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Armando Alanís Pulido

Pintada de Armando Alanis ("Accion Poetica") en la entrada del camino que lleva de la carretera Monterrey-Monclova (Km. 47) al museo Boca de Potrerillos.

La poesía de Armando Alanís Pulido (México, 1969), contribuye a desacralizar la realidad mediante el humor macabro, la ironía y un lenguaje directo y conversacional. Su proyecto Acción Poética consiste en escribir poemas en las paredes de la ciudad de Monterrey.

EL POEMA DE NUNCA ACABAR

No es probable pero sí admisible.
Esto puede ser un poema
y un poema es la evidencia de mi desconcierto
y mi desconcierto coincide con la esperanza
y la esperanza muere al último
y lo último no me tranquiliza

Los delicados escombros, 1998.


Mark Strand

Restauración, de George Deem

La poesía de Mark Strand (1934-2014), poeta estadounidense nacido en Canadá, arroja una mirada exploratoria y lúcida sobre las cosas, capaz de subvertir las coordenadas lógicas y transfigurar las apariencias.

COMIENDO POESÍA
Tinta por las comisuras de mis labios.
No hay felicidad como la mía.
He estado comiendo poesía.

La bibliotecaria no lo puede creer.
Sus ojos están tristes
y camina con las manos pegadas a su vestido.

Los poemas se fueron.
La luz es débil.
Los perros subiendo por las escaleras del sótano.

Sus ojos dan vueltas,
sus patas rubias arden como rastrojos.
La pobre bibliotecaria comienza a patear y solloza.

No entiende.
Cuando me arrodillo y lamo su mano,
grita.

Soy un hombre nuevo.
Le gruño y le ladro.
Retozo con alegría en la oscuridad libresca.

Poesía selecta, 1980. Traducción de Juan Carlos Galeano.


Francisco Hernández

Fragmentos en rojo, de Ricardo Mazal

La poesía de Francisco Hernández (México, 1946) asombra por la multiplicidad de registros, así como por la insólita capacidad de hacer suyos los moldes poéticos más variopintos. Es además un maestro de la écfrasis.

RADIOGRAFÍA

este poema huele a esperma
a sudor de negra
a pantalón traído de la tintorería:
al amanecer
sabe a vodka con hielo
a camarón gigante
o simplemente a madres.
es más ligero que el sexo de una hormiga
pero no se puede amplificar
ni humedecer
dada su calidad de combustible

Portarretratos, 1976.


Emilio Teno

Elección, de Diego Dayer

La poesía de Emilio Teno (Argentina, 1978) se caracteriza por el compromiso con su tiempo histórico, el lenguaje coloquial y el equilibrio entre intimidad e historia.

ARTE POÉTICA

Trabajar con este puñado de desdichas
es a menudo un duro oficio sepulcral.
Uno se pone serio de pronto y se acuerda:

de la última bomba caída sobre Bagdad
(esa ciudad soñada por poetas y por ladrones),
del Brasil, con su ejército de campesinos mendigos,
(allí quise una vez vivir bajo el cielo, con un pez y
una mujer hermosa),
de mi Argentina, manojo de nostalgias violadas, robadas,
(loca tierrita mía, que te dolés como una yegua agonizante),
de África, con sus pechos resecos por la muerte y
sus grandes ojos blancos de niño que pregunta.

Urdir palabras con este horror a cuestas
no es fácil. Pero tampoco es fácil:
levantar una pared con este horror a cuestas
arreglar un zapato con este horror a cuestas
enseñar a sumar con este horror a cuestas

quiero decir palabras nacidas del horror
paredes levantadas sobre el horror
zapatos que pisan las huellas del horror
las sumas cotidianas del horror
son oficios salvajes.

Por suerte, también está la aurora
el sabor del pan
la primavera
la revolución
y vos.

El tiempo que nos toca, 2004.


Gaspar Orozco

Camino desde, hacia nuestra existencia, de Mario Sánchez M.

El mexicano Gaspar Orozco (1971) escribe, bajo la influencia de la lírica china y de los poemas zen japoneses, una poesía caracterizada por la voluntad de encaminarse sin rodeos hasta la esencia de las experiencias y las cosas.

TODO POEMA ES UN ESCRITO PÓSTUMO…

Todo poema es un escrito póstumo
el que escribió esto ya está muerto
cada palabra es una paletada de tiempo sobre la anterior
no hay tiempo ni de fabricar a gritos una despedida
el cero es un pozo sin fondo
vivo en caída libre dentro de él
el poema es una piedra estrellándose contra el agua
aún no escucho nada

El silencio de lo que cae, 2000.