Categoría: Literatura española

Gustavo Adolfo Bécquer

Retrato de niña, de Valeriano Domínguez Bécquer

Gustavo Adolfo Bécquer (1836-1870) es el máximo representante del posromanticismo español. Sus Rimas destacan por su desnudez y su emotividad, muy alejadas de los excesos formales de los primeros románticos.

YO SÉ UN HIMNO GIGANTE Y EXTRAÑO…

Yo sé un himno gigante y extraño
que anuncia en la noche del alma una aurora,
y estas páginas son de ese himno
cadencias que el aire dilata en las sombras.

Yo quisiera escribirle, del hombre
domando el rebelde, mezquino idioma,
con palabras que fuesen a un tiempo
suspiros y risas, colores y notas.

Pero en vano es luchar, que no hay cifra
capaz de encerrarle; y apenas, ¡oh hermosa!,
si, teniendo en mis manos las tuyas,
pudiera, al oído, cantártelo a solas.

Rima I, en Rimas, p. 1871.


José Luis Jover

Sin título, del Equipo Crónica

Para José Luis Jover (Cuenca, 1946), escribir un poema es “ensayar una magia menor”. Es la suya una poesía indirecta, voluntariamente instalada en el umbral de donde suceden las cosas y en la que algunas veces se cuelan golpes surrealistas y fisuras del sentido.

UN AGUJERO NEGRO

Retroceder
hasta el borde
del poema
antes de escribir
la primera palabra.

El viento soplando
hacia sí,
hacia mí.

A esta baraja le faltan corazones, 1993.


Leopoldo Panero

Paisaje, de Bernardo Simonet

El leonés Leopoldo Panero (1909-1962) es uno de los más importantes representantes de la poesía “arraigada” de la inmediata posguerra. La muerte, la transitoriedad de la vida, la religiosidad, el amor, el sosiego, la belleza de los paisajes, Dios como referente de esperanza y la familia como elemento integrador, son temas recurrentes en toda su poesía.

LA POESÍA

Oh sacudida desértica de hojas transparentes
Estremecidos rumbos palpitan en mi pecho sin salida
Se sienten sombras delirando por el aire acercan
Hasta la bella carne una conciencia en llamas
Hasta la bella carne donde late la espuma de la muchacha y el río.

Agresión de fantásticos cielos hermosamente vivos
Fingidas rocas únicas donde el mar se extasía
Tiembla conmovida alma
Se escapa milagrosa soledad de uno a otro
Nuestros labios repletos de sonrisas desnudas
Hacen más invencible la belleza del silencio que nos separa
Este silencio de tan áspera belleza que flota
Y que muerden las bocas clavándose cuchillos.

Oscilan alargadas luces y ascuas de viento
Entre mis dedos cantan los bosques tropicales.

En Noroeste, 1931.


Marqués de Santillana

San Jorge dando muerte al dragón, de Bernardo Martorell

Íñigo López de Mendoza, marqués de Santillana (1398-1458) es una de las principales figuras del Prerrenacimiento español. En los Sonetos fechos al itálico modo intentó aclimatar el verso italiano de once sílabas a la métrica española, labor en la que le superaron Boscán y Garcilaso ya en el siglo XVI.

FEDRA DIO REGLA Y MANDA QUE EN AMOR…

SONETO VII

Fedra dio regla y manda que en amor,
cuando la lengua no se halle osada
a demostrar la pena o el dolor
que en el ánimo afflicto es enplentada,

la pluma escriva e muestre el ardor
que diluye la mente fatigada;
pues osa, mano mía, y sin temor
te faz ser vista fiel enamorada;

y no te pienses que tanta belleza
y sincera claror casi divina
contenga en sí la feroçe crueza,

nin la nefanda soberbia maligna;
pues vaya lejos inútil pereza
y no se tema de imagen benigna.

Sonetos fechos al itálico modo, 1438-1458.


Laura Campmany

Fotografías de un diario, de Óscar Molina

En la poesía de Laura Campmany (Madrid, 1962) hay una lograda simbiosis entre literatura y vida, además de un notable dominio de la forma.

SONETO

En un soneto cabe cualquier cosa:
la tarde del revés, la golondrina
que asoló con sus alas mi oficina,
y el humo, convertido en mariposa.

Le cabe la certeza luminosa
del rayo que ni cesa ni fulmina.
Le cabe la soberbia gongorina
que urdió en la noche el nombre de la rosa.

Si abarcará universos literales,
campos, espigas, lunas, mares, montes,
que, por caber, le caben catedrales
y lirios que resumen horizontes.

¿Y dices que no cabe el amor nuestro?
Si me das un papel, te lo demuestro.

Del amor o del agua, 1993.