Autor: editor

Joachim du Bellay

Eva Prima Pandora, de Jean Cousin, el mayor

Dentro del grupo de La Pléyade, destaca por su originalidad el francés Joachim du Bellay (1522-1560), maestro del soneto: en su poesía, el culturalismo adelgaza, para dejar sitio a la confidencia íntima y a los acentos elegíacos.

NO QUIERO ESCUDRIÑAR DE LA NATURA EL FONDO…

No quiero escudriñar de la natura el fondo,
no quiero rebuscar la esencia universal,
no quiero sondear los abismos cubiertos,
ni dibujar del cielo la hermosa arquitectura.

No pinto yo mis lienzos con tan rica pintura,
y argumentos tan altos no los busco en mis versos:
Mas del lugar siguiendo los accidentes varios,
sea del bien o del mal, escribo a la ventura.

A mis versos les lloro, si tengo una tristeza:
y me río con ellos y les cuento el secreto,
pues son del corazón muy fieles secretarios.

Así es que no pretendo peinarlos o adornarlos,
ni con sonoros nombres los quiero disfrazar
sino de notas íntimas o propios comentarios.

Lamentaciones, 1558. Traducción de Luis Antonio de Villena.


Jorge Meretta

Casco de estancia, de Jorge Damiani

El erotismo, la creación poética o el paso del tiempo son los motivos que vertebran la poesía de Jorge Meretta (1940). Por su lenguaje denso y depurado en el tratamiento de estos temas universales, es considerado como uno de los poetas clásicos contemporáneos del Uruguay.

ENCIENDO LA LUZ…

Enciendo la luz
para escribir
y sólo arden palabras ya vividas
en el falso fuego de una lámpara.

Creí decirlo todo y es engaño.

Toda la claridad en sólo un ojo ciego.

Ritual de la palabra, 1998.


Andrés Trapiello

Árbol rojo, de Regina Saura

La obra en verso del leonés Andrés Trapiello (1953) es una poetización de sus propias experiencias biográficas. Deudor del simbolismo, los ambientes y objetos descritos en sus poemas se vuelven imágenes visionarias de una emoción.

EL POETA

Toma el hombre las cosas donde el hombre
último las dejó como un legado.
El que inventó la rueda, contra un muro
hizo que descansara y ella sola
reabrió los caminos despertando
de su letargo a todas las demás
ruedas que había, hasta llegar a hoy.
Así ha avanzado el mundo, sin nostalgia.
Sólo nosotros, los poetas, fuimos
condenados a proseguir a ciegas.
Ni una sola palabra de las nuestras
tiene garantizado ser mejor
que aquellas que escribieron con fatiga
Homero, Horacio, Keats o Emily Dickinson,
e incluso son más torpes balbuciendo,
de modo que al decir nosotros «hágase
la luz», en realidad tememos que
se apoderen de todo las tinieblas
y que tengamos que volver a tientas
de una noche tan grande a esta otra noche
donde acaso ya nadie nos espera.

Un sueño en otro, 2004.


Conrado Nalé Roxlo

Figura recostada, de Santiago Cogorno

La poesía de Conrado Nalé Roxlo (Argentina, 1898-1971) cultivó una poesía intimista, de gran perfección formal, dentro del canon estético del posmodernismo. También cultivó con acierto el pastiche literario.

EL GRILLO

Música porque sí, música vana,
como la vana música del grillo,
mi corazón eglógico y sencillo
se ha despertado grillo esta mañana.

¿Es este cielo azul de porcelana?
¿Es una copa de oro el espinillo?
¿O es que en mi nueva condición de grillo
veo todo a lo grillo esta mañana?

¡Qué bien suena la flauta de la rana!…
Pero no es son de flauta: es un platillo
de vibrante cristal que a dos desgrana

gotas de agua sonora. ¡Qué sencillo
es a quien tiene corazón de grillo
interpretar la vida esta mañana!

El grillo, 1923.

PÓRTICO

Este libro es la sombra de mi vida
fantasma de mi alma y de mi hora,
luz de jazmín en la pared derruida,
lágrima pura que la tarde dora.

Yacente estatua de la luz perdida
de la alta noche en la inquietante flora,
que en abismos de sombra sumergida
crea bajo los párpados la aurora.

En cuerda de violín, llamas y bruma.
Ala del ángel que me da la pluma
para que exprese mi temblor divino,

esto que apenas es y ya se pierde.
Fugaz grandeza de la rama verde,
brazo de flor y pedestal de trino.

Claro desvelo, 1937.


José Maria de Hérédia

La perla y la ola, de Paul Baudry

José Maria de Hérédia (1842-1905), poeta cubano de expresión francesa, es uno de los más aventajados representantes del parnasianismo. Sus sonetos, de tema bucólico, histórico o mitológico, más descriptivos que líricos, destacan por su belleza formal.

LA FLAUTA

La tarde. Cruza el cielo un vuelo de palomas.
Nada podrá aliviar tu amoroso ardor,
¡oh, pastor!, sino el son de un dulce caramillo
junto al fresco rumor de fuente entre los juncos.

A la sombra del plátano donde descansaremos
es más blanda la hierba. Deja, amigo, a la cabra,
errante, sorda incluso para sus cabritillos,
escalar la alta roca y pacer tiernos brotes.

Mi flauta, hecha con siete cañas irregulares
de cicuta, que cera envuelve y une, aguda
o grave, llora, canta o gime si es mi agrado.

Ven a aprender el arte divino de Sileno,
y tus ayes de amor, de esta sagrada caña,
escaparán volando en armonioso aliento.

Los trofeos, 1893. Traducción de Paco García.