Categoría: Otras literaturas de España

Luís Pimentel

Fiesta, de Urbano Lugrís

Poesía impresionista, en verso libre, sencilla, dolorida, melancólica, la de Luís Pimentel (1895-1958), poeta lucense en lengua gallega y castellana, que participó de las inquietudes de renovación literaria de la generación del 27.

LA POESÍA ES EL GRAN MILAGRO DEL MUNDO

Te enseñaré sin gritos.

El poeta es un maestro sin ira.
Te llevaré a mi reino,
donde te aguarda
la bandera de la esperanza.
No te mostraré aquélla
triste, abatida sobre el mástil,
solitaria bajo una lluvia cenicienta.

Estoy arrepentido de pensar
que el más zafio y bruto de los hombres
no pueda descalzarse
para entrar en nuestro reino.

(¡La poesía es el gran milagro del mundo!)

Yo haré que veas a través de tus manos toscas
la luz de tu sangre.
Puliremos tu frente de cuarzo
hasta hacerla casi luna.
No te haré levantar pesadas piedras
ni subir al monte más alto,
donde está clavada
la bandera de mi verso,
ni sostener con tus hombros las noches.
Todo esto lo ha hecho ya el poeta
por ti, para ti y para el mundo.
Te prometo que quedarás absorto,
mirando a las estrellas.
Llegará tu rudo sentido del tacto
a conocer las rosas invisibles en la noche.
Oirás el rumor de tu propia sangre
y el silencio que todos llevamos
cuando digas:
los senos de mi amada…
Quedarás deslumbrado por su luz,
bajo la sombra verde en el bosque.

(¡La poesía es el gran milagro del mundo!)

Haremos música de tu vocerío.
Aquí estamos con tu lenguaje vulgar.
Nombrarás cualquier cosa
–árbol, caballo, piedra…–
y los verás nacer con su vida más íntima,
con sus contornos más puros.

Mira esa hormiga,
ese trocito de polvo oscuro…
¿Qué delicados dedos de alfarero
pudieron modelar tan diminuto corazón,
que late ahora bajo los altos árboles?
¿No percibes que se ha movido el silencio?
Es esa ave nocturna
que ha cruzado el bosque:
dulces, sordas plumas,
abanico de la noche.

Sombra del aire en la hierba, 1959 (póstumo). Traducción de Miguel González Garcés.


Pere Gimferrer

El ángel caído, de Enrique Senís-Oliver

Pere Gimferrer (Barcelona, 1945), poeta en catalán y en español, recupera para la poesía hispánica el culto modernista de la belleza. La fascinación por los viejos mitos, la conciencia dolorosa de la temporalidad, la sorpresa ante la belleza inmaculada del mundo son algunos de sus temas, expresados en brillantes versículos.

