
En la poesía de Ana María Rodas (Guatemala, 1937), se plantean nuevas visiones del erotismo, desde una perspectiva claramente feminista. Hay, además, una decidida defensa de la libertad, la pasión, la lujuria y la justicia; también, una rotunda condena de la guerra y la violencia.
ESTO NO SIRVE, DICEN…
Esto no sirve, dicen.
no es poesía porque hablo de máquinas.
De cocina.
De lo que cuesta,
cuando no hay deseos,
trabajar.
Yo escribo simplemente lo que siento.
Y todo es poesía, porque para mí lo mismo
vale una gota de lluvia
que el humo negro.
Ahora sí! Me atajan.
La lluvia es objeto poético
el diésel, problema municipal.
Poemas de la izquierda erótica, 1973.
POETA
No hay palabras
la prisión es demasiado grande
y estoy sola.
Siempre lo estuve. Nunca
hubo palabras.
El fin de los mitos y los sueños, 1984.