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Tristan Tzara

Fuente, de Marcel Duchamp

Tristan Tzara (1896-1963), poeta francés nacido en Rumanía, es el fundador del dadaísmo, movimiento de vanguardia, profundamente nihilista, que pretende destruir los valores de la sociedad occidental burguesa. Tzara apostó por un lenguaje provocador, absurdo, sin sentido, alejado de la norma y del racionalismo del arte burgués.

PARA HACER UN POEMA DADAÍSTA

Coja un periódico.
Coja unas tijeras.
Escoja en el periódico un artículo de la longitud que cuenta darle a su poema.
Recorte el artículo.
Recorte en seguida con cuidado cada una de las palabras que forman el artículo y métalas en una bolsa.
Agítela suavemente.
Ahora saque cada recorte uno tras otro.
Copie concienzudamente en el orden en que hayan salido de la bolsa.
El poema se parecerá a usted.
Y es usted un escritor infinitamente original y de una sensibilidad hechizante, aunque incomprendida del vulgo.

Dada manifiesto sobre el amor débil y el amor amargo, VIII, 1920. Traducción de Huberto Haltter.


Aldo Pellegrini

Nocturno en el suburbio, de Juan Castagnino

El argentino Aldo Pellegrini (1903-1973) fue el fundador del primer grupo surrealista de habla española. Abogó en sus versos por una poesía “libre de los esquemas de la razón, libre de las normas sociales, libre de las prohibiciones, libre de los prejuicios, libre de los cánones, libre del miedo, libre de sí misma”.

ARTE POÉTICA O DE LAS SIGNIFICACIONES

La palabra puede tornar transparente al hombre
he aquí un ejercicio permitido sólo a los más puros
lo verdadero
surge en la desnudez de la aparente carencia de sentido
cabalgando en la extrema mirada de las significaciones alejadas
todo se vuelve próximo
la claridad meridiana ahoga cualquier esperanza
de alcanzar lo más hondo
en el ámbito sin aire de las significaciones cotidianas
fracasa
el nacimiento maravilloso
con el furor sagrado se destruye la podredumbre
alimento natural del buen burgués que acaricia diariamente la cretinización
[civilizada
cuando el furor sumerge sus manos en océano se llama desprecio
y con sus dedos innumerables alcanza a tocar en el fondo la luz absoluta
copulando el desprecio y la luz cumplen el acto supremo de la creación
el nacimiento del hombre verdadero a partir de la podredumbre
pero todo ha cambiado
después de la invención del mordisco luminoso
que hace sangrar la realidad última de los seres y las cosas
detrás de la piel del hombre está el hombre
detrás de la inmovilidad de lo inerte
está la gran vida cósmica que palpita
por cada herida de luz se derrama el gozo esencial y único
el gozo de sí mismo
que se confunde con el gozo de ser universal
por cada herida de luz se derrama
la perfecta identidad, lo uno y lo múltiple
lo separable y unible
más allá del tiempo y del espacio

no se pueden palpar las palabras sólo se palpan los gritos
en el fondo del océano la voz va a despertar a los sueños
la imagen
es un signo de la penetración del sueño en el mundo
la imagen
hace estallar los oídos indiferentes
toda palabra desnuda de sentido se colma de vida
de la vida ardiente que quema los labios
y que se transfigura en el silencio
como en un sagrado contacto

es el triunfo final de la palabra casi silenciosa
la palabra mezclada con noche
la palabra que vuela incansable hacia el deseo

haremos así cantar el silencio poblado de imágenes
en una noche iluminada por la luz absoluta.

El muro secreto, 1949.


José Moreno Villa

Mujer en la playa, de José Moreno Villa

El poeta y pintor malagueño José Moreno Villa (1887-1955) contribuyó a la superación del Modernismo al optar por una expresión “lo más directa posible y con vocablos de mi época”. Más tarde, asumiría el espíritu lúdico e innovador de las Vanguardias, en especial del ultraísmo y del surrealismo.

RITMO ROTO

He perdido el ritmo
y solo veo fealdad:
deshechas las arquitecturas;
los colores sin separar;
las palabras, vasos
rotos, que cortan la verdad.
He perdido el ritmo
y sólo veo mi maldad.
No entiendo mis palabras viejas
ni tampoco lo que es suspirar.
El bien se quebró en mi alma
y no lo pegaré jamás.

¿Son los años?, ¡dime!
Yo sólo sé meditar;
y acaso, acaso se deforme
el mundo con el pensar.
¡Dime! ¡Dime! ¿Dónde hallo el ritmo
de dulce y hondo compás?

¿En el mundo de las personas?
¿En la selva montaraz?
¿En el río, en el cielo? ¿En dónde?

Dios me pudiera mandar
un afinador, de su cielo,
para este armonio que anda mal:
que decae, disuena y chilla,
y es, la avellana de mi mal.

Evoluciones, 1918.


Vladimir Maiakovski

Carrera de relevo, de Alexander A. Deineka

El poeta ruso Vladimir Maiakovski (1893-1930) es una de las principales figuras del futurismo europeo. Tras la revolución de 1917, se esforzó en crear un arte al servicio del nuevo régimen.

EL POETA OBRERO

Le gritan al poeta:
«Sería bueno verte trabajar en el taller.
¿Qué son los versos?
¡Vaciedad pura!
Seguro que para trabajar te faltan agallas».

Para nosotros, tal vez,
el trabajo es nuestra ocupación preferida.
Yo también soy una fábrica,
y si no tengo chimeneas,
tal vez,
sea peor para mí, más difícil, más doloroso.
Yo sé,
no gusta la frase hueca.
¡Hachar robles, es hacer algo!
Y nosotros,
¿acaso no somos tallistas?
Pescar,
es cosa por cierto muy respetable.
Sacan la red,
y en la red, merluzas.
Pero el trabajo del poeta es más respetable;
pescamos gente viva y no peces.
Trabajar ante el horno,
es trabajo penoso,
y más aún,
templar en el yunque el hierro candente.
Pero,
¿acaso alguien puede acusarnos de holgazanes?
Nosotros pulimos las almas,
con la gubia del verso.
—¿Quién vale más,
el poeta o el técnico,
que conquista para el mundo,
comodidades y objetos?
¡Ambos!
Motores iguales, son sus corazones.
El alma es el mismo móvil astuto.
Somos iguales,
camaradas de la masa obrera,
proletarios de cuerpo y alma.
¡Solos juntos,
remozaremos el universo,
y con marchas iremos cantando!
Nos cuidaremos del diluvio de las frases huecas.
¡Al grano!
¡El trabajo es vivo y nuevo!
A los oradores vacuos, al molino.
¡Que den vuelta la manija de sus discursos!

1918. Traducción de Lila Guerrero.


Joan Brossa

Poema-objeto, de Joan Brossa

La vanguardia en Joan Brossa (Barcelona, 1919-1998) no está reñida con la cotidianeidad ni con la realidad social. Su concepción de la poesía abarca no sólo la palabra poética: acoge también las artes escénicas y las visuales.

SE COGE UN CABO, SE HACE…

Se coge un cabo, se hace
un lazo y se introduce la cuerda por él,
se le da una vuelta para formar un ojal,
se estira y se pasa por detrás;
se pasa de nuevo por el ojal

y el poema queda apoyado
sobre el nudo.

Poemas civiles, 1961. Traducción de José Batlló.