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Washington Benavides

Sin título, de Gonzalo Fonseca

La literatura contemporánea uruguaya tiene en Washington Benavides (1930) a uno de sus más destacados poetas. El carácter conversacional y popular de su poesía lo convierte en uno de los poetas más musicalizados de su país.

OÍDO EN UN TELÉFONO

El poeta es un apóstata,
inevitablemente. Está
marcado para la apostasía.
Su búsqueda incesante
le obligará a colgar
más de una fe en el perchero
(ni a César lo que es del César
ni a Dios lo que es de Dios)
Traspasará las puertas
de marfil o de cuerno
las del cofre-fort
las de la cabina telefónica
las de la cabina espacial.
Descifrará en el palimpsesto
de los días
otros días que igualmente
fueron o serán suyos.
Traducirá las páginas etruscas
de las muchas realidades.
El poeta es un apóstata.
No tiene otra salida. Está
obligado a descubrir
lo que le espera a la vuelta
de la esquina. Y esto no le
acarreará
ni seguridad ni prestigio.
El poeta es un apóstata.
Pelada la última capa de la cebolla
debe imaginar la cebolla
platónica
que en un plato -fuera de su alcance-
lo espera
para recomenzar el trabajo
de quitarle una a una sus pieles
y encontrarse con otra cebolla
reluciente
idéntica a un lucero.
El poeta es un apóstata.
Debe serlo. Para acompañar
a los que se atreven por el salón
de los pasos perdidos
a los que conversan con sus sombras
a los que alientan desde una cárcel
la liberación de los hombres.
Poesía
se llama
Apostasía.

Lección de exorcista, 1991.


Hjalmar Flax

Escultura de Gladys Nieves

La poesía de Hjalmar Flax (Puerto Rico, 1942), sobria, irónica, muchas veces irreverente, reflexiona sobre las trampas de la memoria, el erotismo y la creación poética.

POIESIS

Escribe el escritor y al escribir
desde la más profunda soledad
donde se empoza impuro el sedimento
del sueño y la vigilia que es su vida,
a ese rincón de olvidos, a ese sótano
secreto acude, escarba, yace, busca
consigo estar callado en su desorden,
entre sus trastos como un trasto más.
Entonces, quizá entonces, sólo a veces,
alguna oblicua luz que no le llega
de sol ni de bombilla, le relumbra
el papel sobre el cual junta sonidos,
cadencias de palabras, que no caen
desde el distante mundo sino desde
su propia sangre viva hasta su mano,
menguada ya la fuerza originaria,
dejando trazos que parecen versos.

Cuestión de oficio, 1998.


Ricardo Defarges

Atmósfera, de José Navarro Vives

La poesía de Ricardo Defarges (Barcelona, 1933) evoluciona desde el verso escueto, austero y sencillo de su juventud hacia formas de mayor densidad de pensamiento, no exentas de cierto culturalismo.

UN ARTE POÉTICA

Hasta la luz entra más débil
por el cristal de tu conciencia;
hasta los cuerpos queman menos
cuando recientes en la tierra.
Las cosas se afirman y viven
dentro de ti, con menos fuerza.

Aún quisieras tú decir algo
que se diga por vez primera.
Aún te propones ese diálogo
en que el otro nunca está cerca.
¿Es ansiedad por dar la vida,
o un intento de merecerla
bajo la forma del amor?
Sin objeto tu sentir piensas.
Como el frío viento de marzo,
marchas en tu misión a ciegas.

Habla, pues, y cuéntale al hombre
esa aventura, para él vieja,
de irse apagando sin remedio.
Quieres que ello sin estridencia
se cumpla en ti. Y en algún modo,
es una aspiración ya cierta:
por muy alta que se pronuncie,
siempre el hombre es sordo a la queja.
Mas no hagas voz de tu silencio;
encuentra una palabra densa,
bien que repetida y oscura
como la de un hombre cualquiera.
No hay tragedia en la vida humana,
hay sólo una valiente anécdota.

Y del mundo, tenaz y vasto,
aunque en tu interior pierda fuerza,
recoge, como un fiel resumen,
y como luz de hoy en tu senda,
la de las gotas de la lluvia
que fugazmente se atraviesan
en el aire, caricia oscura
que tu piel absorbe muy lenta.

Antología poética, 1960-2004.


Damaris Calderón

Los lunes al sol, de Niels Reyes

La poesía de Damaris Calderón (Cuba, 1967), desnuda y desgarrada, gira en torno a los límites: la dificultad de la poesía (el poeta aspira a la poesía pero sólo consigue hacer poemas), la imposibilidad de recuperar el paraíso de la infancia, la impotencia del hombre ante la muerte.

HAI-KU

La delicadeza
del hai-ku
es
la delicadeza
de las huellas
de las patas
de las garzas.
Cuando se tratan
de atrapar
las palabras
del hai-ku
como las garzas
ya han alzado el vuelo.

Sílabas, ecce homo, 1999.


Álvaro Rodríguez

Ecume, de Marisol León

La poesía del colombiano Álvaro Rodríguez (1948), austera y meditativa, se nutre de la memoria, la incertidumbre y esa “venganza de lo real” que es la belleza.

DE RERUM NATURA

La naturaleza habla siempre de sí misma,
incluso a extraños.
La duración es el mundo posible
de sus actos.
Poema ella misma
y predestinada al poema,
es emblema o símbolo,
blanco hueso ungido por el milagro.

Para otras voces, 1999.