Categoría: Otras literaturas

Yolanda Castaño

Yolanda Castaño (Santiago de Compostela, 1977), poeta bilingüe en gallego y en castellano,  concibe la poesía como una forma de búsqueda de la propia identidad y del lugar en el mundo, a través de cuidadas imágenes y la incorporación al poema de elementos de otros géneros, como el aforismo, el diario, el teatro, la carta…

LA POESÍA ES UNA LENGUA MINORIZADA

Comenzaría por el espesor. Su acidez, su ph.

Camina igual que una mujer:
entre la masacre de lo invisible
y el campo de concentración de la visibilidad.

Ladra estilo y final,
una épica hospitalaria.

En el poema el lenguaje
se hace oídos sordos a sí mismo,
en él las palabras amplían
su círculo de amistades.

Hay que masturbar el abecedario
hasta que balbucee cosas
aparentemente inconexas.

Caja de cambios del habla,
gestos de otro orden.
La sonrisa del mosquito dentro de la piedra de ámbar.

No se trata de que no comprendas árabe.
No entiendes

poesía.

La segunda lengua, 2014. Traducción de la autora.


Ryokan

Ryokan (Japón, 1758-1831), también conocido como Daigu Ryokan, fue un monje budista, que vivió como un ermitaño mendicante, disfrutando de la naturaleza y de la compañía humana. Escribió, con hermosa caligrafía, versos en diferentes estilos, en chino y en japonés. Su poesía es sencilla y espontánea.

¿QUIÉN DICE QUE MIS POEMAS SON POEMAS?…

¿Quién dice que mis poemas son poemas?
Mis poemas no son poemas.
Cuando entiendas que mis poemas no son poemas,
podremos empezar a hablar de poesía.

Traducción de Carlos A. Castrillón.


Jean Moréas

Jean Moréas, seudónimo de Ioannis Papadiamantopoulos (Atenas, 1956 – París, 1910), fue un poeta simbolista griego de expresión francesa. Definió al simbolismo como un movimiento «enemigo de la enseñanza, la declamación, la falsa sensibilidad y la descripción objetiva». Poco después, abandonaría sus filas para retornar a la métrica y estilo clásicos.

TÚ QUE SOBRE MIS DÍAS DE TRISTEZA Y DE PRUEBA…

¡Tú que sobre mis días de tristeza y de prueba
aun, sola, brillas como
un cenit estrellado que, en la noche de un río,
parte sus flechas de oro;

amable poesía, rodéame el espíritu
de un sutil elemento,
que me convierta en agua, en sarmiento y en hoja,
en tempestad y en fuego;

que, sin las inquietudes que atormentan al hombre,
suba hacia el cielo, verde
cual un roble divino, que me consuma igual
que una llama esplendente!

Las estancias, 1905, libro tercero, estancia XII. Traducción de Juan Ramón Jiménez.


Nelly Sachs

La poeta alemana Nelly Sachs (1891-1970) escribió en el exilio su obra poética de madurez, un lamento que brota del padecimiento del pueblo judío y en el que encontramos resonancias de los Profetas, los Salmos, la Torá y las leyendas del jasidismo.

EN EL PAÍS DE ISRAEL

No cantos de lucha os quiero entonar,
hermanos, expósitos ante las puertas del mundo.
Herencia de los liberadores de luces, que de la arena
arrancaron los rayos sepultados
de la eternidad.
Que en sus manos mantuvieron
astros brillantes como trofeos de victoria.

No canciones de lucha
os quiero cantar,
amados,
sólo calmar la sangre
y las lágrimas, congeladas en las cámaras de muerte,
deshelarlas.

Y los recuerdos perdidos buscan
los que a través de la tierra proféticos huelen
y duermen sobre la piedra
donde los bancales de los sueños arraigan
y la escalera de la nostalgia
que a la muerte sobrepasa.

Eclipse estelar, 1949. Traducción de José Luis Reina Palazón.


Heinrich Heine

En la fuente, de Johann Georg Meyer von Bremen

La obra del alemán Heinrich Heine (1797-1856) comprende muy diversos géneros y registros. En el ámbito hispánico es conocido especialmente por su Libro de canciones (1827), obra juvenil en la que adopta las formas de la poesía popular para tratar, en un tono entre malicioso y sentimental, del amor infeliz.

LOS CASTRADOS

Pero los castrados se quejaron
cuando yo levanté mi voz;
se quejaron y dijeron
que mi canto era demasiado rudo.

Y dulcemente alzaron todos
las pequeñas vocecillas;
los pequeños trinos, como cristales,
tan delicados y finos sonaron.

Cantaban de ansias de amor,
de amor y efusión de amor;
las damas nadaban en lágrimas
con tan artístico goce.

El regreso, 1824. Traducción de Manuel Sacristán.