Categoría: VIII) Contemporáneos

Ángel Campos

Vacía iluminación, de Javier Fernández de Molina

El pacense Ángel Campos (1957-2008), destacado traductor de Fernando Pessoa y de otros importantes poetas portugueses, concibe la poesía como el género literario en el que confluyen todos los demás. Sus poemas, breves, en verso o en prosa, profundizan en las verdades esenciales del ser humano.

OFICIO DE PALABRAS

hay palabras
que más tarde quizás
renovarán la tierra
proyectarán tal vez alguna sombra
una sombra delgada
o tal vez no
H. M. Enzensberger

Conforme a la costumbre
antigua de su oficio,
las palabras anuncian
el drama lentamente.
Ocupan los objetos
y enseguida los niegan.
Se dan al desamparo
de los nombres perdiendo
el tiempo si fabulan
historias que no existen.
No es casual que a veces
procuren el poema,
la vigilia, la muerte,
la idea de la rosa.

Siquiera este refugio, 1993.


Javier Salvago

El Ocaso. Gilgamesh VIII, de Alfonso Albacete

En la poesía del sevillano Javier Salvago (1950) se produce un distanciamiento del culteralismo de los años 70 mediante el uso de la ironía, la parodia y el tono coloquial. El paso del tiempo que no perdona, la estafa de la vida y la evocación del paraíso perdido de la infancia son algunos de sus temas.

VARIACIONES SOBRE UN TEMA DE MANUEL MACHADO

El médico me manda no escribir más. Al menos,
me pide que no ponga sobre la llaga el dedo,
que deje de arañarme por dentro como un gato
y, de escribir, que escriba con menos entusiasmo,
que me ande por las ramas –mejor, que fantasee
lo mismo que hacen otros–, que llene las paredes
de tapices, el suelo de mullidas alfombras
y dedique a Venecia y a Pisa algunas odas.
En suma, que no saque mis trapos a la calle
–si por trapos se entienden ciertas intimidades–
y que aprenda a ser pulcro, discreto y decadente
como algunos colegas bastante transigentes.
Total, para que el sueño me otorgue sus blanduras,
imitaré a la grey que aspira a ser oscura.
En un curso intensivo, me aprenderé los nombres
de cuantas telas haya y de todas las flores.
Celebraré los fastos, la gloria, la grandeza
de alguna corte antigua –mejor de ser siniestra–
y afinaré las cuerdas de mi rudo instrumento
para que en adelante suene a Renacimiento.
Si por alguna causa se me agotara el tema
siempre habrá alguna moda, liviana y pasajera,
algo que nos devuelva el sabor del pasado
o su olor, cuando menos, discretamente rancio.
Así que por la paz de un reposo perfecto
–con tal de que no deje testimonio del tiempo
que me tocó vivir–, todo vale. De acuerdo.

En la perfecta edad, 1982.


Marcos-Ricardo Barnatán

Marina Turquesa III, de Eduardo Sanz

La poesía del argentino-español Marcos-Ricardo Barnatán (1946) participa del anhelo de renovación formal de los novísimos: sus versos están llenos de guiños culturalistas, alusiones literarias e históricas, referencias pictóricas… Su barroquismo expresivo persigue mantener oculto el lazo entre vida y poesía, entre anécdota y poema.

ARTE POÉTICA

By this, and this only, we have existed.
T .S. ELIOT

La letra más que marcar llamea
Desgarra la esteparia faz del papel
Para ser cuerpo en el tiempo
Madura gacela palpitante.

Un silencio transparente hiere
Es el blanco vacío derramado
El rayo que en vano nombra.

Ahora el fuego ha encendido luces
Para dar significado al eclipse
y desvelar el misterio escrito.

La torpe oscuridad se fatiga.
Siete veces el esplendor dará batalla.
Y la vida y la muerte serán del poeta.

El oráculo invocado, 1965-1983.


Francisco Bejarano

El mago, de Carmen García

La poesía de Francisco Bejarano (Jerez, 1945) se caracteriza por la musicalidad del verso, la sobriedad sentenciosa, el equilibrio entre emoción y belleza. El transcurrir del tiempo, el desengaño amoroso y la mitificación de la infancia son algunos de sus temas.

ARIA DE BRAVURA

Yo no quise la turbia
soledad de los versos,
sino la vida clara
sin reflejarla en ellos.

Conocer las desdichas
por los libros ajenos
en la plaza y el retiro
de mis días benévolos.

No pude. Aparecía
un pájaro siniestro
y yo le hacía frente
con las armas que tengo.

Las tardes, 1988.


María Eloy-García

Panorámica, de Regina Giménez

La poesía de la malagueña María Eloy-García (1972) busca “poetizar lo cotidiano o cotidianeizar la poesía”. Su lenguaje es una curiosa mezcla de coloquialismo, argumentación filosófica y refinamiento culto.

EL POETA COMO TIPO DE INTERÉS

El poeta no es un descendido
sino un tipo que asciende /
ni un libertador de patrias de aquí mismo
sino uno que se libra de la patria de sí mismo aquí /
el poeta se consume
y sus cantos son la oferta
de un dolor que es la demanda /
el poeta es una moda delirante y en alza
que pierde románticamente sus puntos
en el bosque de los precios al consumo
y es justo aquí y entonces
que pierde el interés

Metafísica del trapo, 2001.