Jaime Jaramillo Escobar

Estudiante muerto, de Alejandro Obregón

La poesía de Jaime Jaramillo Escobar (1932) o X-504, su seudónimo dentro del nadaísmo, movimiento literario subversivo de finales de los 50 en Medellín, se caracteriza por el uso de versículos sentenciosos e irónicos.

PERORATA

¡Señoras y señores, oh, señores!

Mirad esta caja roja. ¿La veis? En ella traigo mi poema, que se irá desenrollando ante vosotros, aquí frente a vuestras miradas, haciendo sonar sus crótalos de colores y estirando la cabeza para veros mejor y de vez en cuando lanzaros un picotazo.

Ya la voy a abrir, la estoy abriendo, ya se mueve, poned atención, el poema empezará a salir pronto de esta hermosa caja roja con música incorporada, esta caja de sorpresas tan liviana y tan bella.

Mientras muevo mi mano en su interior para amansar el poema, os voy diciendo, oh señores: no leáis poemas pesados, ni ásperos. El poema tiene que ser flexible, escurridizo, ondulante, con un cuerpo frío que os estremezca y en la cabeza una boca capaz de haceros cualquier cosa.

Atención, señores, ya empieza a salir el poema. Mientras sale, os voy diciendo, oh señores: no comáis poemas calientes; el buen poema se come frío.


Bartolomé Leonardo de Argensola

El juicio final, de Francisco Pacheco

El poeta oscense Bartolomé Leonardo de Argensola (1562-1631) compuso canciones, epigramas, sátiras y epístolas morales, a la manera de Horacio, al que tradujo con su hermano Lupercio. Fue un defensor del clasicismo, frente al “estilo enigmático moderno” del Barroco.

YO VI UNA NINFA, QUE ENTRE ROSAS FUERA…

Yo vi una ninfa, que entre rosas fuera,
Guzmán, y entre jazmines blanca y lisa;
pero con metamórfosi improvisa
verde horror le ofuscó la tez primera.

Díjome: «Euterpe soy, que esta ribera,
que con sus flores céfiro divisa,
a mí, que aliento su nativa risa,
procura, ingrata, convertirme en fiera».

Si el Tormes, dije yo, mancilla, Euterpe,
tu lustre con escama tenebrosa,
¿quién se podrá quejar del Lago Averno?

¿Tú sólo ignoras, replicó la Diosa,
que el estilo enigmático moderno
es quien de ninfa me transforma en sierpe?

Rimas de Lupercio y del doctor Bartolomé Leonardo de Argensola, 1634.


Pedro Lastra

Contorsión, de Hugo Marín

La experiencia del exilio y la extranjería, el amor a los libros y la celebración de la amistad son temas recurrentes en la poesía del poeta y crítico literario Pedro Lastra (Chile, 1932).

ARTE POÉTICA

En un cielo ilegible he pintado mis ángeles
y es allí que combaten por mi alma,
y en la noche me llaman de uno y otro lado:
no en el día,
porque la luz les quita la palabra.

Noticias del extranjero, 1959-1998.


María Eloy-García

Panorámica, de Regina Giménez

La poesía de la malagueña María Eloy-García (1972) busca “poetizar lo cotidiano o cotidianeizar la poesía”. Su lenguaje es una curiosa mezcla de coloquialismo, argumentación filosófica y refinamiento culto.

EL POETA COMO TIPO DE INTERÉS

El poeta no es un descendido
sino un tipo que asciende /
ni un libertador de patrias de aquí mismo
sino uno que se libra de la patria de sí mismo aquí /
el poeta se consume
y sus cantos son la oferta
de un dolor que es la demanda /
el poeta es una moda delirante y en alza
que pierde románticamente sus puntos
en el bosque de los precios al consumo
y es justo aquí y entonces
que pierde el interés

Metafísica del trapo, 2001.


Macedonio Fernández

La Venus criolla, de Macedonio Fernández

El argentino Macedonio Fernández (1874-1952) cultivó una poesía de pensamiento, en torno a la Vida, la Muerte y el Amor, desde una visión idealista extrema. Fue una poesía cálida y conceptuosa a un tiempo, pudorosamente lírica y tocada por instantes con notas de fino humor.

POEMA DE POESÍA DEL PENSAR

A Jorge Luis Borges, con devolución de la Luna, este deterioro de astronomía y Astronomía de Enfrente.¹

INTENTO DE ESTA POEMÁTICA.

La máxima esperanza de Poesía es que el mundo (la Contingencia) sólo exista por consentimiento de la Conciencia en su naturaleza de amor, que como tal vive de lo idéntico y por ello aquiesce a ese modo de lo idéntico que es la regularidad, la uniformidad.

Lo que se ha llamado la «metafísica» de Poe es la metafísica que no pudo esperarse de un poeta, la de las moléculas; la metafísica del poeta es la naturaleza de la conciencia en su aptitud de recepción activa del acontecer o contingencia.

La poesía es cada acto de esta aceptación. ¿Por qué será que le place a la Conciencia ese consentimiento?