Categoría: Otras literaturas

Anacreónticas

Figura de Dionisos, mármoles del Partenón, siglo V a. C.

Las Anacreónticas de la Antología Griega o Palatina son poemas breves a imitación de los del poeta Anacreonte (h. 570 a. C. – h. 485 a. C.), compuestos entre los siglos III a. C. y VI d. C., y centrados en la exaltación del amor y el vino.

DADME LA LIRA DE HOMERO

Dadme la lira de Homero,
pero sin cuerdas sangrientas.
Traedme copas rituales,
y haré la debida mezcla.
Bailaré como un beodo,
y, con locura serena,
al son del laúd cantando,
al vino le haré un poema.
Dadme la lira de Homero,
pero sin cuerdas sangrientas.


Edmund Spenser

Tres niñas, de un seguidor de William Larkin

Edmund Spenser (1552?-1599) es, tras Wyatt y Surrey, el tercer gran eslabón en la consolidación del soneto en la poesía inglesa. Su obra muestra los ideales caballerescos, la condición sublime del hecho religioso y el amor como voluntad salvadora.

FELICES VOSOTRAS HOJAS, CUANDO ESAS MANOS DE LIRIO…

Felices vosotras hojas, cuando esas manos de lirio,
que sostienen mi vida con su poder de causar muerte,
os cojan y os ciñan con las bandas suaves del amor,
como a cautivos que ante el vencedor tiemblan.

Y felices versos, a los que con luz de estrellas,
esos ojos de lámpara a veces se dignen mirar
y leer las penas de mi espíritu angustiado,
escritas con lágrimas en el cerrado libro del corazón sangrante.

Y felices rimas bañadas en el sagrado arroyo,
del Helicón de donde brota,
cuando contemples esa bendita mirada de mi Ángel,
a mi alma largo tiempo le faltó alimento, a mi cielo júbilo.

Hojas, versos y rimas, buscan agradar tan sólo a ella,
pues si a ti te agradan, por nadie más cuidados tengo.

Amoretti, 1595. Traducción de Santiago González.


Manuel Curros Enríquez

Paisaje, de Ovidio Murguía

Manuel Curros Enríquez (1852-1908), poeta orensano clave en el Rexurdimento de la lírica gallega, denunció en sus versos el caciquismo y el oscurantismo religioso.

¡ROMPED LAS LIRAS!

Por encima de la barahúnda
de escarnios y excomuniones
que las cantigas de los siervos
por doquier suscitan,
espantada, atónita,
la virgen Poesía
clamó desalentada:
«¡Vates, romped las liras!»

¡Romped las liras cuando
se hace temer todavía
la maza de Xan Dente
por vara de Justicia!
¡Cuando en nuestros Códigos
no vale de un nombre la vida
los siete viles escudos
en que la tasó Molina!

¡Callar!… ¡Que no se escucha
el chapotear de las víctimas
en el mar de azufre y sangre
de la esclavitud caídas!
¡Callar!… ¡Y las manos clavadas,
y la túnica ceñida,
y la intolerancia abajo
y la intolerancia arriba!

No. Hecha está la promesa
y es menester cumplirla.
La patria muere. ¡Mal haya
el hijo que no la mira!
¡Y mal haya quien le niegue,
por tedio o cobardía,
los himnos que la amortajen,
la sangre que la redima!

¡Romped las liras delante
de la libertad que aspira
bajo la zarpa férrea
del dogma que la asesina!…
¡Aún gobierna Claudio!
¡Aún Seiano priva!
¡Aún los proscritos lloran
y triunfa Mesalina!

¡No la rompáis, poetas!
Templadla en odio, en ira,
hasta que de ella salgan
las explosiones de las minas;
hasta que cada nota
como una espada hiera,
como una epidemia barra
las viejas teogonías.

Gustoso despedazara
y resignado la mía,
si en eso de mi pueblo
la suerte consistiera,
mas, mientras huérfano y triste
mis consuelos pida,
romperla… ¡en tu testa
tan sólo, tiranía!

Aires de mi tierra, 1880. Traducción de Xavier Costa.


Antero de Quental

Praia das Maçãs, de José Malhoa

El portugués Antero de Quental (1842-1891) pasó del romanticismo de influencia lamartiniana a la poesía de compromiso social, tras su conversión al socialismo. En sus Sonetos (1886) se refleja la lectura de pensadores pesimistas como Schopenhauer.

A UN POETA

Surge et ambula!

Tú que duermes, espíritu sereno,
a la sombra de cedros seculares,
como un levita al pie de los altares,
ajeno a luchas y fragor terreno,

¡despierta, es hora! El sol, alto ya y pleno,
ha ahuyentado las larvas tumulares…
Un mundo nuevo, al fondo de los mares,
espera el tiempo de dejar su seno…

¡Escucha la gran voz de esas legiones!
¡Son hermanos que se alzan, son canciones
de guerra, son la voz que nada abate!

Álzate, pues, soldado del Futuro,
y con rayos de luz del sueño puro
¡haz, soñador, la espada del combate!

Sonetos, 1886. Traducción de José Antonio Llardent.


Louise Labé

Dama en el baño, de François Clouet

Louise Labé (1525-1566), conocida con el sobrenombre de la Belle Cordière, es una de las más importantes figuras de la lírica renacentista francesa. Ovidio y Petrarca son sus principales modelos. Su obra consta de un Debate entre la locura y el amor, tres Elegías y veinticuatro Sonetos.

OH TÚ LAÚD, AMIGO EN DESVENTURA…

Oh tú laúd, amigo en desventura,
de mis suspiros, prueba fehaciente,
de mis afanes, dúctil confidente,
a menudo rimaste mi incordura:

y tanto el llanto urgía tu mesura,
que apenas en la boca un canto ardiente,
lo tornabas endecha de repente,
tono mayor trocado en amargura.

Pues de insistir, celoso, en lo contrario,
al silencio me obligas arbitrario:
mas viendo a mi ternura suspirar,

dando cabida a tristes letanías:
al goce de tormentos me ceñías,
y a dulce mal, un dulce fin buscar.

Sonetos, XII, 1555. Traducción de María Negroni.