Categoría: Literatura española

Juan de Iriarte

Juan de Iriarte y Cisneros (1702-1771), tío del poeta y dramaturgo Tomás de Iriarte, fue lexicógrafo, helenista y latinista. Escribió una gramática latina en verso castellano y destacó como poeta latino. Famosos son sus epigramas, en especial aquel que dio una definición del género y que escribió en latín y en español.

EPIGRAMA CCLXVI 

Epigrammatis dotes

Sese ostendat Apem, si vult Epigramma placere:
Insit ei brevitas, mel, et acumen Apis.

A la Abeja semejante,
Para que cause placer,
El Epigrama ha de ser:
Pequeño, dulce y punzante.

Obras sueltas de don Juan de Iriarte, 1774.


Chantal Maillard

Chantal Maillard (Bruselas, 1951), poeta y pensadora, intenta comunicar en sus escritura situaciones límites de dolor y desamparo. En sus poemas, la palabra palabra poética se articula como pensamiento en torno a sus propias posibilidades y límites de representación.

ESCRIBIR

Fragmento

Escribir
porque alguien olvidó gritar
y hay un espacio blanco
ahora, que lo habita

escribir
porque es la forma más veloz
que tengo de moverme

escribir

¿y no hacer literatura?

¡y qué más da!:

hay demasiado dolor
en el pozo de este cuerpo
para que me resulte importante
una cuestión de este tipo.
Escribo

para que el agua envenenada
pueda beberse.

Matar a Platón, 2004.


Victoriano Crémer

El burgalés Victoriano Crémer (1906-2009) fue uno de los fundadores de la revista Espadaña, medio de expresión de la poesía desarraigada de la inmediata posguerra. Sus versos sirven de expresión a inquietudes existenciales y sociales.

DESCUBRIMIENTO DE LA ROSA

¿Cómo no amar la rosa? Pero falta
descubrirla entre tanta incertidumbre,
entre tanta apariencia. ¿Quién no ama
la música si acierta a despojarse
del grito, rebotado por la sangre…?

Conozco su existencia, la sostengo
inevitablemente, como el peso
tranquilo de la luz, belleza ausente
pero cierta, que al hombre corresponde
si busca su caricia en la esperanza.

Esperamos, con hierros, más feroces
que los hambrientos tigres, y tan densos
como dormidas aguas de pantano.
Esperamos: vivimos esperando
el reino de la tierra libertada.

De la tierra evidente, sudorosa
en su preñez de muertos y metales;
fecunda y triste tierra inacabable,
que el hombre enreja, hasta cavar en ella
una profunda cárcel sin estrellas.

Encerrados vivimos. La costumbre
levanta muros, aprisiona cielos,
esparce sones, crucifica rosas,
limita los caminos y reduce
el verbo a pensamiento atormentado.

¡Pensar! ¡Oh triste sino de lo humano!
La altiva fuente de energía se hace
pozo seco de horror, sima del odio;
Porque sin viento, la agresiva nave
se pudre, quieta, sobre el mar inmenso.

Mar de sargazo, omnipotente calma
que en prisiones azules nos retiene,
en tanto el alto cielo transparece
y una paloma bíblica, en el pico
transporta del olivo su mensaje.

¿Cómo no amar la rosa…? Pero falta
descubrirla entre tanta incertidumbre.

Tiempo de soledad, 1962.


Miguel de Cervantes

Aunque Miguel de Cervantes Saavedra (1547-1616) escribió miles de versos, la mayoría contenidos en sus comedias y en su novela pastoril La Galatea, su destino fue la novela. Es autor de un poema burlesco, Viaje del Parnaso, en el que comenta el estado de la poesía española y sus pretensiones literarias.

EL AUTOR A SU PLUMA

Pues veis que no me han dado algún soneto
que ilustre de este libro la portada,
venid vos, pluma mía mal cortada,
y hacedle, aunque carezca de discreto.

Haréis que excuse el temerario aprieto
de andar de una en otra encrucijada,
mendigando alabanzas, excusada
fatiga e impertinente, yo os prometo.

Todo soneto y rima allá se avenga,
y adorne los umbrales de los buenos,
aunque la adulación es de ruin casta.

Y dadme vos que este Viaje tenga
de sal un panecillo por lo menos,
que yo os lo marco por vendible, y basta.

Viaje al Parnaso, 1614.


Ana Merino

En la poesía de Ana Merino (Madrid, 1971) se funde la memoria y la imaginación, la cotidianidad y el misterio, lo real y lo onírico. La perplejidad ante la vida y el paso del tiempo, las mudanzas de la identidad, la vulnerabilidad del ser humano… son temas nucleares en su poesía.

EL INVENTOR DE LAS METÁFORAS…

El inventor de las metáforas
se parece al duende de los gatos
metiéndose a media noche
por la boca abierta de los niños
para fabricar sus sueños con pesadillas.

El inventor de las metáforas
saborea con su lengua pegajosa
cada llanto infantil
arañando las sábanas.
Y los niños sudorosos
se abrazan a la almohada
e intentan descifrar
la forma de su angustia.

El inventor de las metáforas
siembra una semilla venenosa
que germina en poema
o agoniza en locura después de muchos años.

La voz de los relojes, 2000.