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Halfdan Rasmussen

Composición, de Ejler Bille

En la poesía del danés Halfdan Rasmussen (1915-2002) se distinguen dos tendencias fuertemente diferenciadas: la poesía de contenido político y social –fue militante de la resistencia durante la ocupación alemana de Dinamarca– y la poesía humorística, de contenido más personal.

SOBRE LA PERFECCIÓN

Cada vez que voy a escribir el poema perfecto,
y es algo que intento una y otra vez,
la mano se me pone a temblar y me ataca el reumatismo
y la estilográfica echa borrones.

Y cuando estoy tranquilo y se ha aplacado el reumatismo
y mi estilográfica escribe persistentemente,
es mi mujer la que entra cada dos minutos
a preguntar si he terminado ese poema.

Y cuando por fin logro redimirlo
a través de dolores y zozobras,
falta ese temblor, ese reumatismo y esos borrones
que tiene lo perfecto, si es que existe.

Tonterías y variedad, 1981. Traducción de Francisco J. Uriz.


Ígor Barreto

Ígor Barreto (Venezuela, 1952) perteneció al Grupo Tráfico, que propugnó una poesía diurna y de la calle. Más tarde, abandonaría la temática urbana para plasmar una visión cuasi mística del llano venezolano.

ARS UTÓPICA

Para Armando Rojas Guardia

Los carpinteros tienen sus propias palabras
y deberían tener
su propia Academia de la Lengua,
sus poetas y ensayistas.

Los guardabosques
aún conservan el habla de la Ciudad Perdida.
La sintaxis se invierte
y sus verbos
son amables bisagras
pesadas llaves.
De Cervantes, nadie habla con tanta propiedad
como un guardabosques.

En las cárceles
florece
otra flor primitiva:
la Lengua del encierro,
el habla
de los que tienen más de once años
en la espera.
A mí un ladrón me dijo:
Acompáñame
que junto a mí

nadie te ve.

Estas son sus palabras de sigilo.

En mi país
hay poetas que lo envidiarían:
los hay parlanchines,

los hay pobres;
mas el ladrón
dice siempre lo justo.

También pensé en los albañiles
y constructores.
Un poema de Obra Limpia

siempre quise escribir.

Ser el poeta de pequeños grupos
de veinte o treinta personas.

Pesa tanto ese deseo
como el techo de una casa altísima,
este sueño
de escribir un libro
que reúna
como grupos de diversas aves
estos
distintos lenguajes.

Prefiero el andamio,
la vereda y la celda

a la puritana realeza de la Lengua.

Soy el muchacho más hermoso de esta ciudad, 1987.


Amalia Bautista

La poesía de Amalia Bautista (Madrid, 1962) se caracteriza por la tenue musicalidad de sus versos, de ritmo endecasílabo, el carácter epigramático y fragmentario, el tono coloquial e irónico y los temas cotidianos: la soledad, el amor, la pérdida de las iluisiones…

SHEREZADE

Llevo casi mil noches fabulando,
me duele la cabeza, tengo seca
la lengua y agotados los recursos
y la imaginación. Y ni siquiera
sé si me salvaré con mis mentiras.

Cuéntamelo otra vez, 1999.


Juvencio Valle

La blusa amarilla, de Augusto Eguiluz

La poetización del sur de Chile, de sus bosques paradisíacos, es una constante en la obra lírica de Juvencio Valle (1900-1999). También lo es la influencia de los clásicos españoles del Siglo de Oro, en especial de Fray Luis de León.

EMOCIÓN AZUL

Esta emoción azul ¿será mi verso?
Asoma como un brote en mi palabra,
aromada de ensueño y de ilusiones,
candorosa y azul como las salvias.

Bendito verso azul que me levanta,
aquí lo llevo en el altar de mi alma:
ya frondoso y erguido como un árbol,
ya fragante y azul como las malvas.

Perfumado jazmín que en mí florece,
licor de exaltación que así me embarga;
cuando quiero volar por los caminos
como un ala sutil nace en el alba.

La flauta del hombre pan, 1929.


Adam Mickiewicz

Retrato de Adam Mickiewicz, de Walenty Wankowicz

La poesía del poeta romántico polaco Adam Mickiewicz (1798-1855), patriótica y exaltada, aporta una visión subjetiva de la naturaleza, a la vez que expresa, desde el destierro, la nostalgia por la patria lejana.

AJUDAH

Recostado en la roca del Ajudah, me gusta
ver las embravecidas olas, cuando en estrechas
filas negras estallan o, como nieve argéntea,
magníficas circulan en miles de arco iris.

Tocan la playa, en ondas pequeñas se deshacen,
invaden las orillas cual tropa de ballenas,
la tierra, triunfadoras, conquistan y se vuelven
otra vez, esparciendo conchas, perlas corales.

Así en tu corazón, joven poeta, grandes
tempestades levanta la pasión a menudo;
pero cuando la lira suenas, a hundirse corre,

sin herirte, en las ondas del olvido, y tras ellas
deja inmortales cantos, con que luego los siglos
tejerán la corona que tus sienes adorne.

Sonetos de Crimea, 1826. Traducción de Juan Rejano.