
Leopoldo María Panero (Madrid, 1948-2014), el más trasgresor de los novísimos, hace de la autodestrucción, de las obsesiones paranoicas, materia de su canto. Su palabra, cercana al delirio, inconformista y rebelde, ahonda en su sentimiento de desamparo.
INVOCACIÓN Y LECTURA
Del color de la vejez es el poema
que a la vida insulta y a los hombres increpa
llamándoles con voz de sirena hacia el desierto:
qué larga es hacia la nada la procesión de los hombres
con gritos y relinchos, y fuego en los dos ojos
y ceniza que cae señalando el camino
y alabando al abismo la página que escribo
y que se dobla y se tuerce entre tus manos.
Contra España y otros poemas de no amor, 1990.



