Autor: editor

Roberto Bolaño

Estación Central, de Enrique Zamudio

El chileno Roberto Bolaño (1953-2003) dio nombre al infrarrealismo, movimiento poético mexicano irreverente, surgido en los 70, que concibe “el poema como un viaje y el poeta como un héroe develador de héroes”.

RESURRECCIÓN

La poesía entra en el sueño
como un buzo en un lago.
La poesía, más valiente que nadie,
entra y cae
a plomo
en un lago infinito como Loch Ness
o turbio e infausto como el lago Balatón.
Contempladla desde el fondo:
un buzo
inocente
envuelto en las plumas
de la voluntad.
La poesía entra en el sueño
como un buzo muerto
en el ojo de Dios.

Fragmentos de la Universidad Desconocida, 1992.


Michel Leiris

La ciudad de París, de Robert Delaunay

El francés Michel Leiris (1901-1990) frecuentó el grupo de los surrealistas en su juventud. Su obra está marcada por la investigación etnográfica, la reflexión estética y el psicoanálisis.

¿POESÍA?

Esa cosa sin nombre
entre sollozo y risa
que se agita en nosotros,
que de nosotros surge
y que,
joya de nuestros años
tras el sueño del leño muerto,
constelará lo blanco del papel.

Vivientes cenizas, innombradas, 1961. Traducción de Antonio Martínez Sarrión.


Rafael Lasso de la Vega

Mujer con abanico, de María Blanchard

Rafael Lasso de la Vega (Sevilla, 1890-1958) se inició en el modernismo, que abandonaría pronto para sumarse con entusiasmo a la aventura vanguardista. El dadaísmo y, sobre todo, el ultraísmo, tienen en él a uno de sus mejores representantes.

YO SOY EL QUE COMPRENDE, EL QUE ADORA Y SUSPIRA…

Yo soy el que comprende, el que adora y suspira.
Toda la primavera canta en mi corazón.
Siento con la armonía de la tierra que gira
y en el azul del cielo con la constelación.

Voy sobre los abismos, bajo el cielo, en Pegaso
volando, atento al ritmo de mi música interna;
y las formas se ofrecen, sagradas a mi paso,
con la expresión cendrada de su belleza eterna.

Porque todo en el mundo es bello eternamente,
y cada instante tiene su inefable emoción.
Canto con las estrellas, suspiro con la fuente
y sueño con la luna la célebre visión.

¡Oh, celeste visión del alma mía pura,
y de mi corazón, que sueña, iluminado
por el amor divino, por la eterna hermosura,
ante el tiempo infinito y el más allá ignorado!

Admiro la belleza del mundo… la alegría
profunda de las cosas, y el profundo dolor…
Sobre mi pecho alienta la divina armonía
como brisa que pasa y estremece la flor.

Un sol eterno y puro me alumbra noche y día…
¡Porque en mi corazón está el amor!

De «Las emociones inefables», en El corazón iluminado y otros poemas, 1919.


Arturo Gutiérrez Plaza

Juglar III, de Edgar Álvarez Estrada

La poesía de Arturo Gutiérrez Plaza (Venezuela, 1962) investiga los mensajes, las huellas y los recados que se hallan ocultos en la realidad más cotidiana. Los personajes y objetos que pueblan sus versos son un símbolo de la soledad y fragilidad del hombre contemporáneo.

ALMORZANDO EN UN BURGUER KING

Escribir un poema en una servilleta
–como éste que ahora escribo–
sentado en una mesa blanca y rosada
–como ésta en que estoy sentado–
comiendo una hamburguesa “Big King”
con papas fritas y coca-cola
–como la que como, mientras hago
una pausa en lo que escribo–
no puede terminar de otra manera
que con la frase final del ticket
que está sobre mi bandeja:
“Have a nice day < smile >
–como la sonrisa de la cajera,
la instantánea y única musa de este poema–

Apuntes sobre un sobre sin abrir, inédito. En Zur Dos: última poesía latinoamericana, 2004.


Celso Emilio Ferreiro

Cuento de ciegos, de Alfonso Daniel Rodríguez Castelao

El orensano Celso Emilio Ferreiro (1914-1979) es el autor de uno de los más importantes poemarios en gallego de la posguerra: Longa noite de pedra (1962). En él, con un lenguaje desgarrado, directo, sarcástico a veces, se ocupa de los problemas de las gentes humildes de Galicia.

LA POESÍA ES VERDAD

Uno busca la verdad
por todos los caminos, bajo las piedras,
en las raíces oscuras de las miradas,
más allá de las espumas y de los crepúsculos.

Busco la verdad en ti, recia poesía
de los hombres que trabajan,
tacto real de las cosas
que están y son, aunque nadie las vea.
Hombre total,
que vas y vienes sin sombra por las calles
y tienes tu verdad en las cimas
del mundo, en lo profundo de la historia,
en la experiencia de un día cualquiera,
y no ves los pájaros ni las nubes
ni las remotas manos del viento suave
que acarician al mundo desde siempre.
Investiga la verdad de tu tiempo
y encontrarás tu poesía.

Larga noche de piedra, 1962. Traducción de Basilio Losada.