RECUENTO

Ensayos he escrito desvaídos borradores esbozos
a la luz de una lámpara
apenas un valor decorativo
como figuras pintadas en la pantalla de una lámpara
piscinas con cisnes de plástico
me muerdo los labios y una gota de sangre vacila
besar al leproso
horror de los contrarios la caverna plutónica el vendaval sulfúreo
el otoño como un órgano profundo en las catedrales del agua
vivo de imágenes son mi propia sangre
la sangre es mi idioma ciego en la luz del planeta
buceando en la tiniebla con rifle submarino
un arpón oh sombras de delfines en mi vida
oh sombras de delfines
van y vienen en la verdosa oscuridad
cuánto quise decir que mis versos no dicen
cuánto mis versos dicen que yo no sabría decir
como una máquina tragaperras en Las Vegas o Phoenix City
y el fullero de smoking sale a una luz de carrusel
Cuando envejezca pensaré en mis versos como en esas inacabadas
[historias de familia con cenas y despachos y salones
las sonrisas de mis primas muertas hace tantos años
envejecidas como un vestido de encaje apolillado una muñeca abandonada
[en los desvanes
la sonrisa de una muñeca
sus ojos como canicas o vidrios de colores
como canicas o vidrios de colores mis versos
pero todo adquirirá otra luz una nueva perspectiva
como la sala en penumbra desde una cabina de proyección
las sombras plateadas de los mares del Sur
con guirnaldas de flores las canoas en el Pacífico
este azul tan intenso que por las noches fosforece
versos fosforescentes en la noche
emitiendo señales de radio bajo las aguas como un submarino perdido
el Scorpion de la VI Flota ante los cabos de Virginia
Norteamérica un nido de escorpiones
no regresan sus señales de radio se pierden en la noche se hunden en la
[pesada oscuridad de las olas
emitiendo mis versos
ya desde la vejez versos de veinte años
con palabras de entonces que se han vuelto románticas
como automóviles de principios de siglo
charolados y oscuros y encendidos
mis versos
como en el teatro Kabuki o en una obra griega
maquillajes y máscaras siempre máscaras
Personae dijo Pound
amarillos y azules y encarnados
colores vivos de instantánea Kodak
algunos no regresan se han ido las imágenes
mariposa en cenizas
otros aún fosforecen sobre la noche de los rascacielos
regresan como muchachos heridos en la ciénaga
pólvora y ojos verdes
un guerrillero bajo las estrellas metálicas
fuego de granadas Primavera
mis ojos han visto la hoguera de Savonarola
la muerte de Ernesto Guevara
y como Sandro Botticelli la fría luz de una plaza desnuda
edificios vacíos como un esbozo de arquitecto
Los milagros de san Zenobio pintado hacia 1500
ya no tenía fe
se desvanece el verde sombrío de las hojas y las diáfanas cabelleras de oro
sirenas de ambulancias vienen de Luna Park
aúllan en la noche
y a lo lejos la rueda luminosa
música toboganes laberintos
la lluvia en Luna Park y el frío de la Morgue y los recuerdos

Extraña fruta y otros poemas, 1969.


Gabriel Aresti

Éxodo, de Emilio Sánchez Cayuela

Gabriel Aresti (Bilbao, 1933-1975) es una de las primeras figuras de la poesía en euskera. Su papel fue decisivo en la introducción de la temática social y la reelaboración de la lengua popular en las letras vascas.

POESÍA

Dirán
que esto
no es
poesía,
pero
yo les diré
que la poesía
es
un martillo.

Piedra y pueblo, 1974. Traducción del autor.


Montserrat Abelló

El Tiempo y Virginia Woolf, de Roser Bru

La poesía de Montserrat Abelló (Tarragona, 1918-2014) se caracteriza por el verso corto, las imágenes sugerentes, el tono incisivo y un cuidado ritmo interno. El amor, la soledad, el paso del tiempo y la misma creación poética son sus temas más habituales.

EN UNA CRIBA…

En una criba
lanzo palabras.
Las más bellas
nunca podré tenerlas.
Por siempre perdidas
entre las finas mallas
de la vida.

Larga como un hilo, la aguja
de puntada áspera, insegura.
Coso esperanzas muertas
en sacos extraños, manchados,
de formas alargadas.

Vida diaria, 1963. Traducción de Neus Aguado.


Rosalía de Castro

Paisaje con gallega, de Serafín Avendaño

Figura principal del Rexurdimento de la literatura en gallego en el siglo XIX, Rosalía de Castro (1837-1885) destacó por su voz íntima y dolorida. Su obra, junto a la de Bécquer, es esencial para la comprensión de la poesía moderna española.

DIRÉIS DE ESTOS VERSOS, Y ES VERDAD…

Diréis de estos versos, y es verdad,
que tienen extraña, insólita armonía,
que en ellos las ideas brillan pálidas,
cual errantes chispas
que estallan por instantes,
que desaparecen rápidas,
que se semejan a la niebla incierta
que voltea en el fondo de las heredades
y al susurro monótono de los pinos
de la orillamar bravía.

Yo os diré tan sólo que mis cantares
así salen en confusión del alma mía,
como salen de las profundas robledas,
al comienzo del día,
rumor que no se sabe
si es rebullir de las brisas,
si son besos de las flores,
si agrestes, misteriosas armonías
que en este mundo triste
el camino del cielo buscan perdidas.

Hojas nuevas, 1880. Traducción de Benito Varela Jácome.