Categoría: Otras literaturas

Tibulo

Ninfa, fresco pompeyano

Entre los poetas elegíacos latinos, Albio Tibulo (h. 54 a. C. – 19 a. C.) es uno de los más claros y elegantes, en opinión de Quintiliano. Caracteriza a su cancionero un tono sentimental, teñido de una nota de nostalgia y lastimera por un pasado feliz.

JÓVENES, AMAD A LAS PIÉRIDES Y A LOS DOCTOS POETAS…

Jóvenes, amad a las Piérides y a los doctos poetas,
y no sobrepujen a las PIérides presentes de oro.
Por el canto es púrpura la cabellera de Niso: si no existieran cantos
no brillaría el marfil en el hombro de Pélope.
A quien canten las Musas, vivirá mientras la tierra, robles,
mientras el cielo, estrellas, mientras el torrente, aguas tenga.
Pero quien no oye a las Musas, quien vende el amor,
que ése siga el carro de Ope, la del Ida,
y que recorra en sus vagabundeos trescientas ciudades
y se corte los viles miembros entre tonadas frigias.
Venus misma desea que haya sitio para ternuras; ella favorece
a suplicantes quejas, a míseros llantos.

Elegías, libro I, elegía IV, vv. 61-72. Traducción de Hugo Francisco Bauzá.


e. e. cummings

Barber Shop Chord, de Stuart Davis

La poesía del estadounidense Edward Estling Cummings, e.e. cummings (1894-1962), mezcla la efusión sentimental y la fealdad grotesca, el lenguaje popular y la escritura refinada. Su estilo, vanguardista, se caracteriza por la libertad tipográfica, las distorsiones sintácticas, los neologismos, los ritmos musicales, como el del jazz, y la pronunciación callejera.

UN HOMBRE O,SI LOS HOMBRES SON DIOSES;MAS SI LOS DIOSES HAN…

un hombre o,si los hombres son dioses;mas si los dioses han
de ser hombres,éste es a veces el único hombre
(el más común,pues toda angustia es su dolor;
y,dado que su alegría es más que alegría,el más singular)

un demonio,si los demonios dicen la verdad;si los ángeles se consumen

en su propia y generosa luz total,
un ángel;o(puesto que desdeñará varios mundos
antes que faltar a su insondable destino)
cobarde,payaso,traidor,idiota,soñador,bruto—

tal fue y será y es el poeta

—aquel que desvelará los abismos del horror para defender
con su vida la arquitectura de un rayo de sol:
y tallará inmortales selvas de desesperanza
para sostener en su mano el latido de una montaña

1 x 1, 1944. Traducción de José Casas.


Luís Pimentel

Fiesta, de Urbano Lugrís

Poesía impresionista, en verso libre, sencilla, dolorida, melancólica, la de Luís Pimentel (1895-1958), poeta lucense en lengua gallega y castellana, que participó de las inquietudes de renovación literaria de la generación del 27.

LA POESÍA ES EL GRAN MILAGRO DEL MUNDO

Te enseñaré sin gritos.

El poeta es un maestro sin ira.
Te llevaré a mi reino,
donde te aguarda
la bandera de la esperanza.
No te mostraré aquélla
triste, abatida sobre el mástil,
solitaria bajo una lluvia cenicienta.

Estoy arrepentido de pensar
que el más zafio y bruto de los hombres
no pueda descalzarse
para entrar en nuestro reino.

(¡La poesía es el gran milagro del mundo!)

Yo haré que veas a través de tus manos toscas
la luz de tu sangre.
Puliremos tu frente de cuarzo
hasta hacerla casi luna.
No te haré levantar pesadas piedras
ni subir al monte más alto,
donde está clavada
la bandera de mi verso,
ni sostener con tus hombros las noches.
Todo esto lo ha hecho ya el poeta
por ti, para ti y para el mundo.
Te prometo que quedarás absorto,
mirando a las estrellas.
Llegará tu rudo sentido del tacto
a conocer las rosas invisibles en la noche.
Oirás el rumor de tu propia sangre
y el silencio que todos llevamos
cuando digas:
los senos de mi amada…
Quedarás deslumbrado por su luz,
bajo la sombra verde en el bosque.

(¡La poesía es el gran milagro del mundo!)

Haremos música de tu vocerío.
Aquí estamos con tu lenguaje vulgar.
Nombrarás cualquier cosa
–árbol, caballo, piedra…–
y los verás nacer con su vida más íntima,
con sus contornos más puros.

Mira esa hormiga,
ese trocito de polvo oscuro…
¿Qué delicados dedos de alfarero
pudieron modelar tan diminuto corazón,
que late ahora bajo los altos árboles?
¿No percibes que se ha movido el silencio?
Es esa ave nocturna
que ha cruzado el bosque:
dulces, sordas plumas,
abanico de la noche.

Sombra del aire en la hierba, 1959 (póstumo). Traducción de Miguel González Garcés.


João Cruz e Souza

Juventud, de Eliseu Visconti

João Cruz e Souza (1862-1898) está considerado como la principal figura del movimiento simbolista en Brasil. Hijo de padres esclavos, expresó en sus poemas su rechazo a los prejuicios raciales. Su lenguaje, musical, está lleno de imágenes sugerentes y misteriosas.

SUPREMO VERBO

–«Ve, peregrino del camino santo;
haz de tu alma lámpara de ciego;
paso tras paso, alumbra con tu fuego
los invisibles páramos del llanto.

He aquí de amor el cáliz sacrosanto.
Bebe feliz; en tu poder lo entrego.
Es el hijo leal; de él no reniego,
lo defiendo en los pliegues de mi manto.»

Así al poeta le habla la Natura,
mientras él se estremece a su voz pura,
trasfigurado de emoción, sonriendo;

sonriendo a cielos que se van mostrando,
a mundos que se van multiplicando,
a puertas de oro que se van abriendo.

Últimos sonetos, 1905. Traducción de Felipe B. Pedraza.


Joseph Brodsky

Tiempos difíciles, de Muhadin Kishev

La poesía del ruso Joseph Brodsky (1940-1996) se caracteriza por su carácter meditativo, metafísico; la obsesión por las contradicciones entre el espacio, el tiempo y los sentidos; y un dominio pocas veces igualado del ritmo.

MI VERSO MUDO, MI CALLADO VERSO…

Mi verso mudo, mi callado verso
pero aciago —mal le pesen las riendas—,
¿a dónde de este yugo iremos a quejarnos
y a quién decir la vida que llevamos?
Por mucho que, pasadas ya las doce, buscando
detrás de la cortina, con cerillas, el ojo de la luna,
expulses de los restos de tu mueca opaca
con la mano, en la mesa, de la locura el polvo.
Por mucho que embadurnes este engrudo escrito
más denso que la miel, ¿con quién quebrar
en la rodilla, o en el codo al menos,
una vez más, el trozo ya cortado, mi callado verso?

Parte de la oración, 1977. Traducción de Ricardo San Vicente.