Autor: editor

Lars Norén

La poesía del sueco Lars Norén (1944) evoluciona desde la «esquizoestética» de sus primeros libros, estilo poético caracterizado por la verborrea, la alucinación psicótica y el tono social, hacia una poesía menos arriesgada formalmente, pero mucho más personal.  En sus últimos trabajos confluyen la poesía y el aforismo.

LA POESÍA ES UN ESPEJO…

La poesía es un espejo
para las palabras
A este lado de las palabras
Cada palabra es un objeto
a través de cuya transparencia
o penumbra contemplo
sus posibles y abandonados significados.

Diario, 1976. Traducción de Francisco J. Uriz.


Pálmenes Yarza

La poesía de la venezolana Pálmenes Yarza (1916-2007) es una constante exploración del tiempo: intenta captar la imagen del presente, el momento clave, y a la vez reencontrar el ámbito del pasado, el tiempo perdido.

PROMESAS

He de aprender a hilar mi tela
como la araña, sin telar;
demarcaré en medio de la vida
la armonía de ser!

Cavaré la tierra con mi raíz,
como la planta,
y después
subirá mi fuerza al cielo
y se dará en flor;
génesis de la vida!
la flor es la canción del árbol!

Con mis ojos diáfanos
soliviantaré la calma de la tierra
en las noches largas!

Hablaré conmigo;
y cuando hable con los otros
mi silencio será el lastre
de las palabras suspendidas
en el alma!

Pálmenes Yarza, 1936.


Francisco Luis Bernárdez

La poesía de Francisco Luis Bernárdez (Buenos Aires, 1900-1978) exalta el amor, la fe y los misterios de la naturaleza en versos clásicos y desnudos. Su obra se caracteriza por la claridad del estilo y el rigor silogístico de la construcción.

ALCÁNDARA

Después de haber volado tanto
vuelve a su alcándara el halcón.
El halcón es mi corazón
y la alcándara es este canto.

Mi vuelo es lento porque aguanto
con garra ardida a la emoción;
Fénix virtual cuyo plumón
en mi ardimiento es como amianto.

A mi vuelo, breve guarida
destinando van, una a una,
las alcándaras de la vida.

Y, en realidad, esta inquietud
va de una alcándara, la cuna,
a otra alcándara, el ataúd.

Alcándara, 1925.


Antonio Cabrera

Antonio Cabrera (Medina Sidonia, 1958) busca en la poesía «un camino de acceso seguro al conocimiento emocionado de la vida que así se intensifica». Sus versos son antirrománticos, depurados, precisos.

EL ALREDEDOR

Canta el alrededor, no hables de ti,
que no eres sino ovillo, una escondida
trama de rostro y voz, azar y sangre,
de donde emerges hueco a por oxígeno.

Canta el alrededor, llena tus bronquios
con ese gas de ser que flota al lado.

Los frutales de junio ya rebosan.
En las ciruelas amarillas hay
destilación y fin. Si te antepones,
tu día escribe, al reposar sobre ellas,
un ilusorio siempre en el ribazo.

Mira después la bruma al disiparse:
¿podrías albergar tanta advertencia,
tanta premonición sin vanagloria?

En las cosas el tiempo es otro tiempo,
separado del tiempo de tu edad.
No tiene años, tiene luz, no es ansia.
Canta el alrededor, no te dibujes.

Piedras al agua, 2010.


Félix María de Samaniego

Entre los cultivadores de la fábula esópica en la Ilustración española, destaca el poeta alavés Félix María de Samaniego. Sus recreaciones formaron a generaciones enteras de escolares. Su poesía está presidida por la intención moral y la sencillez y claridad del estilo.

EL PARTO DE LOS MONTES

Con varios ademanes horrorosos
los Montes de parir dieron señales.
Consintieron los hombres temerosos
ver nacer los abortos más fatales.
Después que con bramidos espantosos
infundieron pavor a los mortales,
estos Montes, que al mundo estremecieron,
un Ratoncillo fue lo que parieron.
Hay autores, que en voces misteriosas,
estilo fanfarrón y campanudo,
nos anuncian ideas portentosas;
pero suele a menudo
ser el gran parto de su pensamiento,
después de tanto ruido, sólo viento.

Fábulas en verso castellano, Libro II, 1781.