Categoría: Autores

Manuel del Palacio

La confesión, de Vicente Palmaroli González

El poeta ilerdense Manuel del Palacio (1831-1906) cultivó muy diversas formas poéticas: leyendas, cantares, «chispas» (próximas a las «humoradas» campoamorianas), poemas sentimentales y filosóficos, sátiras políticas… Fue uno de los grandes sonetistas de la segunda mitad del siglo XIX.

MI LIRA

En cada corazón hay una lira
cuya voz nos aflige o nos encanta;
cuando la pulsa el entusiasmo, canta;
cuando la hiere la maldad, suspira.

Ruge al contacto de la vil mentira;
el choque de la duda la quebranta,
y al soplo del amor y la fe santa,
himnos entona, con que al mundo admira.

Yo la mía probé, y estoy contento:
¡bendito tú, Señor, que me la diste
templada en la bondad y el sentimiento,

y las cuerdas en ella no pusiste
del necio orgullo, del afán violento,
del odio ruin y de la envidia triste!

Melodías íntimas, 1884.

 


Medardo Ángel Silva

Composiciones figurativas, de Luis Crespo Ordóñez

Medardo Ángel Silva (Ecuador, 1898-1919) escribió, bajo la influencia de su maestro Baudelaire, versos intensos y refinados, expresión de su espíritu melancólico e insatisfecho. 

EL PRECEPTO

Deja la plaza pública al fariseo, deja
la calle al necio y tú enciérrate, alma mía,
y que sólo la lira interprete tu queja
y conozca el secreto de tu melancolía.

En los brazos del Tiempo la juventud se aleja,
pero su aroma nos embriaga todavía
y la empañada luna del Recuerdo refleja
las arrugas del rostro que adoramos un día.

Y todo por vivir la vida tan de prisa,
por el fugaz encanto de aquella loca risa,
alegre como un son de campanas pascuales,

por el beso enigmático de la boca florida,
por el árbol maligno cuyas pomas fatales
de empozoñadas mieles envenenan la Vida.

«Poesías sueltas», en Poesías escogidas, 1926.


Heinrich Heine

En la fuente, de Johann Georg Meyer von Bremen

La obra del alemán Heinrich Heine (1797-1856) comprende muy diversos géneros y registros. En el ámbito hispánico es conocido especialmente por su Libro de canciones (1827), obra juvenil en la que adopta las formas de la poesía popular para tratar, en un tono entre malicioso y sentimental, del amor infeliz.

LOS CASTRADOS

Pero los castrados se quejaron
cuando yo levanté mi voz;
se quejaron y dijeron
que mi canto era demasiado rudo.

Y dulcemente alzaron todos
las pequeñas vocecillas;
los pequeños trinos, como cristales,
tan delicados y finos sonaron.

Cantaban de ansias de amor,
de amor y efusión de amor;
las damas nadaban en lágrimas
con tan artístico goce.

El regreso, 1824. Traducción de Manuel Sacristán.


Ángel Crespo

Sumida en el sueño, de Félix Revello del Toro

La poesía primera de Ángel Crespo (1926-1995) muestra una decidida voluntad de renovación que lo aproxima al postismo. Luego, evoluciona hacia una poesía de raigambre simbolista, que enfrenta las limitaciones del lenguaje para expresar una realidad que trasciende lo inmediato. 

ASÍ YO NO QUERRÍA

Como se cortan
las rosas, y se ponen
a morir en el claro
cristal; y dos da el sol,
da tras vueltas al mundo
–así yo no querría
saber de las palabras
que llevo hasta el cristal
del poema, pensando
que luego nos podremos
mirar en él. Y en ellas.

El bosque transparente, 1971-1981.


Akiko Yosano

Gion no Nakako, de Natori Shunsen

Akiko Yosano (1878-1942) escribió más de 15 libros de tankas, variedad de la poesía tradicional japonesa a la que aportó un tono sensual y apasionado. Escribió a favor de los derechos de la mujer japonesa y en contra de la guerra: su composición «No te mueras» es uno de los poemas antibélicos más conocidos en Japón.

MIS CANCIONES

Porque mis canciones son breves
la gente cree que atesoré palabras.
Nada he ahorrado en mis canciones.
No hay nada que pueda agregar.
Distinta de un pez, mi alma se desliza sin agallas.
Yo canto sobre un suspiro.

Poemas largos completos, 1929. Traducción de Alberto Girri.