Categoría: Literaturas en lenguas extranjeras

José Maria de Hérédia

La perla y la ola, de Paul Baudry

José Maria de Hérédia (1842-1905), poeta cubano de expresión francesa, es uno de los más aventajados representantes del parnasianismo. Sus sonetos, de tema bucólico, histórico o mitológico, más descriptivos que líricos, destacan por su belleza formal.

LA FLAUTA

La tarde. Cruza el cielo un vuelo de palomas.
Nada podrá aliviar tu amoroso ardor,
¡oh, pastor!, sino el son de un dulce caramillo
junto al fresco rumor de fuente entre los juncos.

A la sombra del plátano donde descansaremos
es más blanda la hierba. Deja, amigo, a la cabra,
errante, sorda incluso para sus cabritillos,
escalar la alta roca y pacer tiernos brotes.

Mi flauta, hecha con siete cañas irregulares
de cicuta, que cera envuelve y une, aguda
o grave, llora, canta o gime si es mi agrado.

Ven a aprender el arte divino de Sileno,
y tus ayes de amor, de esta sagrada caña,
escaparán volando en armonioso aliento.

Los trofeos, 1893. Traducción de Paco García.


Manuel Alegre

Sin título, de Armanda Passos

La poesía del portugués Manuel Alegre (1936) persigue las “señales de la esencia del mundo que a veces se revelan en la palabra poética”. Sus libros más populares, escritos en la década de los 60, denuncian los males de la guerra colonial y de la dictadura salazarista.

CÓMO SE HACE UN POEMA

Yo hice mi poema con muchas cosas.
Rompí retratos abrí un pozo
en la llanura. Habité muchos cuadernos.
Fui a la guerra y morí. Fui a la guerra y volví.
Con muchas cosas hice mi poema.

Mané ¿en dónde dejaste mi primer verso?
Mané rimaba siempre con por qué. ¿Por qué?
Mi tía se murió despacio despacio.
Ese día aprendí el sustantivo muerte.
Con muchas cosas hice mi poema.

Algunas no las digo. ¿Para qué decirlas?
Por ejemplo: rimaba estrelas con procelas.
En las rimas era libre. Vinieron a prenderme a prenderlas
y descubrí otra rima para estrelas: celas.
Con muchas cosas hice mi poema.

Campanillas nocturnas ¿por qué no me llaman?
Mis amigos silbaban siempre a media noche
Coimbra era una europa llena de trenes.
Campanillas nocturnas ¿por qué no me llaman?
Con muchas cosas hice mi poema.

Partí vestido de soldado. Yo vi Lisboa
llena de lágrimas. Y un avión se quedó
mucho tiempo volando entre lágrimas y nubes
mi amada llorando en el aeropuerto triste.
Con muchas cosas hice mi poema.

Mi amigo murió. Ya dije cómo fue.
La mina reventó mi amigo se quedó
con las tripas fuera encima de un árbol.
Aprendí en tercera persona el verbo morir.
Con muchas cosas hice mi poema.

Vi soldados con las manos llenas de sangre
y eso fue demasiado. Y tuve que aprender
en primera persona el verbo matar. Desde entonces
hay ciertos adjetivos que me duelen mucho.
Con muchas cosas hice mi poema.


William Carlos Williams

La obra del estadounidense William Carlos Williams (1883-1963) trata de los entresijos de la vida urbana en Norteamérica. Formalmente, sus poemas se caracterizan por la brevedad, el uso del verso libre y la sencillez. Williams huyó de las grandes abstracciones para ahondar en lo concreto, en las sensaciones.

A MANERA DE CANCIÓN

Que la culebra aguarde
bajo el yerbal
y la escritura sea
de palabras, lentas rápidas, prontas
al ataque, quietas en la espera,
insomnes.
—por la metáfora reconciliar
gente y piedras.
Componer. (No ideas:
cosas.) ¡Inventa!
Saxífraga es mi flor y abre
rocas.

La cuña, 1944. Traducción de Octavio Paz


Maria Wine

Stora Nassa, motivo, de Roland Svensson

En los versos de Maria Wine (Suecia, 1912-2002) se percibe una concepción místico-romántica de la poesía: la naturaleza, el amor, el tiempo, lo cotidiano, todo ello es imantado por la mirada profundamente subjetiva, a veces visionaria, de la autora.

DENTRO DE CADA POEMA

Dentro de cada poema
brilla una lamparita

En el espacio y en el tiempo
en el mar y en la tierra
en el hombre y el animal
en todo lo creado
por la Naturaleza y por la mano del hombre
hay un poema
que brilla como una lámpara

Si buscas con detención
quizás descubras también una lámpara
dentro de tu oscuridad más profunda.

La fuente de piedra, 1954. Traducción de Justo Jorge Padrón.


Lo Ping-wang

Cortesanas con flores en el pelo, de Zhou Fang

Al igual que otros poetas de la Dinastía Tang (618-907), la de mayor esplendor de la poesía china, Lo Ping-wang (h. 640-684) recurre a imágenes de la naturaleza, como la cigarra del poema seleccionado, para expresar sus propios sufrimientos.

EL POETA OYE CANTAR A UNA CIGARRA

¡Cómo me atrista el ritmo
vibrátil del insecto
que canta entre las hojas!
Es la cigarra amiga
cuyas líricas alas,
grávidas de rocío,
la estorban para el vuelo,
pero no para el canto.
Desde mi dura cárcel
la miro.

Así mi alma,
vencida de amarguras,
no logra alzar sus remos
allá donde no silban
las pérfidas saetas.
Bajo el ciclón que ahora
me tiene derribado,
lloro… mientras escribo
serenas poesías.

Traducción de Guillermo Valencia.