
Gustavo Adolfo Bécquer (1836-1870) es el máximo representante del posromanticismo español. Sus Rimas destacan por su desnudez y su emotividad, muy alejadas de los excesos formales de los primeros románticos.
YO SÉ UN HIMNO GIGANTE Y EXTRAÑO…
Yo sé un himno gigante y extraño
que anuncia en la noche del alma una aurora,
y estas páginas son de ese himno
cadencias que el aire dilata en las sombras.
Yo quisiera escribirle, del hombre
domando el rebelde, mezquino idioma,
con palabras que fuesen a un tiempo
suspiros y risas, colores y notas.
Pero en vano es luchar, que no hay cifra
capaz de encerrarle; y apenas, ¡oh hermosa!,
si, teniendo en mis manos las tuyas,
pudiera, al oído, cantártelo a solas.
Rima I, en Rimas, p. 1871.



