Autor: editor

Enrique Gómez-Correa

La danza de la muerte, de Roberto Matta

Enrique Gómez-Correa (1915-1995) es uno de los cofundadores del grupo Mandrágora, el cual daría forma y sustento al experimento surrealista en Chile. Concibe la poesía como una forma de penetrar en lo desconocido y recomienda huir «de los concursos, de los premios literarios, de la lepra y de Neruda».

MANDRÁGORA, ARTE POÉTICO

1

Al toque del relámpago
Sacad de paseo vuestro espíritu
Hacia los acantilados del mundo exterior
Tomad la primera palabra que salte sobre el labio
Y lanzaos con ella al infinito.

El mundo es una invención de poetas
El poeta es una invención de la palabra
Y la palabra es el perfil del sueño.

Que el hombre se busque en su obscuridad
Que viva en sus mitos
Que dé rienda suelta a su locura.

Es siempre ese juego de peligros
Ese ir y venir de lo inteligible a lo ininteligible
La necesaria presencia actual de la inefable
Que se nos va que se nos va
Y que por un golpe de azar reconocemos y capturamos
En la angustia de la mañana en la angustia de la tarde en la angustia de la noche
En fin comprendes
En plena soledad.


Vicente Valero

Plato vacío, de Jorge Bayo

El poema es para Vicente Valero (Ibiza, 1963) arte de la palabra y emoción compartida. En sus versos, serenos, se produce un sostenido equilibrio entre realismo y simbolismo, percepción y meditación.

OFICIO

Y penetrando así, en lo más hondo
nuestro, como llamados,
en ese espacio único no dicho todavía,
repleto de fantasmas:
¿sabemos algo más, sabemos algo?

Hemos dado por fin con aquel sueño:
las fábulas gastadas,
esta memoria nuestra a punto de romperse
en un golpe de mar,
la verdadera edad de los que huyeron,
corriendo, hacia lo otro,
con los bolsillos llenos de preguntas
y la boca reseca…

¿Cuándo empezamos de verdad, o dónde
termina todo, en qué?

Iluminados por la paradoja:
sólo sé que hemos ido abriendo el apetito
a fuerza de saciarnos con promesas…
Este mar, el mar: ¿quién podrá agotarlo?
Los restos de la noche:
remos rotos y conchas amarillas,
este dolor que da la luz, que impone
la claridad ahora.

En este espacio único, tan nuestro,
repleto de fantasmas:
llegan de aquí y de allá, todas las noches.
No dejan de asomarse.
Ponemos voz y letra a su memoria.
No dejan de querernos: es su única manera
de estar entre nosotros todavía.

Y así nos acercamos, lentamente,
sin saber muy bien cómo,
pero pisando la ceniza última,
al punto más distante y cercano a la vez
de lo desconocido:
el cuerpo intacto, puro, soñado, del poema.

¿Qué queda, entonces, nuestro,
de nosotros,
o para quién dejamos de ser lo que hemos sido?

Teoría solar, 1992.


Susana Thénon

Sin título, de Daniel García

Susana Thénon (1935-1991) forma parte, con Juana Bignozzi y Alejandra Pizarnik, de la generación argentina del 60: con ellas comparte un marcado descontento con el mundo y la necesidad de reconstruir la propia identidad a través del lenguaje. En sus mejores poemas, Thénon parodia la cultura oficial y académica, a la que minusculiza y desmasculiniza.

LA ANTOLOGÍA

¿tú eres
la gran poietisa
Susana Etcétera?
mucho gusto
me llamo Petrona Smith-Jones
soy profesora adjunta
de la Universidad de Poughkeepsie
que queda un poquipsi al sur de Vancouver
y estoy en la Argentina becada
por la Putifar Comissión
para hacer una antología
de escritoras en vías de desarrollo
desarrolladas y también menopáusicas
aunque es cosa sabida que sea como fuere
todas las que escribieron y escribirán en Argentina
ya pertenecen a la generación del 60
incluso las que están en guardería
e inclusísimamente las que están en geriátrico
pero lo que importa profundamente
de tu poesía y alrededores
es esa profesión –aaah ¿cómo se dice?–
profusión de íconos e índices
¿tú qué opinas del ícono?
¿lo usan todas las mujeres
o es también cosa del machismo?
porque tú sabes que en realidad
lo que a mí me interesa
es no sólo que escriban
sino que sean feministas
y si es posible alcohólicas
y si es posible anoréxicas
y si es posible violadas
y si es posible lesbianas
y si es posible muy muy desdichadas

es una antología democrática
pero por favor no me traigas

ni sanas ni independientes

Ova completa, 1987.


Fernando Quiñones

Pequeña escena pasional, de Matias Quetglas

La poesía del gaditano Fernando Quiñones (1931-1998) se caracteriza por un cuidado prosaísmo narrativo, continuas referencias culturales, un erotismo desenfadado, a veces crudísimo, y una síntesis de bronco andalucismo y refinamiento léxico.

LOS POETAS

También tú, curtidor,
y tú, hermoso patán, arrancándole
al invierno terrones, empujando
en agosto el plostellum. Y tú,
herrero entre sombríos fulgores,
o tú, inocente
borracho sin oficio.
También vosotros sin saberlo
conocisteis alguna vez
no la mayor: la única gloria del poeta:
cuando en el prado, la curtiduría,
la taberna, la fragua, se os llegaron
casualmente a la boca aquellas tres, cuatro palabras
que no se habían juntado antes
o nunca habían sonado de aquel modo,
y que dejaban dicho algo,
sencillo acaso como ellas,
pero tan verdadero, tan nuevo y tan antiguo
que os suspendió y enmudeció un instante,
como a algunos de los que os escuchaban.

Las crónicas de Hispania, 1985.


Charles Reznikoff

Niño leyendo tiras cómicas en una calle de Nueva York, de André Kertész

El estadounidense de origen judío Charles Reznikoff (1894-1976) es uno de los grandes poetas de lo cotidiano: comprende la seriedad de los pequeños hechos y demuestra una misteriosa compasión por las vidas de la gente vulgar.

TE DEUM

No canto
a mis victorias
pues no tengo ninguna,
sino a la simple luz del sol,
a la brisa;
a la generosidad de la primavera.

No canto a mis victorias
sino al trabajo diario realizado
lo mejor posible;
no aspiro un sitio en el palio
sino a un lugar en la mesa familiar.

Poemas, 1918-1975. Traducción de Mª Eugenia Ciocchini.