Enrique Baltanás

Amantes, de Manuel Quejido

En la poesía de Enrique Baltanás (Sevilla, 1952), se dan a la vez emoción y humor, cuidado del verso y aire coloquial, intimismo y casi costumbrismo.

POÉTICA

No buscas que tu nombre venga en antologías
ni que de ti se ocupen en su letra menuda
minuciosos manuales.

Tan sólo que algún día,
dentro de mucho tiempo, un lector solitario
—pues siempre solitario es el ser que llamamos
lector— vaya, y en una biblioteca,
casi al azar, descubra unas palabras
cubiertas por el polvo de los años.

Y tras soplar el polvo y repasar las páginas
encuentre que esas páginas le entonan
como un poco de whisky en una tarde fría del invierno.

Las señales del fuego, 1997.


Diego Dublé Urrutia

Riberas del Mapocho, de Alberto Valenzuela Llanos

El interés de Diego Dublé Urrutia (1877-1967) por la vida hogareña, el campo y las costumbres populares hacen de él el primer poeta criollista de Chile.

MI LAÚD

La caja de mi laúd
la fabriqué en una tarde,
con astillas arrancadas
al ataúd de mi padre.

Las cuerdas de mi laúd,
como lo dicen sus sones,
son fibras deshilachadas
del corazón de los hombres.

Las notas de mi laúd
me las escribe una bruja,
a quien he dado un tintero
y un aposento en la nuca.

En fin, yo soy un cantor
de esas penas y nostalgias
que se cultivan hoy día
como las flores del alma.

Veinte años, 1898.


Rafael Montesinos

El bodegón, de Julián Grau Santos

La poesía del sevillano Rafael Montesinos (1920-2005), es clara, directa, difícilmente sencilla, como la de su maestro Bécquer. La melancolía, el recuerdo, la evocación emocionada del paisaje, el vivo amor, la nostalgia de un cristianismo puro y primitivo, son algunos de sus temas.

POETA

Corazón de poeta,
tiempo perdido,
eternidad que vuelve,
danza de siglos,

recuerdos que regresan
tristes, sin nadie;
corazón que se cansa
de eternidades.

Soledad de poeta
–¡oh tiempo escrito!–.
A solas el poeta
vence al olvido.

Soledad que en el pecho,
fiel, permanece.
Corazón de poeta,
nadie lo entiende.

País de la esperanza, 1949-1955.


Leopoldo Díaz

La Anunciación, de Alfredo Guttero

Leopoldo Díaz (Argentina, 1862-1947) destaca dentro del modernismo hispánico por su perfección técnica y su refinada cultura clásica. En su poesía es notable la influencia del cubano-francés José María de Heredia y otros parnasianos.

LEJOS DE TODA POMPA, DE TODO RUIDO VANO…

Lejos de toda pompa, de todo ruido vano,
tallando lentamente los mármoles prosigo;
¡oh, soledad, oh fuente fecunda, te bendigo
aunque la meta es ardua y el triunfo está lejano!

¡No importa! Desterrado del torbellino humano,
la gran visión interna del ideal persigo;
quien niega la divina belleza es mi enemigo;
el que medita y sueña y armoniza, mi hermano.

Todo laurel inclina la hostilidad del viento;
de insomnio y de fatiga se nutre el pensamiento;
alza en la noche su zafir lejana estrella…

Artista, el bloque duro tu genio desafía;
arranca de sus hondas entrañas poesía
y surgirá la estatua deslumbradora y bella.

Bajorrelieves, 1895.


Joan Vinyoli

Gente del circo, de Emilo Grau Sala

La obra literaria del escritor en lengua catalana Joan Vinyoli (Barcelona, 1914-1984) es heredera de la tradición simbolista. La palabra poética adquiere en sus versos una dimensión metafísica, pues permite al poeta trascender la realidad, el dolor y el temor a la muerte.

LA PALABRA

Como una fuente, a veces, la palabra
dice los secretos del mundo.

Las horas revividas, 1951. Traducción de Toni Vañó.

LA PARAULA

Com una font, a voltes, la paraula
diu els secrets del món.

Les hores retrobades, 1951.

LA GAYA CIENCIA

Desconfía siempre de la recurrencia
y no sigas cálculo: fúndelo todo
en el crisol incandescente de la palabra:
única ley de la gaya ciencia.

A horas intempestivas, 1981. Traducción de Lourdes Güell y Fernando Valls

LA GAIA CIÉNCIA

Malfia’t sempre de la recurrència
i no segueixis càlcul: fon-ho tot
en el gresol incandescent del mot:
única llei de la gaia ciència.

A hores petites, 1981.

SECRETA VOZ…

Secreta voz, inúndame, sobrepásame,
canto absoluto, arráncame del silencio.
Estrecho espacio soy yo, jarro repleto
de espesa miel, me desbordo, clarifícame.

Cantos de Abelone, 1983. Traducción de Lourdes Güell y Fernando Valls.

SECRETA VEU…

Secreta veu, inunda’m, sobrepassa’m,
cant absolut, arrenca’m del silenci.
Estret espai sóc jo, gerra curulla
d’espessa mel, em vesso, clarifica’m.

Cants d’Abelone, 1983.