Claudio Rodríguez

Concierto de amanecer, de Alvar Suñol

El zamorano Claudio Rodríguez (1934-1999), poeta visionario y órfico, cantor de la revelación y de la fusión con el universo, consagró sus versos al ciclo de la vida, a lo que ésta tiene de muerte y renacimiento. Es uno de los más destacados miembros de la generación del 50.

COMO SI NUNCA HUBIERA SIDO MÍA…

Como si nunca hubiera sido mía,
dad al aire mi voz y que en el aire
sea de todos y la sepan todos
igual que una mañana o una tarde.
Ni a la rama tan sólo abril acude
ni el agua espera sólo el estiaje.
¿Quién podría decir que es suyo el viento,
suya la luz, el canto de las aves
en el que esplende la estación, más cuando
llega la noche y en los chopos arde
tan peligrosamente retenida?
¡Que todo acabe aquí, que todo acabe
de una vez para siempre! La flor vive
tan bella porque vive poco tiempo
y, sin embargo, cómo se da, unánime,
dejando de ser flor y convirtiéndose
en ímpetu de entrega. Invierno, aunque
no esté detrás la primavera, saca
fuera de mí lo mío y hazme parte,
inútil polen que se pierde en tierra
pero ha sido de todos y de nadie.
Sobre el abierto páramo, el relente
es pinar en el pino, aire en el aire,
relente sólo para mi sequía.
Sobre la voz que va excavando un cauce
qué sacrilegio este del cuerpo, este
de no poder ser hostia para darse.

Don de la ebriedad, 1953.


Antonio Requeni

Concepto armónico, de Fabián Gadámez

Antonio Requeni (Argenina, 1930) pretende en sus versos “crear una armonía entre el sentimiento -los gozos y las melancolías de la aventura humana- y un lenguaje trabajado con rigor estético”. Los temas que recorren su poesía son la celebración del amor y la naturaleza, la nostalgia de la infancia, el melancólico deterioro de los años, el misterio, Ia belleza y Ia muerte.

LA POESÍA

Temblorosa, como una flor desnuda,
te descubrí en la infancia. Simplemente
un susurro, un aroma por la frente,
tu luz en mi palabra ciega y muda.

Como quien ama y con su amor se escuda
de la monotonía de la gente,
conmigo te llevé secretamente,
razón del sueño entre mi fe y mi duda.

Fuiste el misterio y la belleza, todo
lo que en tu nombre amé y hoy es el modo
de una nostalgia que a vivir me ayuda

cuando abro un libro y vuelves, temblorosa
—susurro, aroma, luz, desnuda rosa—,
con Garcilaso, Rilke, Banchs, Cernuda.

Inventario, 1974.


Josep Palau i Fabre

Transformaciones, de Jaume Muxart

La obra poética completa de Josep Palau i Fabre (Barcelona, 1917-2008) lleva por título Poemes de l’Alquimista. El amor, el erotismo, la reflexión sobre el lenguaje, la identidad y la otredad, el diálogo intertextual con otros poetas, son los temas que la recorren. Como un alquimista, el poeta se empeña en el intento, quimérico, de conquista del absoluto.

POETA-NARCISO

Verso: sé tú mi igual.
Me veo en ti si tú me ves.
¿Somos dos voces a la vez?
¿Pero cuál es de quién? ¿Cuál?

«Poemas epigramáticos», El aprendiz de poeta, 1943. Traducción del autor.


Ricardo Molina

Primavera, de Francisco Borrás

La obra poética del cordobés Ricardo Molina (1917-1968), miembro destacado del grupo Cántico, gira en torno al amor, la naturaleza y los sentimientos religiosos. Vitalismo y culturalismo conviven en sus versos.

ARS POÉTICA

Oh alma mía, sé libre y como águila que azota la plata del aire,
elevándose o descendiendo alternativamente sobre los prados quietos y
[el remolino salvaje del mar
no cuides de los ojos que ciega el vacío luminoso del himno rimado,
y, atenta sólo a tu gozo, suscita nueva agitación, nueva música
hasta ascender a la plenitud de la armonía.

¡Nada de quietud, alma mía!
Danza, lanzada con la tierra a los brillantes espacios.
Reinen sobre el paisaje frecuentado por los rebaños invernales
las voces medidas, como pasto nutricio para una sola estación;
tú no te deslumbres en el húmedo fulgor de las hierbas
y alza sobre la anchura virginal e inviolada
la voz libre y tempestuosa.

«A orillas del tiempo», en El río de los ángeles, 1945.


Ibn Rasiq

Ilustración de Yahya ibn Mahmud al-Wasiti, en manuscrito de Al-Maqamat, de Abu Muhammad al Qasim ibn Ali al-Hariri

El magrebí Ibn Rasiq (¿?-1064), formado en Kairwan y fallecido en Sicilia, fue, además de notable poeta, antólogo y crítico literario. Sus Fundamentos sobre poesía y crítica literaria constituyen una obra esencial para el estudio de la poética árabe.

LA POESÍA

La poesía es una buena cosa,
nada se le puede objetar.
A poco que haga
se lleva la tristeza del triste
y con sutileza saca del argumento conclusión.
Cuánta mirada ha trastocado, de horrenda, en bella.
Cuánto ardor ha sofocado
en el corazón ardiente del enamorado.
Cuánta clemencia ha encendido
en el corazón arisco y duro.
A cuánto poeta olvidado,
con las puertas cerradas al consuelo,
le acercó su lengua al rey coronado.
Enseñad, pues, a vuestros hijos
la medicina que cura la vida.

Traducción de Josefina Veglison Elías de Molins.