antonio Oliver

En la trayectoria poética del escritor cartagenero Antonio Oliver (1903-1968), hay tres poemarios esenciales: Mástil, su contribución a la poesía pura y al neopopularismo; Tiempo cenital, su libro más vanguardista; y Libro de loas, su libro más personal, cercano a la poesía de lo cotidiano.

BARRUNTOS

¡Está negro el cielo!
—¡Pero viene a mis poemas
un blanco temblor de élitros!

¡Está negro el mar!
—¡Pero hay un reflejo azul
que ilumina mi cantar!

¡Están tristes los almendros
sin la caricia del sol!
—¡Pero hay un nido en la verde
rama de mi corazón!

Mástil, 1925.


Eladio Cabañero

El poeta Eladio Cabañero (1930-2000) canta con ternura el paisaje y las gentes de su Tomelloso natal (Ciudad Real). Al igual que la de sus compañeros de generación, la del 50, su poesía trasciende la poesía social para indagar en temas más íntimos, como el amor, la soledad y el desvalimiento.

CANTOR POPULAR

¿Adónde vas así de cancionero,
claro visitador de la alegría,
cantando tu canción de cada día
detrás de tu carrito callejero?

No hay cantor popular más verdadero.
Es un pretexto tu mercadería,
lo tuyo es tu cantar. Con gallardía
ganas tu pan, ilustre refranero.

Cantor popular a la querencia
de la tierra que te hizo campesino
cantas el pueblo y cantas tu existencia.

Dejas un rastro oral en el camino
con tu carrito y tu canción, herencia
que se reparte el pueblo de continuo.

Desde el sol y la anchura, 1956.


Jordi Doce

La poesía de Jordi Doce (Gijón, 1967) hunde su raíz en la tradición europea de la poesía meditativa y de la búsqueda de la trascendencia. Sus poemas suelen tener origen en alguna anécdota, a partir de la cual nos descubre un mundo complejo.

PARA VIVIR

La mano escribe para no morir.
O cuenta el mundo en sílabas contadas
para decir: aquí termina el mundo,
fuera impera la noche
y el frío de la noche,
el lento gotear de las estrellas
y su terco silencio impenetrable.

La mano escribe para no morir.
Semeja su hermana, la lengua,
envuelta en un temblor que no comprende,
ajena a la raíz que la redime.

La mano escribe para no morir.
O dice el mundo en sílabas contadas
para decir: aquí termina el mundo,
fuera impera la noche
y el frío de la noche,
quietud de lo que nunca vive o muere
pues nunca tuvo nombre.

Otras lunas, 2002.


Antonio Méndez Rubio

Antonio Méndez Rubio (Fuente del Arco, Badajoz, 1967) concibe la escritura poética como “un deseo de diseminación del yo”. Su obra entronca con el simbolismo y la vanguardia en su preocupación por explorar los límites del lenguaje a la hora de traducir la realidad.

VER CON PALABRAS…

Ver con palabras,
a su trasluz,
la palabra perdida:

designio no elegido
cepo no absurdo
éste de reinventar
otra forma más cruda
y más definitiva
de ceguera.

Trasluz, 2002.