Categoría: VIII) Contemporáneos

Félix de Azúa

El jazzman, de Enrique Marín

La poesía de Félix de Azúa (Barcelona, 1944), uno de los nueves novísimos de la famosa antología de Castellet, es especialmente críptica, debido al uso de elipsis (se hurta al lector la anécdota de la que nació el poema) y las continuas referencias culturalistas (la mitología, el pensar primitivo, las religiones…).

FUNCIÓN SUPERESTRUCTURAL

Literatura es la forma de historia
como si hacer poesía fuera la leyenda de una sola palabra
monasterios helados la tinta fue sacada con pólvora
desde el puente de mando o ante las ruinas
nadando para cruzar el río o unidos a naciones extrañas
meditativos –la aristocracia es la esencia de la literatura–
al borde del río y del sepulcro.
Una forma de historia muy sutil
no por eso menos unida a la guerra y los dioses
enamorada de lo imperecedero –soberbia, sí–
(oh Señor Dios de los ejércitos)
fragantes y coquetas cuando los nobles cortesanos
unían ambos polos largas colas y puños esmaltados
buenos tiempos para volver a Anfriso y Galatea.
La gran forma de historia Tod ist Freude madre
atlantes rubios antropófagos.
Al disfraz de método y sistema
medio ciegos mezclados hacia dentro hacia fuera
descubiertos en sucios barrios conocidos cuartos
detenidos junto a bacantes y corruptos senadores
subidos en el veloz camión hacia la cárcel
tan arrepentidos como inocentes. Literatura es la historia
letra de historia donde la lupa puede ver los sistemas
en frases que se muerden la cola
rastrear entre palabras victoriosos términos
capítulo final antes de abrir epílogos de la materia.

Edgar en Stéphane, 1971


Ana María Navales

Tocata y fuga, de Juan Béjar

Ana María Navales (Zaragoza, 1939-2009) sostiene su poética en la búsqueda de un nuevo lenguaje que permita romper la incomunicación producida por el desgaste del valor expresivo de las palabras y que contribuya a dar sentido al mundo caótico y absurdo que nos rodea.

MI PALABRA, DESORDEN DE HUMO Y VIGILIA…

Mi palabra, desorden de humo y vigilia,
interroga al tiempo a quien se entrega
como un débil junco frente al río.
Se hiere en la vida, dulce y violenta,
y llora y ríe en su huerto cerrado,
con los pies en el rescoldo de la calma.

Del fuego secreto, 1978.


Rosa Romojaro

Melancolía, de Guillermo Martí Ceballos

En diálogo constante con la tradición literaria, la poesía de la gaditana Rosa Romojaro (1948) recrea y reinterpreta, cuestionándolos, los motivos de la poesía barroca. Emoción y cultura, tribulación y belleza, van de la mano en sus versos.

LA VUELTA

Acabas eligiendo este sexteto
lira, o mejor, lo elegiste al llegar
del viaje secreto,
de vuelta a este lugar
y a estos folios vacíos.
Ibas como sonámbula entre líos

de medias, ropa usada, neceseres,
maletas: no debiste, tan ligera,
hacer planes: no eres
dúctil como la cera:
A B a b c C,
si lo que quieres es gritar: por qué.

Poemas sobre escribir un poema y otro poema, 1999.


Aurora Luque

El jardín de Artemisa, de Jesús Zatón

Aurora Luque (Almería, 1962) une en su poesía lo clásico y lo mediterráneo, lo cotidiano y la referencia culta. Con maestría rítmica, revisa los mitos de la cultura occidental en libros como Carpe noctem (1994).

DEL DESCIFRAR

Fluir en la corriente sagrada de los versos
de una noche a otra noche
y ser atropellada, ser mordida
por la negra belleza que estalla en las palabras.

Y qué saturación sentir el aire
de otros mundos, la hoja que temblaba
en la lluvia con sol, los astros asomados
a la leve escritura,
un aroma olvidado de la infancia
o un placer sumergido
en las aguas más hondas de la vida:

carne que se entreviese
–erótico fulgor rosado y denso–
bajo el encaje oscuro del poema.

Problemas de doblaje, 1982.


Karmelo C. Iribarren

La poesía de Karmelo C. Iribarren (San Sebastián, 1959), realista y coloquial, trata sobre las escenas de la vida cotidiana, sobre las preocupaciones de un sujeto poético ante el sexo y el amor, la edad, la aceptación de un mundo y una sociedad mal hechos.

LA FUNCIÓN DE LA POESÍA

La función
de la poesía
en nuestra sociedad,
ha sido el tema estrella
(durante un par de días)
en simposios, mesas orondas
y demás zarandajas,
a cargo
de eminencias con-
trastadas
en el manejo de las lenguas.

Parece ser
que les ha hecho
buen tiempo,
y que no ha habido
heridos de importancia.

La condición urbana, 1995.